La biofísica, Investigadora Superior del CONICET y vicedecana de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEN) de la Universidad de Buenos Aires, Valeria Levi, desmintió los dichos del presidente del máximo organismo científico del país, Daniel Salamone, quien negó el “cientificidio” denunciado en Argentina, en la región y en el plano internacional por figuras del sistema de ciencia global.
Levi calculó que la reducción de puestos, las licencias sin goce de sueldo y la búsqueda de empleo fuera del sector afectan al conjunto de instituciones. “La pérdida de científicos y personal asociado al sistema científico es más o menos de 7 u 8 personas por día”, afirmó.
La biofísica diferenció al CONICET del resto de la estructura estatal dedicada a la investigación. “El corazón del financiamiento de la ciencia argentina era un organismo, que le vamos a decir la agencia, a los fines prácticos. El presupuesto de la agencia se vio reducido en más o menos 90% desde diciembre de 2023”, explicó. Según Levi, la falta de recursos para iniciativas científicas y tecnológicas ya lleva más de dos años.
Levi presentó el caso de un investigador asistente, el primer escalafón dentro de la carrera del CONICET. “Una persona de más o menos 40 años, con carrera de grado, título de doctor y posdoctorado, está cobrando unos $ 1,7 millones”, detalló.
La vicedecana de Exactas comparó ese ingreso con una línea de pobreza de $ 1,56 millones y reprodujo el mensaje de un trabajador del sector. “Me estoy endeudando, no llego. Nunca estuve tan desesperado”, contó que le respondió.
Al referirse a las oportunidades laborales fuera del Estado, Levi explicó que la salida de profesionales hacia empresas puede ser parte de la transferencia de conocimiento, aunque advirtió sobre la distancia salarial. “Una estudiante mía doctorada, que ahora está trabajando en el sector privado, cobra exactamente cuatro veces más que yo”, dijo.
La investigadora sostuvo que los científicos argentinos tienen demanda en otros países. “El científico argentino está extremadamente bien visto. Tenemos herramientas que en otros países no tienen, justamente porque estamos acostumbrados a trabajar en condiciones desafiantes”, expresó.