El secretario general del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFyB), Marcelo Peretta, volvió a apuntar contra el sistema de control de medicamentos del país.
“La muerte del anestesista y del enfermero por abuso de Midazolam, Fentanilo y Propofol muestra las debilidades del sistema de control de medicamentos de la Argentina”, dijo Peretta, y explicó que se trata de “productos que cuando tienen que estar bajo un estricto control farmacéutico hoy son robados por enfermeros, anestesistas y personal de las farmacias”.
Mercado negro de adictos a medicamentos
El titular del SAFyB aseguró que el mecanismo para acceder a esos productos es también el uso de dosis reducidas y el “aprovechamiento” de los excedentes. “Se está abasteciendo un mercado negro de adictos, de fiestas sexuales o de bandas de narcotráfico que ya no operan cocaína y marihuana solamente, sino que lo hacen con productos de laboratorios, medicamentos con los efectos que éstos producen“.
Peretta pidió que la intervención del gobierno nacional para regular y controlar la situación para impedir que se avance con la generación de un mercado negro de medicamentos.
“Urge entonces que la ANMAT y el Ministerio de Salud den explicaciones sobre lo que está sucediendo con los medicamentos y con la falta de control de medicamentos“, dijo Peretta en referencia al titular del Ministerio de Salud, Mario Lugones, y pidió que el gobierno explique “cómo van a evitar la adicción a medicamentos, el robo hormiga y las muertes por abuso de medicamentos“.
Diez años desoyendo al SAFyB
Peretta se interrogó sobre las medidas que debería tomar el gobierno para impedir que los anestesistas y personal de salud sean los que se convierten en adictos.
“El Sinidicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos hace más de diez años que viene advirtiendo sobre estas situaciones e irregularidades y nunca se le dio explicaciones ni obtuvo respuesta de los funcionarios”, dijo Peretta, y reclamó que “el gobierno de Milei se dignen a encarar la problemática del uso racional de medicamentos y su abuso, por el bien de la sociedad argentina”.