Periferia

24 de Julio de 2026

El Gobierno designó a otro funcionario “amigo” en la CONAE y mantiene acéfalo el organismo científico hace siete meses

Milei designó a Mauro Brandi, un abogado ex Capital Humano con cero trayectoria en ciencia y tecnología, para el directorio del organismo científico, mientras crece el despido de científicos y la parálisis de proyectos espaciales.

El Gobierno nacional designó al abogado Mauro Esteban Brandi como miembro del directorio de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), en representación del Ministerio de Capital Humano. La medida se estableció mediante el Decreto 616/2026. Brandi ocupará el cargo durante cuatro años, con carácter ad honorem, y reemplazará al abogado Leandro Horacio Massaccesi, cuya renuncia se aceptó mediante la misma norma.

Pero, además, mientras el gobierno nacional sigue designando funcionarios sin experiencia ni trayectoria en el sector aeroespacial, trabajadores y trabajadoras de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) denunciaron un fuerte deterioro en el organismo debido a recortes presupuestarios, despidos y la paralización de proyectos estratégicos del programa espacial argentino. A través de un comunicado difundido por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), advirtieron que la situación es crítica y que el ajuste podría provocar una pérdida irreversible de capacidades científicas y tecnológicas.

Por su parte, lo insólito es que el organismo científico está acéfalo hace siete meses porque el gobierno nacional decidió no nombrar a un Director Técnico del organismo científico tras la renuncia del prestigioso Raúl Kulichevsky, quien fue director del organismo desde 2018.

Acefalía de siete meses en la CONAE

La acefalía del organismo, claro, mientras se designan funcionarios “amigos” sin la más mínima experiencia científica, técnica, de ingeniería, y/o de vinculación tecnológica, es una marca de la era libertaria en la cual reina la desidia y el desprecio por la gestión en ciencia y tecnología.

El Directorio de la agencia espacial argentina cuenta oficialmente con nueve miembros: un presidente, un vicepresidente, seis directores que representan a diferentes dependencias del Estado y un director ejecutivo-técnico elegido por los demás integrantes.

Actualmente, la presidencia corresponde al jefe de Gabinete de Ministros, Diego Santilli, y la vicepresidencia al secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, Dario Genua. Los lugares restantes incluyen representaciones de la Cancillería, los ministerios de Economía, Defensa y Capital Humano, y la propia Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología. En particular, la representación de Capital Humano estaba ocupada por Massaccesi desde diciembre de 2025.

Raúl Kulichevsky, ex director de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales.

Kulichevsky, el último científico de peso en la CONAE

En paralelo, la posición de director ejecutivo-técnico sigue vacante desde la salida de Raúl Kulichevsky hace casi 7 meses. El ingeniero Kulichevsky estuvo a la cabeza del organismo desde 2018 y renunció a fines de 2025. Desde entonces, la agencia espacial argentina funciona sin un titular formal en su principal puesto de conducción técnica y sin que se haya designado públicamente a un reemplazante con un perfil equivalente.

El directorio es el órgano que participa en las principales definiciones institucionales de la CONAE. Su composición debe permitir que las decisiones sobre la política espacial incorporen conocimientos científicos, tecnológicos, productivos, comerciales, educativos, diplomáticos y de defensa. Por la complejidad de esas funciones, resulta fundamental que sus integrantes cuenten con experiencia en ciencia y tecnología, gestión de proyectos estratégicos, desarrollo industrial o administración de negocios tecnológicos.

Sin embargo, la conformación actual muestra un predominio de perfiles políticos y administrativos vinculados al oficialismo que no acreditan una trayectoria relevante en el sector espacial, la ingeniería, la investigación científica o la gestión de empresas tecnológicas. Así, el criterio de alineamiento político parece haber adquirido mayor peso que la experiencia específica necesaria para conducir uno de los organismos tecnológicos más complejos del Estado argentino.

Era Milei: Un abogado sin trayectoria a una agencia espacial de altísima tecnología

La designación de Brandi constituye una modificación dentro de la estructura de gobierno de la agencia espacial argentina. Más allá de su nombramiento, aún no se informaron prioridades para su gestión ni responsabilidades técnicas particulares.

Su función será representar al Ministerio de Capital Humano en el directorio durante el período establecido y participar de las decisiones que correspondan a ese cuerpo. El alcance institucional del nombramiento podrá evaluarse a partir de las posiciones que adopte esa representación en futuras discusiones sobre planificación, formación de recursos humanos, educación científica y continuidad de los programas espaciales argentinos.

Desde la CONAE advierten que existe un plan de vaciamiento del sector científico.

Recorte presupuestario y proyectos en riesgo

Según los datos difundidos por los trabajadores, el presupuesto asignado a la CONAE para 2026 asciende a 42.014 millones de pesos, por debajo de los 51.778 millones asignados en 2025. En términos reales, esto implica una reducción cercana al 20%.

Además, recordaron que durante 2025 el Gobierno debió autorizar un refuerzo presupuestario de 20.000 millones de pesos para cumplir con compromisos en curso, lo que elevó el gasto efectivo de ese año a alrededor de 70.000 millones de pesos.

Desde ATE señalaron que el presupuesto actual resulta insuficiente para sostener el funcionamiento del organismo, lo que ya está provocando la paralización de iniciativas clave del programa espacial argentino.

Entre los proyectos afectados mencionaron al Proyecto Tronador, considerado uno de los desarrollos más ambiciosos del país, que buscaba completar el ciclo espacial nacional con lanzadores propios para satélites. Según denunciaron, el proyecto fue desactivado definitivamente.

También alertaron sobre la situación del satélite SABIA-Mar, que se encuentra en su etapa final pero con dificultades presupuestarias para completar su desarrollo.

Entre las pocas iniciativas que continúan activas mencionaron los trabajos vinculados a la Base Belgrano II, donde la CONAE mantiene proyectos tecnológicos asociados a investigación y comunicaciones.

Reducción de personal y fuga de especialistas

Los trabajadores también denunciaron que desde 2023 se registra una reducción sostenida de la planta de personal, principalmente entre científicos, ingenieros y técnicos especializados.

De acuerdo con el comunicado, en marzo de 2024 se dieron de baja 10 contratos de trabajadores con más de una década de trayectoria, en lo que calificaron como “despidos encubiertos”. Además, entre diciembre y enero al menos tres profesionales técnicos dejaron el organismo, profundizando la pérdida de recursos humanos.

“La mayoría de las bajas corresponde a personal técnico-científico, lo que representa una pérdida enorme de capacidades”, señalaron desde ATE.

Críticas a la gestión del organismo

Los trabajadores también cuestionaron que, mientras se reduce el personal técnico, el Gobierno incorporó durante los últimos meses de 2025 funcionarios en cargos jerárquicos sin trayectoria en el ámbito espacial.

Según denunciaron, estas incorporaciones responden a designaciones políticas que no compensan la salida de especialistas con experiencia en proyectos científicos y tecnológicos.

Desde el organismo advirtieron que esta combinación de recorte presupuestario, pérdida de personal calificado y paralización de proyectos pone en riesgo los avances logrados por el programa espacial argentino durante las últimas tres décadas.

“Se están dilapidando recursos humanos irreemplazables”, concluyeron los trabajadores, quienes además alertaron que la reducción de personal está generando sobrecarga laboral para quienes permanecen en el organismo y sostienen la operación de la infraestructura y los proyectos que aún continúan en marcha.

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