El Gobierno de Javier Milei inició el trámite administrativo que da inicio a la venta de los activos “materiales e inmateriales” de la Comisión Nacional de Energía Atómica, justo en el mismo momento que una delegación del Departamento de Estado de Estados Unidos visitó las centrales nucleares de Atucha y los Centros Atómicos del país.
Fue el 5 de mayo que se inicio del procedimiento “Acceso Preliminar para solicitudes vinculadas a la eventual presentación de Iniciativas Privadas” coincidió con la visita de una delegación del Departamento de Estado y las autoridades nucleares de los Estados Unidos. La extracción de uranio y el reactor de investigación AR 10 bajo el radar.
La Administración Milei pretende privatizar todo lo que sea rentable en el sector nuclear. A sus funcionarios los guía la doctrina de que el Estado debe retirarse de los “negocios nucleares maduros” como la energía, la medicina y los servicios para abrir de par en par la puerta a capitales privados; especialmente los que lleven la bandera de Estados Unidos. La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) aprobó un procedimiento administrativo para “el acceso preliminar para solicitudes vinculadas a la eventual presentación de iniciativas privadas”, expediente iniciado el pasado 4 de mayo.
Usar el Estado como caja y vender todo, la orden de Milei a sus funcionarios
La orden del presidente Javier Milei a sus funcionarios de ciencia y tecnología, según se ve hasta ahora, es que aprovechen los recursos del Estado para beneficiarse personalmente mientras avanzan los procesos de desmantelamiento y venta de los activos estratégicos, al menos en el sector de ciencia y tecnología. Así se entiende el heremtismo durante la visita de los funcionarios estadounidenses y las innumerables causas de corrupción de los funcionarios del sector de ciencia y tecnología.
Con este expediente se abre la posibilidad de que empresas privadas, nacionales y extranjeras pidan autorización para visitar los activos estratégicos que se encuentren bajo su radar de negocios como primer paso para la venta de estos activos. El procedimiento se inició el mismo día en que arribó al país la delegación del Departamento de Estado y la autoridad regulatoria de los Estados Unidos para inspeccionar los centros atómicos del país.
La CNEA pondrá a disposición de los privados interesados “todo bien, recurso, derecho, instalación, infraestructura, equipamiento, sistema, material, yacimiento, complejo, planta, documentación técnica asociada, antecedente operativo, capacidad institucional o elemento patrimonial, material o inmaterial, que integre, se vincule o se encuentre bajo administración, uso, custodia, guarda, intervención o competencia de la CNEA, y respecto del cual un Interesado requiera información, documentación, antecedentes, acceso, relevamiento o autorización de visita en el marco de una Solicitud Preliminar”.


Este acto administrativo, denominado: “Acceso Preliminar para solicitudes vinculadas a la eventual presentación de Iniciativas Privadas”, no es un simple trámite; es la llave maestra para que el sector privado —con especial énfasis en el de EE. UU.— audite los activos nucleares nacionales antes de su adquisición definitiva.
Remate de la CNEA
La documentación revelada por El Destape es taxativa sobre el alcance de lo que el Estado pone a disposición de los “interesados”. La CNEA abrirá sus puertas para que privados releven:
Recursos y Materiales: Material nuclear, sistemas y yacimientos.
Infraestructura: Plantas, complejos, instalaciones y equipamiento.
Patrimonio Inmaterial: Documentación técnica asociada, antecedentes operativos y “capacidad institucional”.
Derechos: Cualquier elemento patrimonial, material o inmaterial, que esté bajo custodia o competencia de la CNEA.
Tecnología y Uranio
Desde la junta interna de ATE indicaron que el objetivo de esta avanzada privatizadora podría estar en el desarrollo del reactor de investigación AR 10 y los yacimientos de uranio que actualmente se encuentran bajo la jurisdicción de la CNEA como Sierra Pintada (Mendoza), Cerro Solo (Chubut), Don Otto (Salta) y Laguna Colorada (Chubut).
La administración Milei obturó el desarrollo de la cuarta central nuclear –que podría abastecerse con el uranio extraído y procesado en el país- al igual que el CAREM. El avance privatizador se enmarca en el memorándum de entrega de los minerales críticos a Estados Unidos rubricado, en una primera instancia, en agosto de 2024 y ratificado el 4 de febrero de este año.
La orden del presidente Javier Milei a sus funcionarios de ciencia y tecnología, según se ve hasta ahora, es que aprovechen los recursos del Estado para beneficiarse personalmente mientras avanzan los procesos de desmantelamiento y venta de los activos estratégicos, al menos en el sector de ciencia y tecnología. Así se entiende el heremtismo durante la visita de los funcionarios estadounidenses y las innumerables causas de corrupción de los funcionarios del sector de ciencia y tecnología.
La visita de funcionarios de Trump en total hermetismo
Hubo una sincronización entre la inspección realizada por la comitiva del Departamento de Estado y Energía de los Estados Unidos a los centros atómicos de Ezeiza, Constituyentes y Bariloche con el inicio del proceso para privatizar activos claves bajo la tutela jurisdiccional de la CNEA.
Los funcionarios estadounidenses llegaron el pasado 4 de mayo, comitiva integrada por Sarah Dickerson, Andrew Lyman, Eleanor Krabill, Charles Teal, Oleg Bukarin, Sean Greenley y Angeles Coscolla.

Los intereses de Estados Unidos en el desarrollo nuclear nacional
La avanzada privatizadora tiene blancos específicos que coinciden con los intereses de seguridad nacional de Washington:
El Reactor AR 10: Un proyecto de investigación clave que ya había sido blanco de presiones externas, bajo el argumento de que “Argentina no puede darse el lujo” de tales desarrollos.
Los Yacimientos de Uranio: Encuadrado dentro del “Instrumento Marco para el Fortalecimiento del Suministro de Minerales Críticos” firmado con EE. UU., los ojos están puestos en Sierra Pintada (Mendoza), Cerro Solo (Chubut), Don Otto (Salta) y Laguna Colorada (Chubut). Argentina posee recursos identificados por un total de 38.740 toneladas de uranio.
Aparecen nombres propios que vinculan al poder económico local con los intereses extranjeros. Además de corporaciones conocidas como UrAmerica Ltd o Blue Sky Corp, surge la firma Fisherton Mining SA, creada en junio de 2025. Llamativamente, esta empresa aparece mencionada en un expediente titulado “Informe Nuclear Reservado”, iniciado en septiembre de 2025, lo que sugiere que el terreno para este saqueo se viene abonando hace meses en las sombras.
Estados Unidos busca comprar activos de la CNEA
La visita de la delegación estadounidense, que recorrió los centros atómicos de Ezeiza, Constituyentes y Bariloche, funcionó como una “auditoría de compra”. Al mismo tiempo, funcionarios de la Embajada y del Tesoro de EE. UU. ya hablan abiertamente del “compromiso argentino” para la extracción de uranio y tierras raras.
Mientras se desguazan proyectos de vanguardia como el CAREM, la administración Milei reduce décadas de desarrollo científico a una simple liquidación de activos. Lo que se entrega no es solo material; es la autonomía energética del país y el presente y futuro de su soberanía científica.