Periferia

5 de Febrero de 2024

Una startup cordobesa recibió fondos de aceleradora para producir medicamentos avanzados

Pill.Ar, una empresa de base tecnológica dedicada al desarrollo de equipamientos para imprimir medicamentos con tecnología 3D contará con 250.000 dólares aportados por el SF 500, de Santa Fe.

Pill.ar, una startup dedicada al desarrollo de equipamientos para imprimir medicamentos con tecnología 3D, recibió 250.000 dólares de un fondo de inversión nacional, el SF 500 de Santa Fe, para avanzar con sus proyectos científico-tecnológicos.

Pill.ar es una startup que desarrolla un equipamiento que permitirá la producción descentralizada, automatizada y personalizada de los medicamentos con tecnología 3D. El objetivo es que las farmacias puedan vender medicamentos con las fórmulas que necesita cada paciente, como sucedía hace algunas décadas, pero de una manera más eficiente y precisa.

A este emprendimiento lo llevan adelante Juan Pablo Real, doctor en Ciencias Químicas e investigador de la UNC y Conicet; Daniel Real, doctor en Ciencias Químicas; el comunicador Enzo Moriconi; Santiago Palma, científico con amplia trayectoria en el Conicet y la UNC, y el ingeniero industrial Juan Ignacio Sipowicz.

Fondos para I+D

Luego de un arduo proceso de formación y selección, la aceleradora SF500 decidió invertir 250.000 dólares en esta startup que desarrolla equipamientos que imprimen comprimidos, que pueden combinar más de dos principios activos. Con este equipamiento, se podrán producir medicamentos avanzados, en menor tiempo y con mayor calidad, mediante un proceso muy sencillo que va a implicar colocar un cartucho en la impresora y apretar un botón.

Juan Pablo Real, uno de los fundadores, destaca que recibir esta inversión valida todo el trabajo de investigación que vienen desarrollando desde hace bastante tiempo. “Por otro, lado es la llave que abre las puertas al siguiente paso que es la transferencia de la tecnología y que ésta llegue a la población”.

“Esta inversión nos va a servir básicamente para escalar la tecnología. Es decir: convertir el prototipo actual que permite obtener impresos 3D a escala de laboratorio en una plataforma más robusta, capaz de producir medicamentos de calidad personalizados en cualquier farmacia y con una excelente calidad, independientemente de la persona que la opere”, agrega Real.

El fundador estima que, con la inversión recibida, en 18 meses podrán validar la tecnología para asegurarse que la misma es capaz de producir medicamentos de calidad y seguros para la población. “Superado este plazo la tecnología se encontrará disponible para ser comercializada en forma masiva”, destaca Real.

Empresa basada en ciencia

El científico o la científica que decide aventurarse en el mundo del emprendimiento se enfrenta a diversos desafíos. A diferencia de los emprendedores en tecnologías de la información y comunicación (TIC), quienes deben validar sus proyectos en un plazo de seis meses, los científicos emprendedores se ven inmersos en ciclos más extensos.

Inicialmente, se sumergen en una fase centrada en la construcción de conocimiento para luego avanzar hacia un desarrollo tecnológico posterior. Andrés Colombo, director de Innovación y Emprendimiento de la UNC, aclara este proceso: “Convertir el conocimiento científico puro en un producto tecnológico implica llevar a cabo actividades de investigación, evaluación de viabilidad y escalado, que llevan mucho tiempo. La UNC, a través de la Secretaría de Innovación y Vinculación Tecnológica acompaña a las y los emprendedores con asesoramiento en propiedad intelectual, gestión de financiamiento, conformación de redes de vinculación y comunicación”.

Luego sigue la etapa de obtención de la financiación necesaria para cubrir los costos de la primera fase de estas iniciativas. Para ello, desde la Secretaría se promueven vinculaciones con aceleradoras (o company builders) que están atentas a las startups universitarias.

La Universidad Nacional de Córdoba ya cuenta con una primera empresa financiada por una company builder. Pill.ar sería la segunda empresa financiada por un fondo de inversión, y se espera que SF500 financie otras tres.

¿Qué es y qué hace SF500?

SF500 es una company builders de Rosario, Santa Fe, creada a través de la alianza entre la empresa Bioceres y el gobierno de la provincia de Santa Fe. Surge para potenciar las interacciones entre el sistema científico y el sector productivo a través de nuevas vinculaciones público-privadas.

Su objetivo es favorecer la co-creación entre investigadores y emprendedores de productos y servicios innovadores y de impacto global. Su foco está puesto en emprendimientos biotecnológicos y utilizan el modelo de innovación abierta que articula universidades, empresas y Estado.

Tienen como objetivo aumentar la cantidad de empresas biotecnológicas en Latinoamérica. Para ello cuentan con un fondo de 300 millones de dólares, de los que ya llevan 7 millones invertidos en 19 startups biotecnológicas.

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