Periferia

20 de Junio de 2020

Alejandra Zinni: “Entre quienes desarrollaron el ELA Chemstrip hay primera generación de universitarios, y del conurbano”

La directora de Ciencia y Tecnología de la UNQ contó detalles del test de detección molecular del coronavirus desarollado junto a la UNSAM y dos PyMEs biotecnológicas. El rol de las universidades del conurbano.

La directora del Departamento de Ciencia y Tecnología de la Univesidad Nacional de Quilmes (UNQ), Alejandra Zinni, contó detalles del desarrollo inédito del ELA Chemstrip, el test rápido de detección molecular del coronavirus, que tuvo como protagonista a esa casa de altos estudios, a la Universidad Nacional de San Martín (UNSaM) y a dos PyMEs biotecnológicas (spin-offs de ambas universidades). 

Se trata de las empresas PBL (Productos Bio-Lógicos), de la UNQ y Chemtest, Incubadora de la Fundación Argentina de Nanotecnología de la UNSaM.

En diálogo con “Megafon”, de la Universidad Nacional de Lanús explicó que “si bien la técnica es conocida, se juntaron dos tecnologías que potenciaron esta forma de detección”  

Zinni se refirió a que “por un lado se dio una forma rápida de amplificar el material genético del virus, y por otro lado una forma muy rápida de detección a través de las tiras reactivas que desarrolla Chemtest”. 

María Alejandra Zinni, quien es docente e investigadora de la Universidad de Quilmes, explicó que “trabajamos con la UNSaM desde sus inicios, tanto la UNSaM como la UNQ tenemos la carrera de Biotecnología, que se complementan tanto en territorio como en sus capacidades científicas y tecnológicas, compartimos docentes, por lo que existe un flujo constante de proyectos conjuntos, investigadores y docentes lo que fortalece todo el sistema científico y tecnológico de esta región”. 

Un método menos costoso 

Zinni aseguró que “el ELA Chemstrip tiene ventajas muy importantes respecto de los métodos tradicionales de detección del coronavirus por Real Time PCR (Reacción en Cadena de Polimerasa), primero se utiliza una tecnología para la amplificación del virus, que es isoterma, es decir una sola temperatura, y después la forma de detección que no requiere un equipo tan costoso como son los real time, que están en el mercado en el orden de 30 mil y 50 mil dólares dependiendo el modelo”.  

“Esto utiliza para la amplificación del material genético utiliza un baño térmico que el más sofisticado ronda los 500 dólares, esto permite abaratar los costos”, dijo Zinni, y amplió que “para la Real Time PCR, la interpretación de los datos es mucho más compleja, a diferencia de este kit con tiras reactivas”. 

Es que, el kit desarrollado por ambas universidades “combina dos tecnologías que se encontraron, que son mucho más económicas”, dijo Zinni, por lo que “el tiempo de detección, una vez extraído el material genético es de 70 minutos para amplificar ese material”. 

Capacidad de producción 

Por otra parte, la investigadora de la UNQ explicó que “la capacidad de producción es de 80 mil a 100 mil kits reactivos en un mes”  

“Ello incrementa muchisimo la cantidad de detecciones a realizar, además utiliza 80% de insumos nacionales, y eso hace que no dependamos de insumos del exterior”, aseguró la especialista. 

La respuesta de las universidades públicas 

Zinni subrayó la labor de las universidades en plena pandemia al destacar “el esfuerzo mancomunado de las unversidades públicas del conurbano”. 

“Durante los años del macrismo las universidades públicas y en especial las del conurbano, fuimos ninguneadas, estigmatizadas y ahogadas presupuestariamente y espiadas de manera ilegal”, consideró la investigadora. 

y concluyó que “cuando un gobierno nacional y popular vuelve a poner en primera plana a la inversión en la ciencia y la tecnología ahí están los investigadores de las universidades dando respuesta a esta pandemia en tiempo récord”. 

Por eso entendió que “es un aporte muy valioso el que están haciendo las universidades públicas, y en especial las del conurbano, en la lucha contra la pandemia”. 

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