En medio de una situación económica compleja y marcada por la caída de la recaudación fiscal, el Gobierno comenzó a hacer números y pretende profundizar el ajuste de la planta de trabajadores del Estado. Según los planes del ministro de Desregulación y Transformación, Federico Sturzenegger, se prevé avanzar en el corto plazo con una nueva tanda de despidos que podría afectar directamente a unos 6.000 trabajadores públicos en las próximas semanas.
Esta medida forma parte de un esquema mucho más grande de achicamiento del gasto que lleva adelante la administración nacional.
La meta fijada por el ex titular del Banco Central en la era Mauricio Macri para todo el año 2026 apunta a eliminar cerca del 10% de la dotación total de personal de la administración pública nacional, incluyendo también a las empresas públicas y las sociedades del Estado. Si se toma en cuenta el total de la planta de trabajadores, en caso de cumplirse los planes de Sturzenegger se llegaría a fin de año con 27.000 nuevos despidos.

Las prioridades de Sturzenegger, con la ciencia fuera de agenda
Desde Balcarce 50 admiten que el recorte afectará a diversas estructuras públicas, aunque no dan precisiones sobre cuáles serán las dependencias exactas que sufrirán las bajas más masivas.
Sin embargo, fuentes cercanas al Ejecutivo indicaron que en esta oportunidad los despidos estarían orientados de manera principal hacia los organismos descentralizados, a diferencia de las primeras etapas del ajuste oficial, donde las reducciones de personal se enfocaron con mayor fuerza en los ministerios y la administración central.
De acuerdo con las informaciones que trascendieron del plan en marcha, entre las entidades estatales que se encuentran bajo la lupa se encuentran las dependencias esenciales vinculadas a la ciencia, la producción, el control social y la seguridad social. La lista incluye al Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU) y la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).

En Argentina, mientras, desmantelan el INTA, CONICET, INTI, SENASA, el SMN y la CONEAU
También podrían sufrir nuevos recortes en sus plantas el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), los entes reguladores del gas y la electricidad, Enargas y ENRE, sumados al Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom).
«La justificación es achicar el tamaño del sector público a toda costa y lograr un equilibrio fiscal en las cuentas públicas, ya que los ingresos del Estado vienen en caída libre debido a la crisis económica», reconoció una fuente del oficialismo.
Ante este panorama, elegados de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), los sindicatos que representan al personal estatal, advierten que este avance del ajuste no solo precariza el empleo, sino que «destruye la capacidad de control y atención en áreas que son estratégicas para el país».
Las estadísticas oficiales muestran la magnitud de la estructura que el oficialismo quiere desarmar. Al inicio de este año, el sector público nacional registraba un total de más de 278.000 empleados, por lo cual desde los gremios consideran un recorte de las dimensiones proyectadas no solo generará un impacto muy fuerte en los trabajadores y sus familias sino que afectará el funcionamiento del propio aparato estatal.
La agenda científica del CONICET, detrás del fanatismo religioso libertario
Por su parte, mientras el gobierno nacional sigue con su plan para devastar el sistema científico y tecnológico, Daniel Salamone, el presidente del CONICET hace de cuenta que nada sucede, y activa una agenda de articulaciones muy alejada de la realidad que está atravesando la ciencia y la tecnología local, y más emparentada con satisfacer el fanatismo ideológico y religioso de Javier Milei.
En medio del desmantelamiento libertario, Salamone se reunió con el embajador de Israel, Axel Wahnish, y prometió un «proyecto estratégico» con el país (del que no adelantó ni una palabra).
La promesa, que no tuvo correlato con un programa o un plan específico, sino más bien con declaraciones de intenciones y fotos con los “aliados” de la cruzada ideológica libertaria, se da mientras la ciencia argentina se encuentra en el centro de la escena luego de la reciente situación de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), donde el Gobierno decidió despedir a cerca de 170 trabajadores.
Si bien Salamone no se pronunció al respecto, si fue a reunirse con el embajador argentino en Israel, Axel Wahnish, y prometieron un trabajo en conjunto entre ambos países.
Reunión y foto con los aliados ideológicos de Milei
A través de su cuenta oficial de X, el diplomático afirmó: “Productiva reunión con Daniel Salamone, Presidente del @Conicet. Continuamos avanzando en un proyecto estratégico que busca fortalecer los vínculos entre el sistema científico y académico argentino y el ecosistema de innovación de Israel”.
Por otra parte, Wahnish admite que el objetivo es fortalecer los lazos de Argentina e Israel mediante la ciencia y la tecnología, algo que está en discusión en estos momentos. “La articulación entre la excelencia científica argentina y el liderazgo israelí en tecnología y startups abre nuevas oportunidades para generar y construir un impacto real y tangible para nuestro país”, puntualizó el embajador.