La expresidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica y actual diputada, Adriana Serquis, presentó un pedido de informes ante Cancillería y Economía para que aclaren la visita de los funcionarios de Trump a los centros atómicos argentinos.
Dos cuestiones aparecen fuerte sobre la mesa con esta visita. Una es la vulneración de la soberanía tecnológica ante la implementación de un sistema de vigilancia y seguridad en los centros atómicos cuyo monitoreo sería el motivo de la visita estadounidense. Otra cuestión es la coyuntura geopolítica global de guerra entre Estados Unidos e Irán, en la que Argentina pasó a jugar fuerte con el posicionamiento de Javier Milei.
Es que las centrales nucleares pueden ser blanco de un ataque por parte del país asiático, y ese el temor que circunda teniendo en cuenta que la delegación controlará el sistema de seguridad instalado, entre otras cuestiones.
En un escenario de creciente alineamiento geopolítico con Washington, la seguridad del ecosistema nuclear argentino vuelve a quedar bajo la lupa. A través de esta solicitud dirigida al Ministerio de Relaciones Exteriores y al Ministerio de Economía, se exigieron precisiones sobre la presencia de siete funcionarios de los Estados Unidos en tres centros atómicos estratégicos de la Argentina y en la sede central de la CNEA.

El fanatismo anti-musulmán de Milei ya pone en riesgo a la población argentina
Una de las especulaciones es la seguridad nuclear de los centros atómicos, que podría quedar vulnerada ante el posicionamiento del presidente de Argentina, Javier Milei, en favor de Estados Unidos, en el marco de la guerra que mantiene con Irán.
La delegación, integrada por miembros del Departamento de Estado, el Departamento de Energía y la Comisión Reguladora Nuclear (NRC) de EE.UU., tiene previsto recorrer hasta el viernes los activos físicos de producción y almacenamiento de materiales en el Centro Atómico Constituyente, el Centro Atómico Ezeiza y el Centro Atómico Bariloche.
Uno de los puntos más críticos de la advertencia de la legisladora de Fuerza Patria reside en la implementación de un esquema de vigilancia digital. Si bien la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA) suele recomendar la actualización de sistemas de monitoreo, la denuncia apunta a que estas cámaras y sensores serían controlados directamente por agentes estadounidenses.

Hermetismo y falta de reciprocidad
El pedido de informes busca clarificar bajo qué convenios o acuerdos internacionales se ampara esta «Visita de Protección Física», luego de que circulara una disposición interna de la CNEA el pasado 30 de abril.
Las preguntas que el Ejecutivo deberá responder incluyen: ¿Cuál es el rol específico asignado a los funcionarios norteamericanos en la supervisión de la seguridad nuclear argentina?; además, ¿existen acciones de reciprocidad para que técnicos argentinos inspeccionen centrales en Estados Unidos?; y, por último, ¿cómo se vinculan estos «diálogos de cooperación» con la postura histórica de autonomía nuclear de nuestro país?
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Tensión geopolítica
El avance de estas auditorías extranjeras ocurre en un momento de máxima fragilidad internacional, con el conflicto en Medio Oriente como telón de fondo. Para los especialistas, el desarrollo nuclear argentino no solo es una pieza clave de la soberanía energética a largo plazo, sino un activo estratégico que exige una cautela extrema.
«Estamos en una delicada situación geopolítica mundial por el enfrentamiento de EEUU e Israel contra Irán. En este escenario de tensión global, nuestro país no es un actor cualquiera: Argentina ha alcanzado un desarrollo nuclear relevante que le proporciona soberanía energética a mediano y largo plazo, pero también la obliga a ser extremadamente cauta en sus decisiones internacionales», explicó la ex funcionaria en un hilo de Twitter.
Hasta el momento, el Gobierno nacional ha mantenido un estricto hermetismo sobre el alcance de estos acuerdos, lo que alimenta la preocupación en el sector científico y tecnológico nacional ante lo que consideran una entrega de información sensible y una auditoría sin precedentes sobre la capacidad de desarrollo nuclear del país.