Periferia

21 de Enero de 2021

Santa Fe: Hallan restos de agroquímicos en sedimentos y peces de río

Científicos del CONICET y la Universidad Nacional del Litoral encontraron restos del herbicida "2-4D" y del insecticida organofosforado "clorpirifos" en el río Salado.

Científicos y Científicas pertenecientes al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y a la Universidad Nacional del Litoral (UNL) identificaron restos de agroquímicos en sedimentos y peces del río Salado. 

Los investigadores detectaron la presencia del herbicida “2-4D” y del insecticida organofosforado “clorpirifos”, según especificaron en un informe de un grupo sobre las aguas del río Salado, en la provincia de Santa Fe. 

Según informaron los científicos, se detectó la presencia de estas sustancias tanto en los sedimentos como en los peces. 

Para la elaboración del trabajo participaron integrantes del Laboratorio de Ecotoxicología de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), a pedido de la Procuración General de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe. 

En cuanto a la toma de muestras para el análisis, tanto para el agua como para los sedimentos fueron realizadas a finales de 2020 a la altura del country Los Molinos, en el norte de la ciudad de Santa Fe, y en el puente de la Ruta Provincial 70, en jurisdicción de la ciudad de Esperanza. 

A su vez, se colectaron peces vivos pero que al mismo tiempo mostraban “conductas inusuales”, como “subir permanentemente hasta la superficie para respirar”, tal como dice el informe. 

Luego, sobre esas muestras se efectuaron análisis fisicoquímicos, bacteriológicos y de metales, además de medirse el oxígeno. 

En tanto, se trabajó en la detección de químicos que llegan a las aguas del río Salado por su cercanía con campos agrícolas. 

En esta línea, los científicos hallaron entre los resultados que en las branquias e igualmentehígado del sábalo habían restos de “el herbicida 2,4-D” y “el insecticida organofosforado clorpirifos con 80” en el primer sitio de extracción de muestras y “clorpirifos 30” en el segundo. 

Los investigadores explicaron además que “el 2,4-D por su efectos tóxicos y genotóxicos en peces, se puede clasificar como una sustancia muy nociva para los organismos acuáticos”. 

“El clorpirifos es el insecticida neurotóxico de amplio espectro más utilizado en Argentina (principalmente en cultivos de soja, maíz, trigo y girasol) para controlar plagas de insectos”, añadieron en el informe los investigadores del Conicet y la UNL. 

Finalmente, comentaron que “debido a sus grandes riesgos para la salud humana y animal (sus exposiciones crónicas pueden causar déficits cognitivos y conductuales) en enero de 2020 la Unión Europea prohibió el uso del clorpirifos”. 

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