Periferia

18 de Junio de 2026

La provincia de Buenos Aires busca fortalecer su ecosistema de innovación energética

El gobierno bonaerense reunió equipos de investigación para fortalecer la articulación científica y tecnológica en materia energética. Celdas solares y baterías de ion litio entre los desarrollos.

La provincia de Buenos Aires dio un paso para consolidar su sistema de investigación y desarrollo energético. Más de 30 investigadores e investigadoras que participan de los proyectos de Ciencia y Tecnología de Energías Bonaerenses (CYTEB) I y II se reunieron en el Centro Bonaerense de Energías Renovables con el objetivo de intercambiar experiencias, identificar oportunidades de colaboración y construir una agenda común de desarrollo tecnológico con impacto productivo y territorial.

El encuentro, impulsado por la Subsecretaría de Energía bonaerense y la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC), marcó la primera instancia formal de articulación entre gran parte de las líneas de investigación energética financiadas por la Provincia.

La iniciativa forma parte del programa CYTEB, que cuenta con financiamiento del Foro Regional Eléctrico de la Provincia de Buenos Aires (FREBA) a través del Programa Provincial de Incentivos a la Generación de Energía Distribuida (PROINGED), y que busca fortalecer las capacidades científicas y tecnológicas vinculadas al sector energético.

Programa de incentivos a la innovación

Desde su creación, el programa incrementó los recursos destinados a investigación aplicada. Mientras que la primera convocatoria, lanzada en 2023, destinó $100 millones con un tope de $20 millones por proyecto, la segunda edición elevó la inversión total a $400 millones y aumentó el financiamiento máximo a $50 millones por iniciativa.

Durante la jornada participaron el presidente de la CIC, Roberto Salvarezza; y el subsecretario de Energía bonaerense, Gastón Ghioni; quien remarcó la importancia de vincular el conocimiento científico con las políticas públicas. “Para construir una matriz energética autónoma y soberana necesitamos fortalecer el vínculo entre quienes producen conocimiento y quienes llevan adelante las políticas públicas. La articulación entre el sector energético y el sistema científico-tecnológico, junto con una decisión sostenida de inversión, es la base de cualquier estrategia de desarrollo”, planteó.

De la energía para dispositivos IoT a la economía circular de las baterías

La diversidad de proyectos presentados durante el encuentro reflejó algunos de los principales desafíos tecnológicos asociados a la transición energética. Uno de ellos es desarrollado por el Instituto de Nanociencia y Nanotecnología (INN, CNEA-CONICET) bajo la dirección de la investigadora María Dolores Pérez. La iniciativa busca desarrollar celdas solares de perovskitas (dispositivos fotovoltaicos de tercera generación compuestos por minerales de estructura cristalina) capaces de aprovechar la iluminación artificial de interiores para alimentar dispositivos electrónicos de bajo consumo.

La propuesta apunta a reemplazar el uso de baterías convencionales en artefactos cotidianos mediante tecnología fotovoltaica adaptada a ambientes cerrados, donde las personas pasan la mayor parte de su tiempo.

La tecnología podría tener aplicaciones directas en el ecosistema del Internet de las Cosas (IoT) permitiendo desarrollar controles remotos, sensores industriales, timbres inteligentes o cargadores para dispositivos electrónicos que funcionen exclusivamente con la luz ambiente.

Sin embargo, Pérez advirtió que para avanzar hacia la producción a escala será necesario resolver desafíos vinculados al escalado industrial, fortalecer el financiamiento para equipamiento científico y generar una mayor participación del sector privado.

“Se necesita despertar el interés del sector corporativo y tecnológico para lograr el acoplamiento con empresas que estén dispuestas a absorber el prototipo, co-invertir en el patentamiento y liderar la transferencia tecnológica hacia el mercado”, sostuvo.

Baterías sustentables a partir de residuos electrónicos

Otro de los proyectos destacados es el liderado por Félix Requejo, investigador del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA), que busca desarrollar materiales para baterías de ion litio utilizando componentes recuperados de pilas y baterías agotadas.

La investigación se basa en estrategias de minería urbana para recuperar metales como manganeso, níquel, cobalto y hierro presentes en residuos electrónicos y reincorporarlos a nuevas tecnologías de almacenamiento energético.

Avances y aplicaciones

En la actualidad, el grupo logró reemplazar aproximadamente un 20% del material virgen utilizado en ciertos componentes por materiales recuperados, manteniendo e incluso mejorando las prestaciones electroquímicas.

Las aplicaciones más inmediatas de esta tecnología estarían vinculadas al almacenamiento estacionario de energía renovable para hogares, industrias y sistemas distribuidos.

“Los beneficios más inmediatos podrían darse en la integración de energías renovables en hogares, industrias y sistemas energéticos distribuidos, contribuyendo a reducir la dependencia de fuentes convencionales desde una perspectiva ambiental y de sostenibilidad”, aseveró el investigador.

La transferencia tecnológica: el desafío pendiente
Más allá de las diferencias temáticas entre los proyectos, ambos investigadores coincidieron en señalar que el principal desafío para el sistema científico argentino sigue siendo la transferencia tecnológica y el escalado productivo.

Pérez consideró que es necesario fortalecer los mecanismos de vinculación temprana entre laboratorios y empresas, mientras que Requejo advirtió sobre la necesidad de sostener políticas de largo plazo que permitan transformar conocimiento en desarrollo industrial.

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