Nicolás Daverio, ingeniero y magíster en Materiales, sobre el delicado panorama que atraviesa la Comisión Nacional de Energía Atómica (CONEA), la reciente ola de cesantías que afecta a profesionales altamente capacitados y los riesgos de parálisis en áreas estratégicas del desarrollo científico, médico y tecnológico del país.
“A lo largo de sus 76 años, la CONEA desarrolló tecnología clave y formó profesionales altamente especializados que no se pueden capacitar en ningún otro lado; hoy, por el desguace y la falta de futuro, muchos jóvenes se están yendo”, afirmó Daverio en diálogo con el medio RealPolitik.

Cesantías masivas e impacto en la medicina nuclear
El especialista detalló la gravedad de las desvinculaciones concretadas a principios de abril y criticó la insuficiente respuesta de las autoridades tras la reincorporación de una porción mínima del personal afectado. “Despidieron a 62 compañeros que estaban bajo contratos a plazo fijo, una situación de precarización histórica que este gobierno aprovechó para profundizar el ajuste. De esos, solo reincorporaron a siete y dieron por cerrada la mesa de negociación“, sostuvo.
En ese sentido, Daverio remarcó que las bajas afectan directamente a líneas de investigación, laboratorios y áreas de producción esenciales para la sociedad. “Una de las personas desvinculadas pertenece a la gerencia donde se producen los radioisótopos para el diagnóstico y tratamiento de cáncer en el país. Se está afectando el suministro de insumos clave tanto para el sistema de salud público como para el privado“, alertó.
Afectación de centrales y falta de conducción sindical
El ingeniero advirtió además sobre las consecuencias a largo plazo en materia de soberanía energética y la falta de respuesta gremial ante el desmantelamiento institucional. “Las centrales nucleares aportan entre el 7 y el 10 por ciento de la energía eléctrica del país; con esta pérdida incesante de profesionales, si ocurre un problema técnico complejo, no vamos a tener capacidad operativa para resolverlo”, subrayó.
Por último, cuestionó el rol de la dirigencia sindical y llamó a articular la lucha junto a otros organismos científicos y sociales golpeados por los recortes. “Vemos con mucha preocupación que gremios como UPCN no estén a la altura ni hayan convocado a medidas de fuerza reales. Frente a este ataque al sistema científico y tecnológico, los trabajadores nos estamos organizando desde abajo para coordinar acciones y defender nuestra soberanía”, concluyó.