La diputada nacional por la provincia de Buenos Aires, Marcela Pagano, presentó un proyecto de ley para la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Universidades que toma como modelo el histórico ministerio creado en 2003, durante la presidencia de Néstor Kirchner, pero incorporando al sistema universitario y dotando de un carácter “estratégico” al sector.
La iniciativa propone modificar la Ley de Ministerios (Ley 22520) con el objetivo de modificar la estructura ministerial vigente para unificar las áreas de ciencia, tecnología y educación universitaria bajo una nueva cartera de rango ministerial.
La presentación de la iniciativa parlamentaria será el 18 de agosto en la Cámara de Diputados, y ya genera expectativas por el carácter contracíclico que tendría, en el marco de la crisis que atraviesa hoy el sistema de ciencia y tecnología y el sistema académico.
La ciencia y las universidades, con rango ministerial
El proyecto de ley 3032-D-2026, presentado por la diputada del monobloque Cohesión propone crear el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Universidades para centralizar el sistema de innovación bajo una estructura de gestión de alto rendimiento. Entre los puntos principales de la propuesta parlamentaria aparece la creación de un Consejo Federal de Ciencia y Tecnología, la elaboración de una Estrategia Nacional de Soberanía Científica y Tecnológica; la creación de una Red Federal de Innovación y Transferencia tecnológica territorial; la creación de un fondo federal para sostener la infraestructura científica y universitaria como laboratorios e insumos; un Programa Nacional de Retención y Repatriación de Talentos; una cláusula de “no regresividad” con respecto al financiamiento, entre otros puntos.
La iniciativa es absolutamente disruptiva teniendo en cuenta el contexto actual de desfinanciamiento y asfixia que atraviesa el sistema de ciencia y las universidades.
Además, busca alinear la investigación universitaria y científica con objetivos productivos, introduciendo evaluaciones de desempeño y transferencia tecnológica obligatoria para investigadores. Por su parte, propone crear el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Universidades para centralizar el sistema de innovación bajo una estructura de gestión “de alto rendimiento”.
Mitigar la fragmentación institucional vigente
Entre los fundamentos de la iniciativa está la mitigación de la “fragmentación institucional vigente” que disemina el sistema científico, sus organismos, centros de investigación y unidades académicas en carteras diferentes, dificultando la gestión de políticas científicas y académicas. La propuesta está amparada en un diagnóstico elaborado por el ex presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Rodolfo Tecchi.
El proyecto de ley 3032-D-2026 define explícitamente siete áreas tecnológicas estratégicas para las ciencias duras y la productividad.
De acuerdo con el texto del proyecto parlamentario, las áreas seleccionadas para priorizar el financiamiento privado y la transferencia tecnológica obligatoria son las siguientes: Minería y procesamiento de litio; Biotecnología agropecuaria; Tecnología nuclear: Materiales avanzados; Energías renovables; Tecnología satelital; e Inteligencia artificial: incluyendo la computación de alto rendimiento (HPC) y el despliegue de robótica industrial.
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