Periferia

13 de Julio de 2026

El Gobierno sigue sin explicar dónde están los USD 54 millones que prestó el BID para investigación científica

Los tenía que utilizar la Agencia I+D+i para investigaciones científicas. A un año, Natalia Avendaño, su presidenta, no da explicaciones mientras el gobierno subejecuta el 87% de fondos para programas de promoción.

A casi un año de la transferencia de más de 54 millones de dólares que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) le envió a la Argentina para ser utilizados en investigaciones científicas, y que debían ser ejecutados por la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación (Agencia I+D+i), nada se sabe y nada se avanzó en saber dónde están esos fondos que nunca se utilizaron (al menos para la finalidad que tenían).

Pese a las numerosas citaciones y preguntas de Diputados sobre el tema, el gobierno, con su ex Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a la cabeza y en modo “yo no sé, yo no fui”, nunca contestó al respecto.

La Agencia I+D+i es el principal organismo nacional de promoción de la investigación, pero además es un organismo vertebral del sistema científico porque se encarga de articular la investigación que se realiza en los laboratorios con las necesidades concretas del sector productivo, sanitario, ambiental y energético, entre otros.

Hoy, lejos de gestionar fondos, atraviesa un ajuste del 87% en programas de promoción de la investigación, aunque los funcionarios a cargo del área ya tienen sueldos por encima de los cinco millones de pesos.

Así lo registró el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que conduce Hernán Letcher, al analiza los gastos ejecutados del Estado Nacional con fecha del mes de junio.

Natalia Avendaño, la nueva presidenta de la Agencia I+D+i, no habla sobre el destino de los fondos del BID y no le da respuesta a los becarios y becarias.

¿Y los fondos del BID?

Pues bien, en medio de ese ajuste, el organismo, a 11 meses del préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que transfirió unos USD 54 millones a Argentina para financiar proyectos científicos, sigue sin explicar dónde está el dinero que era para programas de promoción y, claro, crece la sospecha sobre a dónde fueron a parar esos fondos, más teniendo en cuenta la presunción delictiva que crece día a día sobre Adorni y la gestión libertaria.

Es que, la administración de Javier Milei no sólo frenó la ejecución de estos fondos en el Banco Central, sino que ahora nadie sabe dónde están, lo que provocó denuncias de los investigadores y exigencias del organismo internacional para restablecer controles.

El monto en cuestión es de USD 54.058.643,99 provenientes del BID y el Banco Mundial, y lo sorprendente es que la presidenta de la Agencia I+D+i, Natalia Avendaño, con un sueldo que supera los seis millones de pesos, tampoco explicó dónde están esos fondos.

La Agencia I+D+i, en parálisis total de fondos para investigar.

Corralito financiero a la ciencia

La excusa libertaria para el “corralito” financiero a la ciencia es que “no financiarían áreas que no aportaran un beneficio directo a la sociedad empobrecida”, algo como mínimo cuestionable.

Por las indefiniciones y la incertidumbre los propios científicos del CONICET elevaron denuncias formales ante el BID por las que el organismo internacional obligó a Argentina a recontratar auditorías externas para supervisar el uso de los créditos y no perder el financiamiento.

La Agencia I+D+i, desde que se creó en 1996, financió las actividades del sistema con convocatorias para que los investigadores reciban fondos para llevar adelante sus investigaciones. Anteriormente dependía del Ministerio de Ciencia y Tecnología. Desde 2023, el Ministerio desapareció y la agencia pasó a depender de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, bajo la órbita de Darío Genua.

El cambio de gestión trajo consigo el desmantelamiento de la Agencia I+D+i, según cuentan desde Raicyt. La principal herramienta del organismo era la financiación de los Proyectos de Investigación Científico/Tecnológicos (PICTs). Cada año se convocaban a los PICTs y se financiaban aproximadamente 1500 proyectos. Desde la asunción del gobierno de Milei esta línea de financiamiento desapareció.

Para los PICTs, las diferentes entidades científicas debían presentar sus proyectos -que abarcaban todas las áreas del conocimiento-, para luego ser evaluados por la Agencia I+D+i que, en caso de aprobarlos, los ejecutaría aproximadamente dos años después.

En 2024, aquellos proyectos aprobados por el Directorio de la agencia en el 2022 no se ejecutaron, cuando ya había cerca de 800 adjudicados. La convocatoria del 2023 -a ejecutarse en 2025- fue prorrogada en 7 ocasiones y ahora, con el anuncio del 4 de diciembre, definitivamente desapareció del mapa. En 2024 y 2025 no hubo nuevas convocatorias.

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