El ex directivo de Shell, Teófilo Lacroze, quien había sido contratado por la empresa estadounidense estrella del gobierno nacional, Meitner Energy, renunció al proyecto de construcción del reactor modular pequeño ACR-300 que patentó INVAP, y que era la iniciativa nuclear con la que fundamentaron la parálisis del reactor modular CAREM-25, de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
Lo insólito es que Lacroze, como lo consigna el periodista Fernando Krakowiak en un artículo publicado en EconoJournal, renunció a un mes de reunirse con el ministro de Economía, Luis Caputo, para anunciar una inversión de US$ 1200 millones para el desarrollo del reactor.
Es decir, que el gobierno que desacreditó el avance del reactor modular CAREM-25, lo paralizó, despidió profesionales, técnicos, investigadores, especialistas e ingenieros del proyecto, y les redujo la categoría salarial a los que quedaron, para salir a anunciar el proyecto privado de Meitner, ahora quedó en un limbo con la iniciativa nuclear a días de haberla anunciado.
El proyecto del reactor nuclear argentino CAREM tiene un avance físico general estimado entre el 63% y el 65%, aunque las estructuras de obra civil y el edificio del reactor superan el 75%-79% de progreso. El gobierno lo paralizó para darle lugar a la construcción del ACR-300, en el que interviene INVAP, pero que está a cargo de Meitner, su empresa estrella estadounidense, a la que se le abrió las puertas luego del acuerdo Milei-Trump, cuando el presidente viajó desesperado a Estados Unidos para pedir un préstamo de 20 mil millones de dólares.
“El proyecto tendrá una inversión estimada de US$ 1.200 millones y será a través de capitales privados estadounidenses en base a una patente argentina”, celebraba Caputo en sus redes sociales hace un mes, tras el encuentro con Lacroze. Pues bien, Lacroze no está más y es difícil pensar su reemplazo teniendo en cuenta el nivel de especialización que requiere para que se concrete.

Paralizar el CAREM para anunciar un mega proyecto que ya no tiene quien lo desarrolle
Su salida no significa que el reactor no vaya a construirse, pero sin duda suma incertidumbre ya que el ex directivo de Shell había sido contratado para liderar ese proyecto hace menos de seis meses, apunta el periodista especializado Fernando Krakowiak en su artículo.
Durante el breve período en el que se desempeñó como CEO de Meitner, Lacroze mantuvo un perfil bajísimo. La única intervención pública suya que trascendió a la prensa fue cuando a comienzos de mayo expuso en la cuarta edición del taller regional anual para América Latina y el Caribe del programa FIRST, una iniciativa del gobierno de los Estados Unidos para promover el despliegue de pequeños reactores modulares (SMR, según su sigla en inglés)
“Nuestra misión es desarrollar soluciones nucleares limpias, sostenibles y escalables. Hacer eso en la Argentina, aprovechando el ecosistema nuclear argentino, y también sin dudas el contexto macroeconómico, la estabilidad y reglas muy claras de largo plazo aseguradas a través de programas como el RIGI o el proyecto del Súper RIGI, que sin dudas es muy relevante para nuestra industria”, explicó Lacroze en aquella ocasión.
“Las tecnologías de energía nuclear de los Estados Unidos y de nuestros socios en esta sala siguen siendo las más seguras y avanzadas del mundo, y es por eso que creemos que somos el socio de preferencia para los países que buscan expandir sus programas nucleares civiles”, afirmó en el mismo evento Christopher T. Yeaw, subsecretario de Estado para Control de Armas y No Proliferación de los Estados Unidos. El taller fue organizado en Buenos Aires por el Departamento de Estado de los EE.UU., con respaldo de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
El rol clave de INVAP para un proyecto que puede quedar sin norte
Meitner Energy está desarrollando el reactor nuclear ACR-300, diseñado por los ingenieros Pablo Florido, Rodolfo Carlevaris y Alberto Patrignani y patentado por INVAP en 2018. Estados Unidos concedió la patente en 2024 y ese mismo año Invap se asoció con el grupo Ansari en Meitner a través de Black River Technology, donde posee el 40% de las acciones. Se supone que Ansari, propiedad del magnate de origen iraní Hamid Ansari, es quien está haciéndose cargo de la financiación del proyecto.
El desarrollo de los SMR se aceleró debido a la búsqueda de energía necesaria para abastecer los data centers de las compañías de IA, pero todavía no se ha aprobado ni construido ninguno de estos reactores a nivel mundial.