procedimientos, sino que también estableció reglas más claras y previsibles, ampliando las herramientas de promoción y los beneficios disponibles para la creación y crecimiento de estas empresas.
Las “EBTs” son consideradas empresas intensivas en conocimiento, dedicadas a desarrollar, producir y comercializar productos o servicios que requieren investigación, desarrollo y transferencia de tecnología. En el caso de las EBT reconocidas por el CONICET, estas utilizan resultados de investigaciones, propiedad intelectual, infraestructura y otros activos generados por investigadores y personal del Consejo.
El presidente del CONICET, Daniel Salamone, destacó la importancia de esta actualización, señalando que “es un paso importante para acercar aún más la ciencia al sector productivo“. Agregó que contar con reglas más simples y claras facilita la transformación del conocimiento en empresas y mejora las condiciones para atraer inversiones en innovación.
El nuevo reglamento del CONICET para las EBTs
El nuevo reglamento, denominado Reglamento 2026, consolida la evolución de la política del CONICET hacia un modelo de promoción activa de emprendimientos tecnológicos. Entre sus avances, se destaca la simplificación de procedimientos y una mayor previsibilidad en las reglas. Por ejemplo, se establece que al menos el 10% del capital social de las EBT debe estar en manos de agentes o becarios del CONICET, sin que el organismo participe en la gestión del capital social.
A través del Programa de Promoción y Desarrollo de EBT, la Gerencia de Vinculación Tecnológica del CONICET proporciona asesoramiento en diversas áreas, capacitación, vinculación con empresas y universidades, y acciones para reducir los riesgos asociados a la creación y crecimiento de empresas tecnológicas.
Beneficios e incentivos
Entre las novedades del reglamento, se amplían los beneficios e incentivos para las EBT, vinculándolos con la generación de empleo local y el fortalecimiento de vínculos formales con el sistema productivo. Las herramientas incluyen bonificaciones en licencias, períodos de gracia para el recupero de gastos de propiedad intelectual y prioridad en convocatorias de financiamiento.
El gerente de Vinculación Tecnológica del CONICET, Gustavo Schötz, destacó que los beneficios están orientados a apoyar a las empresas en etapas tempranas, cuando los científicos deben organizar equipos emprendedores y atraer capital de riesgo.
Finalmente, la nueva normativa refuerza los mecanismos de seguimiento y responsabilidad compartida, lo que permitirá un control más riguroso sobre el avance de las empresas reconocidas. Con esta iniciativa, el CONICET busca promover la innovación y contribuir al desarrollo del país mediante la creación de empleo calificado y el fortalecimiento del tejido productivo.