El salario de los docentes universitarios atraviesa su nivel más bajo en dos décadas, tras el ajuste aplicado durante la gestión de Javier Milei. Un informe especializado indicó que, para volver al poder adquisitivo de 2015, los ingresos deberían incrementarse hasta un 95%, luego de una caída sostenida que se profundizó en el último año.
Los datos surgen de un trabajo del Laboratorio del Salario y Presupuesto de ADIUC (de la Universidad Nacional de Córdoba), que analizó la evolución de los ingresos en Argentina. El estudio afirmó que durante el actual gobierno “se observa una consolidación de la depreciación acelerada del salario ocurrida durante los primeros meses del gobierno, sobre una base que ya históricamente era baja”.

Deterioro histórico en las universidades
El enfoque del relevamiento mide el deterioro mediante un indicador propio: la cantidad de salarios actuales perdidos por la caída del poder de compra entre 2015 y 2025. Bajo ese criterio, la pérdida acumulada equivale a más de 57 salarios vigentes para el conjunto de la docencia universitaria.
Según el informe, solo desde el inicio de la administración de Javier Milei el recorte ya representa 8,7 salarios. El documento atribuyó el impacto a variables macroeconómicas recientes y advirtió que el proceso se sumó a un escenario previo de ingresos rezagados en el sistema universitario.

La crítica situación de los docentes universitarios
El estudio señaló que “la devaluación del peso argentino y la liberalización de precios modificó regresivamente y de manera acelerada la relación de nuestro salario con todos los otros precios de la economía”. Además, agregó: “Si las expectativas de inflación se mantienen en curso, la tendencia a la licuación del salario docente se sostendría, lo que requeriría un 69% de aumento salarial sobre el salario de enero (en lugar del 16 por ciento ofrecido por el Gobierno nacional) sólo para mantener el poder adquisitivo de noviembre de 2023”.
El ranking histórico incluido en el trabajo mostró que, durante el mandato de Mauricio Macri, la pérdida equivalió a 12 salarios actuales. Ese piso no fue revertido en la gestión de Alberto Fernández, cuando la pérdida acumulada llegó a 21,2 salarios y cerró el período con un rojo de 11,7 salarios.
El deterioro también se reflejó en la comparación con la canasta básica total. El relevamiento indicó que cargos con dedicación exclusiva de 40 horas semanales no superan la línea de pobreza definida por el INDEC, estimada en torno a $1.300.000, con sueldos que rondan entre $1.242.887 y $1.299.251 según la categoría.
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