Aun más de dos años de su llegada a Casa Rosada, Javier Milei volvió a destacar que hicieron “el ajuste más grande en la historia de la humanidad”. Esto supuso recortar el gasto público a niveles mínimos en distintas dependencias, pero hubo algunas que perdieron más que otras, y ciencia y tecnología fue de las que más se derrumbó en cuanto a presupuesto asignado y sub-ejecutado.
El dato surgió de un informe fiscal presentado por el Centro de Economía Política (CEPA) que dirige el economista, Hernán Letcher, en el que analizaron los ingresos y gastos del sector público nacional comparando enero de 2026 con el mismo período de 2023.
El análisis registra la inversión pública durante la era Milei, y subraya que el sector de ciencia y tecnología, es decir sus organismos públicos, fueron los que más padecieron la sub-ejecución de fondos de la administración pública durante 2024 y 2025.

La SIDE libertaria, con fondos extra
En este contexto, el estudio marca que en términos generales se dio un incremento real del 69% en la ejecución de la Secretaría de Inteligencia del Estado, dependiente de Presidencia de la Nación, mientras que los Servicios de la Deuda Pública mantienen un peso significativo, representando el 8% del gasto total ejecutado en el período.
Sin embargo, organismos del sector Salud, tuvieron “descensos relevantes” de la ejecución presupuestaria como en el caso de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud Dr. Carlos G. Malbrán (-34,2%), la ANMAT (-56,1%).
En cuanto a los programas, se registran caídas muy pronunciadas en partidas críticas como Acceso a Medicamentos e Insumos (-82,8%), Prevención y Control de Enfermedades Endémicas (-54,5%) y Enfermedades Transmisibles e Inmunoprevenibles (-99,2%).

Investigadores, sin fondos para investigar
En la misma tendencia descendente se dio la ejecución de fondos en Ciencia y Tecnología. Allí, el Programa de Promoción de la Investigación e Innovación (dependendiente de la Agencia I+D+i que conduce Natalaia Avendaño) muestra una fuerte caída del 76,4%, mientras que la CONAE (-24,0%) y el CONICET (-21,1%) también registran descensos significativos.
El Servicio Geológico Minero Argentino se mantiene prácticamente estable (+0,3%). En cambio, el Servicio Meteorológico Nacional (-41,2%), la Fundación Miguel Lillo (-27,9%) y la CONEAU (-2,9%) presentan reducciones adicionales.
El derrumbe de fondos en Educación y Universidades
Algo similar sucede con Educación. Conectar Igualdad y Fondo Nacional de Incentivo Docente (-100%). La Gestión y Asignación de Becas a Estudiantes muestra una reducción significativa (-62,8%), mientras que las Acciones de Formación Docente (-44,3%) y el Desarrollo de la Educación Superior (-12,9%) presentan bajas más moderadas. La partida de Infraestructura y Equipamiento evidencia un recorte casi absoluto (-99,7%).
Respecto de los organismos vinculados al desarrollo productivo, el análisis correspondiente al mes de enero muestra una dinámica contractiva en los organismos con ejecución comparable respecto de 2023. Se destacan las caídas más pronunciadas en el Instituto de Investigación y Desarrollo Pesquero (-86,6%), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial – INTI – (-44,4%) y el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (-37,2%).

El sueldo de Genua, Salamone y Avendaño, lo único que crece en ciencia y tecnología
En contraste, el Instituto Nacional de Semillas presenta una reducción más acotada (-8,9%), mientras que la Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo exhibe una variación prácticamente estable (-2,9%).
Según las cifras, entre enero de 2024 y noviembre de 2025 el gobierno de Javier Milei sub-ejecutó los fondos de manera muy profunda el presupuesto de los organismos de ciencia y tecnología si se lo compara con el mismo período del año anterior.
Prácticamente, los fondos para la cartera fueron destinados a sostener los sueldos de los funcionarios a cargo, Darío Genua (Secretario de Ciencia) y Natalia Avendaño, que hoy por ser Secretarios de Estado están ganando más de 4 millones de pesos por mes. Sin embargo, los fondos destinados a la investigación propiamente dicha y a los fondos que impulsan la actividad productiva con la actividad científica (como los FONTAR y los PICT), que es lo que impulsa focos de desarrollo a nivel nacional, están paralizados por la actual gestión libertaria.

Sin fondos, se aleja el “Plan Nuclear Argentino” que anunció Milei
Por último, el estudio destaca que en los organismos vinculados al sector energético se observan ajustes relevantes en la ejecución presupuestaria, como es el caso de la Comisión Nacional de Energía Atómica registra una caída del 35% en el área nuclear, y de la Autoridad Regulatoria Nuclear presenta una reducción más moderada, del 19%.
Estos recortes resultan llamativos a la luz de las menciones oficiales a un eventual “Plan Nuclear Argentino” que anunció el asesor de Milei, Demián Reidel, que fue desplazado ante los hechos de corrupción en Nucleoeléctrica. Se identifica una contracción significativa en el Organismo Regulador de Seguridad de Presas (-31%), organismo que ha sido señalado por el gobierno como susceptible de disolución, lo que generó preocupación en sectores técnicos

Desfinanciamiento de programas de investigación
Cabe destacar que en los últimos dos años se desfinanciaron programas de investigación que incluso ya estaban aprobados y designados, y que correspondían al Banco Interamericano de Desarrollo, que Javier Milei decidió que no se usen.
Los datos completos en: https://centrocepa.com.ar
Lo mismo sucedió con fondos públicos que iban destinados a investigar y a financiar infraestructura para construir laboratorios en universidades y mantener los centros de investigación.

De hecho, la subejecución dejó abierta la puerta para que miles de científicos y científicas comiencen a emigrar del país a aportar su capital científico a otras naciones que sí aprovechan el conocimiento científico.
Las cifras son claves si se tiene en cuenta, además, la suspensión de programas como el “Equipar Ciencia” y el “Construir Ciencia” y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento de Ciencia, la cual proponía un incremento escalonado de los fondos públicos para el área de ciencia y tecnología hasta alcanzar el 1% del PBI en 2031.