Trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), denunciaron que el gobierno nacional avanza con un plan de despidos, con la “desintegración del proyecto (de reactor nuclear) CAREM” y con la parálisis de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), de Neuquén, que provee el material refrigerante para las centrales atómicas del país.
“QUIERO DENUNCIAR AL SECRETARIO DE ASUNTOS NUCLEARES, QUE ME DESPIDE POR ENFRENTAR EL DESGUACE Y LA PRIVATIZACIÓN DEL SECTOR NUCLEAR”, apuntó uno de los trabajadores, Mariano Saleh, empleado de Atucha desde hace más de 14 años.
Saleh, denunció que la empresa Nucleoeléctrica Argentina avanzó con su despido por oponerse al plan de privatización: “La empresa decidió avanzar en mi despido sólo porque lucho contra la privatización de la empresa, que se la quieren quedar un grupo de amigos del poder”.
Además, aseguró que los trabajadores realizaron “decenas de asambleas para rechazar el desguace del sector nuclear” y advirtió: “Están desintegrando el proyecto CAREM, un prototipo único en el mundo. También están frenando la planta industrial de agua pesada. Están rompiendo el sector nuclear, por eso buscan silenciarme”.
Y apuntó directamente contra las autoridades nacionales: “Esta central nuclear es única en el mundo y no vamos a permitir que la destruyan”. También denunció al secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Nápoli, a quien acusó de “querer destruir el sector nuclear para beneficiar intereses privados y extranjeros”.