Mientras el presidente del CONICET continúa en silencio ante los despidos en el organismo que preside, pero también en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), autoridades de los Centros Científico-Tecnológicos del país salieron a repudiar el plan de desmantelamiento científico del Gobierno.
Salamone, que no se inmutó ni cuando Javier Milei llamó “canallas” y “casta” a los científicos del organismo, tampoco reaccionó a los despidos y el plan de remate de tierras de otros organismos de ciencia, algo que deja ver que no le parece repudiable.
Los CCT contra los despidos en la CNEA
Pues, no es la situación del resto del organismo científico que cuenta con 17 Centros Científico-Tecnológicos y más de 330 institutos distribuidos alrededor del país.
Esos científicos sí reaccionaron a los despidos en la CNEA, y emitieron una declaración “en defensa del sistema nuclear argentino y de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA)”.
Ayer, miércoles, el propio Directorio del CONICET también se pronunció a favor de darle prórroga a los casi 400 investigadores becarios del CONICET a los que el gobierno nacional busca no darle renovación.
Pues, antes, las y los integrantes del Consejo Directivo del CCT CONICET Córdoba expresaron “su enérgico rechazo a la situación que atraviesa la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) ante las recientes desvinculaciones de personal altamente calificado y las medidas que comprometen la continuidad de las capacidades estratégicas construidas durante décadas en uno de los organismos fundamentales del sistema científico y tecnológico nacional”.
“La situación que atraviesa la CNEA excede a una institución en particular. Su preservación implica resguardar un entramado nacional de capacidades científicas, tecnológicas, industriales y de formación de recursos humanos que constituye una política estratégica del Estado argentino“, apuntaron desde el CONICET, en una manifestación que se replica a la totalidad de la comunidad científica.
La CNEA, “un pilar fundamental del desarrollo científico”
Los miembros del CCT apuntaron que “la CNEA constituye un pilar fundamental del desarrollo científico, tecnológico e industrial de la República Argentina. A lo largo de más de siete décadas ha consolidado capacidades de excelencia que han permitido al país ocupar un lugar de reconocimiento internacional en materia de tecnología nuclear. Desarrollos estratégicos como el reactor modular CAREM, el reactor de investigación RA-10 y la producción nacional de radioisótopos para aplicaciones clínicas representan inversiones de enorme valor para el desarrollo energético, sanitario, industrial y científico de la Nación. Estas capacidades se sostienen gracias a la articulación permanente entre organismos científicos y tecnológicos, universidades nacionales y empresas públicas de base tecnológica, constituyendo uno de los ejemplos más consolidados de cooperación institucional del país”.
“Solicitamos la revisión de las medidas adoptadas, la reincorporación del personal afectado, la continuidad de los proyectos estratégicos del área nuclear y la asignación de los recursos presupuestarios necesarios para garantizar el funcionamiento de una institución esencial para el desarrollo científico, tecnológico, energético e industrial de la República Argentina”, señalaron.
Claro, es que autoridades e investigadores del organismo científico no permanecen indiferentes como viene mostrándose el presidente, Daniel Salamone, que sigue haciendo de cuenta que nada sucede en la ciencia en la era Milei, por el brutal plan de desmantelamiento.