Periferia

26 de Diciembre de 2023

Eduardo Porto / Editor

Hacia un sistema nacional de innovación

Organismos científicos y universidades trabajan desde hace años y con diversa suerte en el fortalecimiento de la vinculación tecnológica. Cómo se intenta aportar conocimiento al sector productivo desde las universidades. El caso de la UNAB.

Tal como Penélope a la espera de la vuelta de Odiseo, las universidades están desde hace años (a diferentes velocidades, ritmos, y contramarchas), tejiendo su propio destino.

La vinculación tecnológica con el sector productivo es el motor que orienta una de sus funciones claves junto a la académica, la investigación y la extensión. Los esfuerzos de la vinculación apunta a crear un sistema nacional de innovación en base al principio de interacción.

Perfil con foco en la innovación

Periferia se acercó hasta la Universidad Nacional Guillermo Brown, en el municipio bonaerense de Almirante Brown. La UNaB es una de las universidades que afina su perfil creando una relación duradera con el sector productivo en especial con las empresas del parque industrial de ese distrito.

“En la innovación son claves las relaciones”

Carlos Gianella, referente técnico del Centro Universitario PyME, de la UNaB.

La ley de Parques Industriales bonaerense fija dos modelos: el del Parque Industrial, que es un parque cerrado donde se radican las empresas; y el sector industrial planificado, un sector preexistente, abierto, pero con alta concentración de empresas productivas. El Sector Industrial de Almirante Brown SIPAB, radicado en Burzaco, surge de allí, y es uno de los más importantes de la Provincia de Buenos Aires.

En su articulación con actores de Almirante Brown, se encontró con la Universidad Nacional Guillermo Brown (La UNaB), que está entre las casas de estudios superiores más jóvenes del país. Desde sus inicios, la UNaB interactúa con los protagonistas de la actividad productiva local. Sus expertos desarrollaron proyectos para mejorar la eficacia de procesos a través de la digitalización, o también para mejorar aspectos de la organización de las PyMEs. En definitiva la universidad es un actor central en el proceso de agregar valor a la actividad productiva.

Parque Industrial de Burzaco.

Asociación Universidad – Sector Productivo

Periferia dialogó con Carlos Gianella, uno de los referentes técnicos del Centro Universitario PyME de la UNaB, quien contó la experiencia de asociación con el sector industrial.

“La universidad es nueva, está en formación. Desde el principio, sin embargo, la idea es preguntarles a las empresas qué necesitaban, y ayudarlos a resolver problemáticas. Así se fue realizando una tarea sistemática que creó un mecanismo institucional, que es el Centro Universitario PyME (CUP), se empezó a recorrer las empresas, a dialogar y establecer vínculos con las empresas, y algunas acciones que la universidad ya esta en condiciones de realizar como es el caso de la capacitación en digitalización, transformar la empresa en una industria 4.0 con inteligencia artificial, mantenimiento predictivo con tablero de comando; y otros se podían buscar equipos en otras universidades”, explicó Gianella.

El planeamiento estratégico, el comercio exterior y la manipulación de alimentos son, también, áreas en las que la UNaB encontró un terreno fértil para aportar a la actividad de las PyMEs de la región.

“La idea es preguntarles a las empresas qué necesitaban, y ayudarlos a resolver problemáticas”

Carlos Gianella.

De hecho, las áreas de servicios de Investigación, Desarrollo e Innovación en las que se enfoca el CUP están asociadas con la transformación digital, la eficiencia energética, la planificación estratégica, la comercialización y exportación, la comunicación y marca, la vinculación tecnológica y ambiental y la equidad y género.

Gianella identificó que las universidades del conurbano tienen que llevar adelante la vinculación porque tienen un alto componente de industrias PyMes a su alrededor.

La vinculación con el sector productivo desde las universidades tiene amparo en la Ley de Vinculación Tecnológica 23.877 que promueve la actividad desde el año 1991, hace 32 años.

La UNaB trabaja con las PyMEs de Almirante Brown para avanzar en procesos de innovación.

Experiencias de éxito

Gianella, uno de los referentes en vinculación tecnológica a nivel nacional, se refirió a esa ley, y se refirió a los programas “espejo”, en los que se refleja la experiencia del Centro Universitario PyME a lo largo de esos 32 años.

