Una comitiva de Gendamería, acompañada por expertos de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) allanaron este lunes la sede de la empresa estatal Dioxitek, en el barrio de Alta Córdoba, en la ciudad de Córdoba.
Dioxitek es la empresa que fabrica el combustible nuclear para las centrales atómicas del país, Atucha I. II y Embalse, y hoy está a cargo del Ministerio de Economía que encabeza Luis Caputo.
Lo llamativo es que hace una semana el Secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Nápoli tidaba de “fake news” la información, pero ahora reconoce la validez de las imágenes.
El allanamiento fue por orden del Juzgado federal 2, que está a cargo de Alejandro Sánchez Freytes, quien tomó la medida a partir de una investigación iniciada tras las denuncias que publicó el medio de Córdoba “La Voz” sobre deficiencias de seguridad y al menos dos eventos que generaron diseminación de materiales que contienen uranio y no fueron reportados a la población.

Allanamiento en Dioxitek tras las imágenes presentadas como evidencia por los trabajadores
La medida fue tomada por Sánchez Freytes y una comitiva de Gendamería, acompañada por expertos de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) allanaron este lunes la sede de la empresa de capital mayoritario estatal Dioxitek, en el barrio de Alta Córdoba, en la ciudad de Córdoba.
La empresa estatal es administrada por el Ministerio de Economía de la Nación a cargo de Luis Caputo, cartera en la que se encuentra la Secretaría de Asuntos Nucleares a cargo de FedericoRamos Nápoli.
Lo hicieron por orden del Juzgado federal 2, que está a cargo de Alejandro Sánchez Freytes, quien tomó la medida a partir de una investigación iniciada tras las denuncias que publicó el medio La Voz sobre deficiencias de seguridad y al menos dos eventos que generaron diseminación de materiales que contienen uranio y no fueron reportados a la población.

El gobierno reconoce las imágenes pero niega todo
La empresa publicó un rápido comunicado en el que asegura que en el allanamiento se confirmó que opera con total seguridad y no hubo eventos ni incidentes, como los denunciados por empleados y exempleados al medio “La Voz”.
Dice Dioxitek: “Se verificaron los registros sobre los eventos y desvíos a la normal operación de la planta, y no se identificó accidente alguno. Es decir, no se identificó ni la contaminación ni la radiación ni los supuestos accidentes que las noticias falsamente mencionan”.
Según El Gobierno, los protocolos de seguridad se cumplen
La semana pasada el propio secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Nápoli, en otro comunicado vía X, negó accidentes radiológicos pero confirmó la veracidad de las fotos que aportaron los empleados junto con su denuncia, interpretando que “la foto que se muestra es de un evento en la etapa inicial del proceso de conversión, el cual se encuentra dentro de los desvíos anticipados y esperables durante la operación de la planta. Ese proceso ocurre dentro de áreas controladas y aisladas, bajo protocolos técnicos específicos y supervisión de seguridad radiológica e industrial tanto para la operación normal como para los eventos anormales anticipados. En el caso de la foto, se observa polvo de tricarbonato de uranilo y amonio (AUC), el cual rutinariamente es aspirado para luego descontaminar la zona”.

En verdad, el polvo de carbonato de uranilo y amonio (AUC) sí es un material definido como radionucleido de período largo (emisor alfa) y que figura en los protocolos de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA) como parte de los elementos del ciclo del combustible que exigen la necesidad de medidas para evitar la “exposición a las radiaciones” y proveer “protección radiológica” en instalaciones y recipientes, según se consigna en la Guía de Seguridad de la entidad internacional.
El polvo de carbonato de uranilo y amonio (AUC) es un compuesto radiactivo emisor alfa, utilizado en el ciclo del combustible nuclear y considerado parte de la “torta amarilla” (yellow cake). Es un polvo procesado, a menudo intermediario para convertir uranio en dióxido de uranio para combustibles. Exige estrictas medidas de seguridad y protección radiológica.
Dioxitek se apuró a rechazar las denuncias
En el comunicado se afirma, además: “Durante el transcurso del procedimiento se llevaron a cabo distintas mediciones en diversos sitios de la planta de producción de Dióxido de Uranio sin arrojar resultados mayores a los esperados y regulados por la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN)”.
“Celebramos que la Justicia haya podido constatar a través de estudios in situ que la planta opera de manera segura y que se encuentra en pleno desarrollo un plan de inversiones a 5 años, cuya ejecución es auditada por Nucleoeléctrica Argentina”, dice Dioxitek.
Esta información no pudo ser contrastada con fuentes judiciales ni de la UNC, por lo que sólo se consigna -de momento- lo que dice la propia Dioxitek.
Sólo vale consignar que no es de práctica usual que los resultados de evidencias colectadas en un allanamiento produzcan un resultado comunicable en tiempo real como el que festeja Dioxitek, más cuando hay prueba científica y análisis de grandes volúmenes de información.