Periferia

18 de Agosto de 2021

Nucleoeléctrica: confirman que el plan nuclear a 15 años es con dos centrales nucleares

Lo confirmó el presidente de la empresa que opera las centrales de Atucha y Embalse, José Luis Antúnez. Una central tipo Hualong, y una segunda "nacional", de tecnología CANDU.

El presidente de Nucleoeléctrica Argentina (NA.SA.), José Luis Antúnez, confirmó, en una entrevista con el diario Perfil, lo que ya se había adelantado en la última reunión de la Asamblea General Ordinaria de Accionistas, a fines de junio: el plan nuclear nacional incluirá, para los próximos 15 años, la construcción de una central nuclear tipo Hualong, y otra, de producción nacional, con tecnología CANDU. 

La central tipo Hualong es una tecnología con la que se diseñó la mayoría de los reactores nucleares en el mundo desarrollado: la tecnología de uranio enriquecido y agua liviana. 

Pero, el Gobierno forzó el ingreso del acuerdo con China, una segunda central con uranio natural y agua pesada, tecnología que Argentina domina hace años y con la que diseñó las centrales de Atucha I y II y Emblase (las primeras dos del modelo de Siemens, y la de Embalse CANDU).   

Se trata del proyecto que inicialmente, el gobierno de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, había comenzado a negociar con China hasta que en 2015 fue suspendido por la gestión de Mauricio Macri.   

El proyecto de 2015 estipulaba, justamente, la construcción de una nueva cuarta central nuclear con tecnología CANDU (tecnología que el país maneja y controla) y una quinta de tipo Hualong (con tecnología “llave en mano”, china).   

El nuevo plan de obras cambia el orden de los proyectos pero mantiene, luego de haber sido suspendido durante los años de gestión del macrismo, una central de tipo CANDU en el horizonte tecnológico del sector nuclear.   

En un documento difundido por Nucleoeléctrica, la empresa “satélite” de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), encargada de operar las centrales nucleares de nuestro país, se confirmó en su plan de acción el desarrollo de una central de tecnología tipo CANDU.  

Se trata de dos proyectos de estratégica importancia para las relaciones geopolíticas que se traducirán en la generación de miles de empleos, nuevos conocimientos y la duplicación de la producción energética de cara a los próximos 15 años.   

En el escrito, donde se describen 14 puntos centrales en los que se enfocará la nueva gestión a cargo del Ingeniero José Luis Antúnez, se especificaba que el objetivo es definir los principales lineamientos del Plan de Acción que deberá llevar adelante N.A.SA, en su rol de operador, diseñador, arquitecto-ingeniero y constructor de las centrales nucleares argentinas.   

Confirmación desde Nucleoeléctrica 

La idea de NASA es arrancar con la central de tipo Hualong y en paralelo desarrollar trabajos de ingeniería para la central tipo CANDU, y así duplicar el aporte que realiza la energía nuclear al sistema energético nacional (hoy estimada en 1700 megavatios).  

Así lo reafirmó, ayer, José Luis Antúnez, en una entrevista para el diario Perfil: “Cuando llegamos comenzamos a planificar nuestro plan de acción a futuro con una programación a corto plazo y un plan estratégico porque los proyectos nucleares son de largo plazo. En ese marco, primero vamos a comenzar la construcción de la central de tecnología Hualong de 1.100 megavatios y para ello lo inmediato nos encomienda que terminemos de negociar para formalizar el contrato y comenzar la construcción durante el segundo semestre del año que viene”, dijo. 

La cuarta central (Hualong)

El plazo de construcción de la cuarta central es de 8 años a partir de la conclusión de los acuerdos y los trámites necesarios para que se concrete el financiamiento chino.  

