La Universidad Nacional de Córdoba recibió equipamiento desde Suiza para sumar poder de cómputo para su clúster tecnológico. La donación de una supercomputadora desde Suiza se da en el mejor momento para la comunidad científica de la UNC.
“Helvetios”, es una supercomputadora donada por la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza). Se distingue por ser de arquitectura “sólo CPU” ultradensa con procesadores tradicionales de alta eficiencia.
Donación para el CCAD
Según Nicolás Wolovick, director de UNC Supercómputo (CCAD), su diseño está optimizado para tareas que exigen una rigurosidad extrema: “Está orientada al diseño de fármacos, a simulaciones cosmológicas, a diseño en ingeniería, porque su gran fuerte es la gran cantidad de nodos, la gran cantidad de memoria y la posibilidad de computar en alta precisión”, comentó. Y aclaró que no está especialmente preparada para Inteligencia Artificial, pero puede adaptarse.
La donación se logró gracias a la gestión de Antonio Russo, ex profesional de Conicet con cargo en UNC Supercómputo, que actualmente se desempeña en la institución suiza. Desde Argentina, la coordinación estuvo a cargo de Dante Paz, investigador en el Instituto de Astronomía Teórica y Experimental de la UNC y Conicet (IATE). «Desde la UNC siempre hemos colaborado con Suiza y hemos tenido acceso a ella cuando estaba allá. Ellos compraron un equipo nuevo, pero logramos que nos donaran este. Va a seguir siendo útil para el sistema científico de Argentina», indicó Paz.
Nuevo equipamiento para sumar poder de cómputo
Son casi cuatro toneladas de equipamiento. Entre ellos, están los 288 nodos, cada uno de ellos con dos procesadores Xeon Gold 6140. A su vez, cada procesador tiene 192 Gigabytes de memoria RAM. Solo en RAM este equipamiento tiene un costo de más de 170 mil dólares en el mercado.
Los trámites para el traslado se realizaron desde el Rectorado, la Prosecretaría de Informática y el área de Comercio Exterior de la UNC. El trabajo empezó en octubre del año pasado. Además de los trámites, se realizaron adecuaciones eléctricas. Desde la UNC valoran el trabajo de David Atienza, vicepresidente de Centros y Plataformas de la Escuela Politécnica de Lausana.
La instalación en el CCAD fue una tarea maratónica coordinada por Carlos Bederián, Secretario Técnico del Centro y el profesional de Conicet. Trabajaron 15 personas durante 14 horas ininterrumpidas solo para colocar los chasis de cómputo. Wolovick subrayó la eficiencia del proceso: “Todos los equipos llegaron muy bien. El embalaje funcionó perfectamente, el traslado en barco no hubo ningún problema”. El equipo estará operativo en un mes.