El Consejo Directivo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que reúne a representantes de la Mesa de Enlace, los grupos CREA, las universidades y el gobierno, avaló el cierre de 14 agencias de extensión (AER) en Buenos Aires y Córdoba.
La medida está impulsada por el presidente del INTA Nicolas Bronzovich, pero tiene en la otra punta del ovillo a Eduardo Elsztain, el empresario inmobiliario más importante del país, que es amigo de Milei y que tiene a Nicolás Pakgojz al frente de la Agencia de Administración de Bienes del Estado. Negocio redondo.
Así, el Consejo Directivo del organismo científico, adicto a las políticas libertarias de ajuste y desmantelamiento (mientras dicen en los medios que apoyan la ciencia), le dejó servido el negocio inmobiliario al empresario amigo de Javier Milei, que viene presionando y haciendo lobby desde su asunción a fines de 2023.
De acuerdo a lo votado en el orden del día 612, y tal como figura en el punto 4.03, el Consejo Directivo resolvió suprimir de la estructura organizativa del INTA las Agencias de Extensión Rural de los Centros Regionales Buenos Aires Norte, Buenos Aires Sur y Córdoba que ya habían sido señaladas previamente dentro del plan de ajuste.
La medida está impulsada por el presidente del INTA Nicolas Bronzovich, pero tiene en la otra punta del ovillo a Eduardo Elzstain, el empresario inmobiliario más importante del país, que es amigo de Milei y que tiene a Nicolás Pakgojz al frente de la Agencia de Administración de Bienes del Estado. Negocio redondo.
Desmantelamiento, para favorecer el negocio inmobiliario del amigo de Milei
En esa propuesta se establece que, en el caso de Buenos Aires Norte dejarán de existir las agencias de Vedia y Rojas, mientras que para la región Sur se avanzará con otras nueve clausuras: Laprida, Lamadrid, Benito Juárez, Lobería, Otamendi, Necochea, Balcarce, Mayor Buratovich y Saladillo.
En cuanto al centro regional de Córdoba, se considera dar de baja las agencias de extensión de Oncativo, La Carlota y Ucacha. Entre los centros regionales de ambas provincias, son un total de 14 agencias que desaparecerán tras la decisión del cuerpo de gobernanza.
La decisión se suma a otros 10 cierres ya oficializados: la agencia de Sáenz Peña, ubicada en suelo chaqueño, y la totalidad del Centro Regional INTA Amba, con sus 9 dependencias de extensión rural.
De acuerdo a lo que consta en la “propuesta integral de Adecuación y Fortalecimiento de los Recursos Humanos en INTA” -en otras palabras, la hoja de ruta para los recortes en el organismo-, el plan definitivo alcanza la eliminación de 48 agencias de diferentes centros regionales, es decir unas 24 más. En caso de concretarse, eso dejaría un total de 252 sobre 299 que había originalmente.

La exigencia de Nación, a pedido de Eduardo Elsztain
El renovado impulso que adquirieron los planes que celosamente lleva adelante Bronzovich responden a recientes cambios en el Consejo Directivo que habían sido exigidos por el propio gobierno nacional. En el gobierno responden de manera directa a los deseos del empresario inmobiliario, Eduardo Elsztain, sin mediaciones, y para Bronzovich no hay dilaciones cuando la orden viene de ahí.
Tras un intento fallido de modificar la estructura de gobernanza -que fue resistido en el poder Legislativo y Judicial-, los tomadores de decisión siguen siendo diez, sólo que muchas sillas tienen nuevos ocupantes, tras la salida de los cuadros más reacios al ajuste dentro del organismo.
Además del cierre de agencias de extensión, que con la reciente decisión alcanza ya el 50% del objetivo inicial, el proyecto incluye también la venta de más de 42.000 hectáreas de campos experimentales -algunas de las cuales ya comenzaron con la disolución del INTA AMBA-, la unificación de centros regionales y la eliminación de líneas de trabajo.
Retiros voluntarios frenados en el INTA
El Consejo Directivo, por el contrario, sí puso reparos en su última reunión al plan de Retiro Voluntario para el personal de planta del organismo, que según Bronzovich iba a estar operativo a partir de abril.
Pues bien, no será así, porque los consejeros se negaron a aprobarlo porque no estaba garantizado el origen de los fondos necesarios para pagar a quienes decidieran retirarse del INTA, que se presume será una gran cantidad de investigadores puesto que ya casi no tienen recuerdos para continuar con sus trabajos normales.
“Parecía armado por chicos de jardín de infantes”, ironizó una fuente al medio Bichos de Campo, sobre los nuevos responsables del área de Administración del INTA designados por Bronzovich, ya que desconocen todavía muchos mecanismos institucionales y por ahora fracasaron en la implementación de este nuevo retiro.