Por ello, la negociación tendrá dos etapas: la primera prevé que Nucleoeléctrica Argentina y la Comisión Nacional de Energía Atómica se pongan de acuerdo con el gigante asiático en el contrato que incluirá también la transferencia tecnológica para la fabricación del combustible que abastecerá a esa central, es decir, para producirlo en el territorio. “Estimamos que las conversaciones se extiendan hasta noviembre o diciembre”, dijo Antúnez. 

La segunda etapa, en tanto, busca encuadrar al proyecto dentro del acuerdo bilateral que se firmó en 2014. En paralelo, la Secretaría de Energía encabezará las negociaciones vinculadas al “paquete financiero” que se debe recomponer debido a que “las ofertas están vencidas”, según el titular de Nucleoeléctrica. “Una vez que avancemos en eso, las autoridades de ambos países pondrán la firma y se iniciará la construcción, algo que esperamos que ocurra a mediados del año que viene”, estimó.  

Mientras tanto, Antúnez dijo que “vamos a adelantar los preparativos en el terreno, vamos a realizar los estudios de suelo, la nivelación y el emplazado de los caminos de acceso”. También se va a montar la estructura para abastecer de energía y agua a los obradores y “a los más de 5 mil trabajadores que llegarán al predio Atucha, donde estará la central”. 

Tecnología adquirida y apoyo de Canadá

Por otra parte, desde Nucleoeléctrica ya piensan en la construcción de la quinta central nuclear. Se trata de un proyecto “nacional” que contará con el apoyo de Canadá, país que transfirió la tecnología que se utilizará. De ese modo, las relaciones bilaterales en términos energéticos que comenzaron cuatro décadas atrás durante la construcción de la Central de Embalse, en Córdoba, continuarán por lo menos por otros 40 años.  

Los lineamientos generales de ese proyecto ya están definidos: será una planta de uranio natural y agua pesada, con un reactor de tecnología CANDU, que se encarará con recursos propios y “una programación distinta a la habitual”. 

“Todavía no elegimos el sitio donde la vamos a construir. Puede ser en algún punto del litoral marítimo o fluvial, o en el predio Atucha o cercanías. A eso lo dejamos para más adelante porque nos vamos a concentrar en la fabricación de los componentes”, anticipó. 

Entre ambos proyectos, la Secretaría de Energía de la Nación proyecta duplicar la potencia energética instalada del país de acá a 15 años. “Entre las tres centrales que están operativas en la actualidad tenemos aproximadamente 1.700 megavatios. A partir de la entrada en funcionamiento de los reactores Hualong y Candu vamos a añadir una cantidad similar a la instalada en Nucleoeléctrica”, sostuvo el presidente de la empresa estatal. 

Antúnez consideró que el acuerdo que avizoran desde Nucleoeléctrica “va a significar relaciones bilaterales a largo plazo” y, en el caso de China, “el inicio de unos largos lazos científicos y comerciales como nos pasó con Canadá a partir de Embalse”. “Cuando construyamos la central Candu, si bien será un proyecto nacional con nuestra tecnología, vamos a tener participación canadiense”, completó. 

La recuperación de la Planta Industrial de Agua Pesada, en Neuquén 

En ese contexto, Argentina también avanza hacia la recuperación de la planta de producción de Agua Pesada de Arroyito, en Neuquén, que fue desactivada durante el gobierno de Cambiemos y sus trabajadores despedidos. Esa planta producía un compuesto de vital importancia para el funcionamiento de Atucha I y II y Embalse, y lo será también para la central Candu: el óxido de deuterio. 

Según aseguró Antúnez, “el proyecto está avanzando” a partir de que “Energía tomó las medidas necesarias para que se recupere la producción de agua pesada de origen nacional”. 

Pese a que hay que recurrir al mercado externo, indicaron que en la actualidad las tres centrales consumen 25 toneladas de agua pesada por año, por lo que “no estamos importando grandes cantidades”. Una vez que se inicie el proyecto de recuperación de la planta de Arroyito se deberá esperar un año más para que vuelva a abastecer a las centrales. 

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