La Universidad de Buenos Aires (UBA), a través de su Secretaría de Ciencia y Técnica, anunció el lanzamiento de una serie de capacitaciones en inteligencia artificial destinadas a becarios y becarias de investigación, en lo que constituye el inicio de una estrategia orientada a fortalecer capacidades en tecnologías emergentes dentro del sistema científico universitario.
El anuncio se realizó en el Edificio Cero + Infinito y fue encabezado por el secretario, Mg. Sebastián Civallero, con la participación de autoridades de investigación de las distintas facultades, quienes formarán parte del desarrollo e implementación de la iniciativa.
IA para la investigación científica
En un contexto de restricciones presupuestarias, la Universidad definió priorizar la formación en inteligencia artificial como un eje estratégico, entendiendo su impacto creciente en la producción de conocimiento, el análisis de datos y los procesos de investigación en múltiples disciplinas.
La propuesta contempla una primera instancia de formación básica junto con un relevamiento de necesidades y capacidades en cada unidad académica, con el objetivo de avanzar hacia el diseño de una política de mayor alcance, adaptada a las particularidades de cada campo de estudio y a las dinámicas propias de la investigación en la UBA.

Capacidades en IA y ciencia de datos
El desarrollo de las capacitaciones cuenta con la colaboración del Dr. Diego Fernández Slezak, especialista en inteligencia artificial y ciencia de datos, referente del Laboratorio de Inteligencia Artificial Aplicada (LIAA), desde donde se promueve la integración de herramientas avanzadas de análisis y modelado en entornos científicos.
La iniciativa prevé su expansión progresiva hacia investigadores, investigadoras y personal nodocente vinculado a la gestión de la ciencia, consolidando un enfoque transversal que articule capacidades técnicas con una comprensión situada de los desafíos y oportunidades que plantea la inteligencia artificial en cada disciplina.
De este modo, la UBA busca no solo incorporar nuevas herramientas, sino también fortalecer su capacidad institucional para comprender y acompañar las transformaciones que la inteligencia artificial introduce en la producción científica contemporánea, explicaron desde la Secretaría de Ciencia.