La ex presidenta de la ANMAT, Nelida Agustina Bisio, amplió su declaración indagatoria, no se hizo cargo por las 111 muertes vinculadas con el fentanilo contaminado, dijo que no tenía “conocimiento técnico” y que “las decisiones las tomaba cada instituto”. Pero, además, defendió al ministro, Mario Lugones, y apuntó contra el Instituto Nacional de Medicina (INAME), a cargo de otra de las imputadas en la causa, Gabriela Mantecon Fumadó.
Mantecón Fumadó, justamente debía declarar ayer miércoles, pero el llamado se postergó para el próximo lunes 31 de agosto con el objetivo de responderle a la ex titular de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT) Nélida Agustina Bisio, quien la responsabilizó durante su indagatoria en el marco de la causa que investiga las casi 100 muertes por el fentanilo contaminado.
Fuentes del caso informaron a la Agencia Noticias Argentinas que la ex funcionaria pidió ampliar su testimonio este miércoles ante el juez Ernesto Kreplak, titular del Juzgado de Primera Instancia en lo Criminal y Correccional Federal N.° 3 de La Plata, pero por solicitud de su defensa la audiencia se suspendió.
Las dos funcionarias están detenidas e implicadas, en la causa en las que se las señala por participar de “una cobertura estatal permisiva del funcionamiento la ANMAT y el INAME”.

Bisio eludió 39 preguntas de la Justicia
En su declaración del lunes, la médica psiquiatra y ex directora nacional de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), amplió su indagatoria ante el Juzgado Criminal y Correccional Federal de La Plata N° 3 a cargo del juez federal Ernesto Kreplak en el marco de la causa por el fentanilo contaminado que causó la muerte de 111 personas y dejó a otras 41 con secuelas.
La imputación que le formuló la fiscalía señala que, en su carácter de máxima autoridad del organismo regulador, omitió adoptar medidas propias de su cargo para velar por la calidad, seguridad y eficacia de los medicamentos elaborados por los laboratorios HLB Pharma Group y Ramallo SA, pese a contar con conocimiento suficiente del riesgo sanitario. Según el expediente, esa omisión configuró “una cobertura estatal permisiva del funcionamiento de ambos establecimientos en las condiciones que lo hicieron”.
Bisio se desligó de las responsabilidades en la causa fentanilo
La ex funcionaria de La Libertad Avanza se defendió aludiendo desconocimiento técnico: “Era una funcionaria de carrera. A partir de diciembre de 2023 tenía que dirigir y administrar el ANMAT pero al final las decisiones las tomaba cada instituto”, declaró, y agregó: “Todos mis años tuvieron que ver con otras tareas y nada que ver con la Fiscalización o las Inspecciones”.
Con el mismo argumento desligó al Ministerio de Salud, al afirmar que el ministro Mario Lugones “también desconocía, igual que yo, cómo se llegaba a los incumplimientos (de los laboratorios) y cómo era el proceso posterior a eso”. A la vez, señaló que fue Lugones quien impulsó sanciones: “Lo que me instruyó el Ministro es que todos los que estén en esa situación (irregular, de incumplimientos a las normas) tienen que seguir el mismo camino, con urgencia”.
En la causa está acreditado que el fentanilo contaminado con las bacterias multirresistentes correspondía a los lotes 31202 y 31244, producidos por Laboratorios Ramallo SA exclusivamente para HLB Pharma Group entre el 18 y el 19 de diciembre de 2024, y liberados al mercado el 4 y 6 de enero de 2025.
“No recuerdo”, “no sé”, “no puedo precisar”, las respuestas elusivas de Bisio
A lo largo de su extensa declaración, volcada en 134 fojas a las que accedió Infobae, la médica especialista en psiquiatría negó los hechos presentados por la fiscal federal María Laura Roteta, dijo no recordar circunstancias y eludió respuestas en al menos 39 oportunidades contabilizadas en el expediente: 15 negaciones directas ante preguntas concretas de la Fiscalía y el tribunal, 18 respuestas del tipo “no recuerdo”, “no sé” o “no
puedo precisar” —sobre fechas, contenidos de correos, plazos, identidades de interlocutores y decisiones propias—, y 6 casos en que respondió con suposiciones, desplazó la pregunta hacia terceros o no dio una respuesta concreta.
Entre los hechos que no recordó figuran qué se respondió a una consulta formal de la provincia de Buenos Aires sobre los productos de Ramallo, cuándo exactamente le comunicó al ministro las conclusiones de la reunión del 14 de enero de 2025 (entre ella, Mantecon Fumadó y los directivos de HLB y Ramallo) y cuál era el plazo que tenía el Instituto Nacional de Medicamentos para expedir una carta de advertencia ante deficiencias críticas.
La inspección al Laboratorio Ramallo se realizó en noviembre de 2024. Bisio declaró que no supo con anticipación que se llevaría a cabo y que tomó conocimiento de los resultados “unos días después de que cerraron el acta, creo que fue a fin de diciembre, entre navidad y año nuevo, me parece”. Las deficiencias detectadas fueron clasificadas como críticas y mayores. Días después allí se elaboró el potente anestésico adulterado.
Las irregularidades
Bisio describió las irregularidades que se trataron en la reunión posterior del 14 de enero de esta manera: “No te las puedo enumerar. Había algunos de medicamentos que no tenían rótulos y prospectos aprobados por ANMAT”.
Ante la pregunta de si tomó alguna medida frente a esa situación en su carácter de autoridad máxima de control, respondió: “No en particular en ese punto”., como ya había dicho Mantecon ‘va a Carta’, yo descansaba en la posibilidad de inhibir todo con la Carta”.
La Carta de Advertencia, que inhibió a Laboratorios Ramallo de producir medicamentos llegó a su despacho el 10 de febrero de 2025 (el fentanilo mortal ya se había fabricadi). “Yo no me acuerdo la hora pero una hora y media, dos horas después, yo ya la había firmado”, declaró. A partir de ese momento, el laboratorio quedó inhibido para producir, a la espera de nueva documentación y una nueva inspección que nunca se completó antes de que estallara la crisis del fentanilo.
Responsabilizó al INAME
La reunión del 14 de enero de 2025 en la sede de la ANMAT, en Avenida de Mayo, fue convocada para analizar las deficiencias e incumplimientos detectados en Laboratorios Ramallo. Bisio la introdujo espontáneamente en su descargo para dejar en claro que su presencia allí no era su función: “A mí no me correspondía estar en esa reunión, no era mi función en absoluto hacer reuniones con los laboratorios y menos con un tema que se refería a analizar las deficiencias y los incumplimientos”.
Según su relato, fue Gabriela Mantecon Fumadó, su subordinada, ya que el INAME, depende la de ANMAT, fue quien la convocó días antes por teléfono: “Me pidió si podía acompañarla en una reunión con la gente de Ramallo. Yo pregunté por qué requería mi presencia, ella me dijo que por las características de las personas que iban a venir, quería dar más institucionalidad con mi presencia”. También dijo que fue Mantecon Fumadó quien eligió hacerla en la ANMAT y no en el INAME.