“Hace mucho que se vienen desarrollando experiencias virtuosas. En algunas provincias se crearon agencias que asistieron a empresas financieramenta y con asesoramiento. En la provincia de Buenos Aires se creó el Programa de Modernización Tecnológica (que luego se convirtió en el Programa de Clínicas Tecnológicas), que visitó a cerca de 4 mil empresas en toda la provincia y asistió a mil empresas. Se hace un relevamiento, un diagnóstico, y un planteo de plan de mejora y luego la provincia le va buscando financiamiento.

Según el informe del Centro Universitario PyME de la UNaB, entre 2022 y 2023, 400 empresas y emprendedores realizaron capacitaciones; fueron visitadas 84 empresas para generar propuestas de generación de proyectos, asesoramientos, planes de mejora continua, asistencia y vinculación tecnológica; se formularon 21 proyectos para la búsqueda de financiamiento; y se logró convenios de pasantías en empresas.

Entre 2022 y 2023 la UNaB, con el CUP, llegó a 70 empresas capacitadas y 32 planes de transformación digital. Tal es la importancia del CUP, que la universidad proyecta la creación de su propia aceleradora de empresas y un centro de servicios de I+D+i.

“Hay varios casos de éxito en el CUP”, explicó Gianella, al referirse a proyectos que se presentaron a convocatoria para financiamiento, en industrias 4.0, eficiencia energética, sistemas de construcción aprovechando nuevas técnicas. “Un proyecto tarda no menos de cuatro o cinco años en tener resultados”, sostuvo el especialista.

Que la vinculación sea política pública

La vinculación tecnológica en las universidades viene en lento pero constante avance tanto a nivel nacional como provinicial desde los años 90. Hoy la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i), es la que consolidó una labor más nítida con el sector de las PyMEs que innovan, aunque el universo sigue siendo escaso. Es que las Pequeñas y Medianas Industrias innovadoras son apenas 1500, en un universo de 600 mil compañías. “La idea es generar políticas que lleguen a más empresas porque hoy la llegada es de apenas al 1% del llamado mundo PyME”, dijo Gianella.

Una de las universidades más destacadas a nivel nacional en su plan de vinculación tecnológica es la Universidad Nacional del Litoral. “En las universidades del conurbano hay varios casos de excelencia, pero la UNaB se está distinguiendo por la velocidad, certeza y celeridad con que avanza y resuleve los problemas. Hoy en el SIPAB hay unas 320 empresas, el CUP relevó esas empresas, y logró una relación constante y sistemática”, dijo Gianella.

“La universidad ha puesto toda la relación con el medio, con el municipio, con el SIPAB al servicio del desarrollo de la línea de vinculación tecnológica, y eso es lo que permite crecer, eso está sostenido en una decisión institucional”.

Periferia habló con Carlos Gianella. Radiografía de cómo innovar.

Hacia un sistema nacional de innovación

La vinculación tecnológica no es sólo un problema de las universidades. En todas las universidades hay grupos preocupados en llevar adelante la vinculación y lo hacen. Eso es sumamente auspicioso. Cada vez hay más casos exitosos. Pero lo central es que sea una política pública. La experiencia internacional muestra que el camino es crear mecanismos institucionales para que las empresas accedan al conocimiento para resolver sus problemas”, dijo Gianella, quien destacó la importancia de crear centros de servicios, institutos de vinculación tecnológica, centros de I+D conjuntos entre empresas y el Estado para constituir un sistema nacional de innovación que permita responder con celeridad a los problemas de competitividad de las empresas.

“Esto no puede ser una cosa esporádica, detrás de esto tienen que estar las provincias y la Nación sosteniéndolo en el tiempo. Una política constante”, dijo Gianella.

Por último, Giannella, destacó el Programa Emprendedor, una manera de promover hacia adentro de la propia universidad el trabajo que la casa de estudios superiores realiza con el territorio. “Se trabaja con estudiantes, con profesores, y se genera un clima de nuevos proyectos, una tensión positiva entre las empresas y los jóvenes estudiantes y docentes que favorece la vinculación”.

“En la innovación es clave las relaciones. El enfoque de problema-solución, partir de los problemas de las empresas, algo al revés de lo que propone el enfoque ofertista, es el modelo que estamos siguiendo. El ofertismo va del laboratorio hacia la empresa. Nosotros, nos paramos en el concepto de sistema nacional de innovación, nos paramos en la generación de conocimiento a través de la interacción entre la necesidad, el problema y la solución. La solución es producto de la interacción, sin soslayar el método científico, que es importantísimo”, cerró el especialista.

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