El Consejo Directivo del INTA prorrogó los plazos hasta el 10 de junio para conseguir más adhesiones al plan de retiros voluntarios que lleva adelante el gobierno de Javier Milei en el organismo de ciencia y tecnología.
Con esa decisión, se busca llegara la meta objetivo que se puso el gobierno de Javier Milei, que es reducir la planta de personal en por lo menos 950 personas. Hasta el momento, son unos 650 técnicos, profesionales, especialistas e investigadores tomaron la decisión de dejar el INTA, según le explicó una fuente gremial a Periferia.
Desde que asumió a fines de 2023, achicar la cantidad de gente que trabaja en el organismo tecnológico ha sido una obsesión de la gestión libertaria. Intentó con todo: apurando jubilaciones, con un primer retiro en 2024 que logró 300 adhesiones y hasta con despidos, que fueron anulados luego por la justicia. Pero este operativo, lanzado a principios de mayo, es el más ambicioso de todos esos pasos.
El Gobierno busca 1.000 retiros voluntarios en el INTA
Desgastados por el deterioro salarial y la falta de recursos, pero sobre todo por la visible desvalorización que hacen de ellos los funcionarios libertarios liderados por el secretario Sergio Iraeta y el presidente del INTA, Nicolás Bronzovich, muchos valiosos recursos humanos formados en el Instituto están dejando sus puestos. En la mayoría de los casos, no los tienta el dinero sino que los fuerza la falta de perspectiva. Lo cierto es que muchas de las estaciones experimentales quedarán tecleando luego de este proceso.
El retiro voluntario se puso en marcha a través de la resolución 144/2026. Como informó oportunamente este medio, con el operativo se pretende recortar hasta 20% de la planta actual. Incluso, para hacer de la propuesta una más tentadora, desde el propio Instituto se difundió un “simulador de cálculo” para que los trabajadores estimen qué tajada les tocaría.
Motosierra contra la ciencia y la tecnología
Para achicar la planta actual de 5.800 trabajadores, el gobierno destinará hasta 101 mil millones de pesos en esta nueva instancia de retiro voluntario, que tienta con un monto equivalente a 1,5 salarios por año trabajado a cada persona que acepte el trato. Estos deben ser personal de planta permanente con más de 3 años de antigüedad y hasta 60 años de edad. Aquellos que superen esa edad, tendrán un límite de 12 y 24 salarios, en tanto se acercan más a su fecha de jubilación.
Como hasta ahora no se llegó al objetivo de 950 retiros, es que el Consejo Directivo decidió extender el plazo hasta el próximo 10 de junio.