Tras la denuncia de los gremios que representan a los trabajadores y trabajadoras del CONICET, que fue publicada por Periferia, ya son cientos los científicos, científicas, administrativos, investigadores y becarios del organismo que detectaron que la transferencia de fondos a cargas sociales y a obras sociales no se realiza hace tres meses. Si, noviembre es el último mes registrado que recibieron aportes, y el resto figuran como “impago” cuando ingresan a través de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
La indignación en la comunidad científica va en aumento pero no afecta únicamente a trabajadores del CONICET sino también a investigadores de otros organismos de ciencia como el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), el Instituto Nacional de Desarrollo Pesquero (INIDEP) y el Servicio Geológico Minero (SEGEMAR), entre otros de los 17 que existen en Argentina.
En un encuentro con científicos a mediados de 2025, el presidente del CONICET, Daniel Salamone, cerró la reunión con una frase que explica en parte lo que está sucediendo: “Agradezcan que seguimos pagando salarios”, dijo según fuentes presentes en el encuentro que dialogaron con Periferia.
No es para menos, la angustia crece y es que el desmanejo y el desprecio traducido en falta total de gestión del gobierno en el sector de ciencia y tecnología, se manifiesta en situaciones personales particulares dramáticas (algo con lo que los funcionarios del área como Manuel Adorni, Daniel Salamone, Natalia Avendaño y Darío Genua no parecen registrar).
En ese sentido, tras la publicación de la nota en Periferia, llovieron las demandas y las expresiones de preocupación de trabajadores y trabajadoras del organismo científico como el caso de una investigadora que manifestó con angustia su preocupación por estar en tratamiento, no poder suspenderlo, y no poder pagar una obra social.

Si no fuese por la coyuntura de fenomenal asfixia presupuestaria que atraviesan los organismos de ciencia de Argentina, con un derrumbe fondos del 50% respecto a fines de 2023, el gobierno hasta podría excusarse en que el dato se debe a un “factor técnico” de retraso. Sin embargo, hoy, en sistema de ciencia y tecnología lo ven como una nueva señal de ajuste, y los gremios ya están en alerta.
“Varios trabajadores nos informaron que el organismo no había realizado los aportes de cargas sociales el último mes, lo que perjudica a quienes derivan aportes para coberturas de salud, dejándolos sin atención médica. Estos hechos constituyen ataques que agravan la situación derivada de la licuación de los salarios, que perdieron más del 40% del poder adquisitivo desde 2023“, revelaron fuentes gremiales a Periferia.

“”Meten mano donde no se ve”
Los representantes gremiales, de hecho, sospechan que no es un retraso de partidas, sino una quita deliberada del gobierno a las partidas que van dirigidas a los salarios de los investigadores.
Ese “manotazo” es sobre los fondos correspondientes a cargas sociales y aportes de obras sociales que están “vertebrados” dentro del pago de salarios. La sospecha, de hecho, es que sería ordenada desde núcleo del Gobierno y ejecutada desde la Jefatura de Gabinete que conduce Manuel Adorni. “Meten mano donde no se ve“, denuncian desde ATE.
“La quita de aportes a las obras sociales es un desfinanciamiento directo del sistema solidario de salud pública y hace recaer los costos en aumentos de las prepagas que muchos ya están suscribiendo por necesidad“, señalan desde los gremios que representan a trabajadores del organismo. “Una manito a Accord Salud y Swiss Medical, quienes convocan oficialmente a reuniones dentro del organismo“.

El presidente del CONICET no habla del tema
Si se tiene en cuenta cómo es el funcionamiento del sistema de aportes la situación es como mínimo escandalosa, ya que no realizar esos aportes de fondos implican que necesariamente hay una decisión política por encima de los organsimos de ciencia de quitarlos. Es que las cargas sociales, explican los gremios a Periferia, se descargan automáticamente con los salarios. Es decir que si no se realizó el aporte es porque se decidió “manotear” esas sumas.
Desde los gremios entienden que esto “viene de arriba”, y es por eso que el titular del CONICET, Daniel Salamone, está en modo “siga, siga”, no da declaraciones y ni siquiera emitió una queja formal al respecto para que se actualicen los fondos de las cargas sociales a los trabajadores y trabajadoras.
El CONICET cuenta actualmente con más de 16.000 personas en su dotación oficial, incluyendo investigadores, personal de apoyo y administrativos, además de más de 10.000 becarios de investigación. Según datos a mayo 2025, la dotación es de 16.026 agentes activos, con una distribución nacional en más de 300 institutos y centros de investigación.

En un encuentro con científicos a mediados de 2025, el propio Salamone cerró la reunión diciendo: “Agradezcan que seguimos pagando salarios”. Así se lo contó un investigador presente en el encuentro a Periferia.
“La mayoría tenemos en mora el aporte ANSES del mes de enero y también en mora el aporte de diciembre y enero a las obras sociales y además este mes el organismo no va a pagar el presentismo de todos los administrativos lo que representa un monto importante para muchos investigadores y administrativos”, le confiaron referentes gremiales a Periferia.
“El CONICET está mudo”, denuncian los investigadores del organismo sobre la grave situación salarial que atraviesan en la era Milei, y en particular con esta coyuntura salarial.