Periferia

11 de Febrero de 2026

Chile aprovecha el desdén de Milei en el Programa Antártico y refuerza su presencia en el continente blanco

Mientras la Argentina de Javier Milei arriesga su soberanía antártica por desfavorecer la investigación científica, Chile dejó afuera al país de una expedición que realiza con el Reino Unido.

La ausencia diplomática y la falta de interés del gobierno de Javier Milei a la posibilidad de que Argentina gane protagonismo (y fortalezca su soberanía en la Antártida) está siendo aprovechada por Chile.

La gestión libertaria abrió una puerta al país vecino al trasladar de Cancillería a Defensa la administración del Programa Antártico Argentino, que reduce la labor científica, uno de los pilares que fundamentan la presencia del país en el continente blanco.

Esa situación diplomática de gestión caótica y sin planificación está siendo aprovechada por Chile, ya que expone a la Argentina a la pérdida de protagonismo frente al avance chileno y británico en una zona estratégica del continente blanco.

El gobierno de Javier Milei inició el traslado de las bases científicas que operan en la Antártida de la órbita de Cancillería a la de Defensa, y levantó críticas desde el sector científico, desde el militar y del diplomático.

Los cuestionamientos no tienen que ver exactamente con la disputa entre libertarios y adversarios políticos, sino con cuestionamientos que salen desde el propio gobierno nacional, por el proceder caótico y sin un rumbo claro de la decisión que pone en riesgo la presencia argentina en la Antártida.

El Programa Antártico Argentino sirve para ejecutar la política antártica nacional, coordinando investigación científica (cambio climático, océanos, biología), gestión ambientalapoyo logístico a bases y refugios, y defensa de los intereses soberanos argentinos en la Antártida, todo bajo el marco del Tratado Antártico, asegurando la paz y el uso científico del continente. 

Cabe mencionar, que el sostenimiento de la labor científica en el continente blanco y la no militarización es la condición que le permite a la Argentina justificar su presencia en la Antártida, algo que está en peligro si se continúa con el desfinanciamiento del programa antártico argentino.

Chile se mueve, mientras Milei desprecia la gestión antártica

Chile volvió a mover fichas estratégicas en la Antártida y generó ruido en la región. Una reciente expedición internacional organizada por Santiago, sumada a ejercicios coordinados con el Reino Unido, dejó a la Argentina fuera del escenario y reavivó el debate sobre la presencia nacional en el continente blanco.

Embajadores de Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica realizaron un viaje de tres días a la isla Rey Jorge, en el Territorio Chileno Antártico. La expedición fue organizada por el Instituto Antártico Chileno e incluyó recorridos por instalaciones científicas y puntos estratégicos. En las publicaciones oficiales se destacó también la presencia británica, lo que subrayó aún más la ausencia argentina.

Mientras se desarrollaba la visita diplomática, las Fuerzas Británicas en las Islas del Atlántico Sur realizaron la Operación Austral Endurance, un despliegue militar destinado —según Londres— a garantizar el acceso seguro a la Antártida y cumplir con el Tratado Antártico. Estos movimientos incluyeron vuelos sobre el Territorio Antártico Británico y coordinación logística que contó con apoyo chileno.

Argentina se queda afuera de la antártida, con Milei

No está claro si Argentina no fue invitada o si declinó participar. El embajador argentino en Chile, Jorge Faurie, no asistió y tampoco se conoce si hubo notas de protesta oficiales frente a los ejercicios conjuntos de Chile y el Reino Unido.

Este vacío contrasta con el discurso de soberanía del gobierno argentino respecto de Malvinas y la Antártida. Además, la Dirección Nacional del Antártico enfrenta problemas internos y pérdida de peso estratégico, según múltiples reportes.

Chile avanza con una política antártica de largo plazo

A diferencia de la postura argentina —más fluctuante según los cambios políticos— Chile aprobó su Plan Estratégico Antártico 2026–2030, que articula ciencia, defensa, sostenibilidad ambiental e infraestructura, incluyendo la construcción de un nuevo muelle en Bahía Fildes.

El país trasandino aprovechó un momento de debilidad institucional argentina para fortalecer su influencia en la Antártida, estrechar vínculos con potencias aliadas y enviar un mensaje claro sobre su rol en el continente blanco. La ausencia argentina en la expedición vuelve a poner en discusión la continuidad y solidez de la política nacional para una de las regiones más estratégicas del planeta.

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