La decana de la Facultad de Tecnología y Ciencias Aplicadas de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA), Mgter. Natalia Fernández, afirmó que el ingreso de más de 1.500 nuevos estudiantes para carreras de grado y pregrado demuestra que “mayoritariamente, los jóvenes siguen eligiendo a la universidad pública”.
En ese sentido, en diálogo con el área de comunicación de la UNCa, consideró que esta decisión se da “en contrapartida a posiciones dogmáticas y economicistas que incluyen a la educación en un esquema estrictamente fiscalista”, en el marco del conflicto que atraviesan las universidades nacionales por la desfinanciación del sistema.
Crecimiento de la matrícula en la universidad pública
Fernández definió a la universidad pública como “mucho más que un lugar donde se dictan clases”. “Es un espacio de oportunidades, donde se aprende una profesión, pero también a pensar críticamente, a trabajar en equipo, a perseverar y a no rendirse frente a las dificultades”, sostuvo.
La decana señaló que ingresar a la educación superior marca el inicio de una nueva etapa en la que los jóvenes “comienzan a forjar y consolidar su pensamiento crítico, desarrollan y potencian sus capacidades, poniendo en práctica creatividad e innovación, y constituyéndose en actores sustantivos y factores de cambio del entorno social”.
Asimismo, destacó que la matrícula se encuentra en constante crecimiento. “Más de 1.500 chicos eligen la educación pública porque confían y creen en la Universidad de Catamarca, que es gratuita, pública y de calidad. Llegan con una historia, con expectativas y con sueños, y pasan a ser parte de una comunidad que cree en el conocimiento como herramienta de transformación personal y social”, expresó.
Una facultad clave para la formación de profesionales de Catamarca
Fernández también puso de relieve que la Facultad forma profesionales en áreas clave para el desarrollo provincial y regional, como ingenierías, arquitectura, geología y diversas tecnicaturas vinculadas a la energía, la industria, la construcción, la informática, los recursos naturales, la minería, el ambiente y la innovación tecnológica.
“Cada carrera tiene un enorme impacto social; detrás de cada cálculo, de cada plano o de cada proyecto hay una responsabilidad con la sociedad y con el medio ambiente. Formarse en tecnología y ciencias aplicadas es también una forma de compromiso con el desarrollo y el bien común”, concluyó.
Finalmente, resaltó que, en un ambiente de aprendizaje colaborativo, las prácticas asistidas, el trabajo en equipo y la participación en proyectos de investigación y competencias como el Rally Latinoamericano permiten formar profesionales preparados para resolver problemas reales e innovar con responsabilidad ambiental.