Periferia

30 de Agosto de 2021

San Luis producirá propilenglicol, un compuesto usado en medicina, cosmética y alimentos

Es el proyecto de un científico del CONICET. La planta piloto generará 100 toneladas anuales del compuesto obtenido como subproducto de la industria del biodiesel y que hoy se importa.

Un proyecto liderado por un investigador del CONICET para producir propilenglicol a partir de un subproducto de la industria del biodiesel será puesto en marcha en una planta piloto que permitirá obtener 100 toneladas por año. 

El proyecto, que comenzó a materializarse con la construcción de una planta piloto en la provincia, es coordinado por Raúl Comelli, investigador del CONICET en el Instituto de Investigaciones en Catálisis y Petroquímica “Ing, José Miguel Parrera” (INCAPE, CONICET ?UNL). 

Se trata de una iniciativa para la transformación de recursos renovables en compuestos químicos con valor agregado y/o uso energético, en entorno de biorrefinería, ha logrado el patentamiento en diversos países y la construcción de una planta piloto que pronto será puesta en funcionamiento. 

El compuesto es usado por las industrias de la medicina, la cosmética y alimentos, pero en la actualidad se importa de otros países, por lo que la iniciativa impacta en el desarrollo productivo local. 

Una biorrefinería en marcha 

“Este emprendimiento, además de ofrecer ventajas ambientales (por transformar materias primas renovables), permite valorizar un subproducto de la producción del biodiesel, la glicerina o glicerol, con destacables perspectivas económicas”, explicaron desde el CONICET, sobre el proyecto que aplica el concepto de “biorrefinería”, estructura que permite integrar procesos de conversión de biomasa para obtener combustibles, energía y productos químicos. 

El desarrollo busca aprovechar la oportunidad  brindada por la industria del biodiesel, muy importante en la Provincia de Santa Fe, la que genera alrededor de un 10 por ciento de glicerina o glicerol como subproducto. Esto representa grandes volúmenes, tal como registra el relevamiento de 2021, con 313.800 toneladas de glicerol para la capacidad instalada en la zona del Gran Rosario. En este contexto productivo, se viene trabajando desde el año 2007 para valorizar el glicerol, particularmente en pos del interés por el propilenglicol, cuyo proceso de obtención en escala laboratorio generó resultados originales que ya fueron patentados. 

Para llevar adelante este proyecto se consideraron principalmente cuatro aspectos claves: i) dar con una alternativa concreta para la oferta creciente de glicerol (avizorando que si aumenta la producción de biodiesel terminará siendo un residuo), ii) utilizar materia prima renovable, iii) desarrollar nuevos usos y/o formulaciones con compuestos de origen verde con la consiguiente ventaja competitiva, y iv) agregar valor en origen, produciendo en la Argentina para ahorrar las divisas que suponen importar 12 mil tn/año de propilenglicol y 80 mil tn/año de etilenglicol (según estimaciones de consumo del 2018). 

Proyecto público-privado para ser escalado a nivel industrial 

Este proyecto requirió de la conformación de un Consorcio Asociativo Público-Privado integrado por CONICET y la Universidad Nacional del Litoral (UNL), como actores de I+D, y Varteco Química Puntana S.A. como actor del sector productivo demandante de propilenglicol, pero interesado también en participar en el futuro escalado del proceso a nivel industrial. El desarrollo demandó cinco años y una inversión de más de 22 millones de pesos -de los cuales el 57 por ciento  fue financiado por el Fondo Argentino Sectorial de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (AGENCIA I + D + i), dependiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación-; culminando en diversas patentes y en la construcción de la planta piloto. 

A las perspectivas señaladas, que se potencian por la dimensión del volumen de producción de Santa Fe, se suma el respaldo financiero obtenido, el interés de autoridades locales y la concordancia con políticas nacionales que avalan el proyecto “GLICOLES: Diseño, construcción, montaje y puesta en marcha de Planta piloto para producir 100 toneladas de propilenglicol renovable por año, a partir de glicerol, versátil para producir etilenglicol, validando los resultados de laboratorio y permitiendo su posterior escala comercial”. 

Este desarrollo, que requirió de la cooperación entre investigadores, tecnólogos y empresarios, fructificó en la concreción de la Planta Piloto -construida por una empresa santafesina radicada en Monte Vera-, que fue concebida en armonía con el ambiente para ser montada en la planta industrial que posee Varteco Química Puntana en la Provincia de San Luis. Al respecto, el Gerente de Proyectos de la empresa, Diego García Touza, afirma que: “la empresa tiene su visión sobre la química de compuestos verdes pero además asume el compromiso, siendo testimonio de ello el reconocimiento a los Pioneros del Programa BioPreferred (BioPreferred Program Pioneer), por ser una de las primeras quinientas empresas registrantes de la etiqueta BioPreferred, de la USDA”. 

Comelli señaló que “desde el punto de vista estratégico nacional, Argentina es referente internacional como productor-exportador de soja y de biodiesel, siendo el glicerol el subproducto del proceso de este biocombustible y representando el 10 por ciento  del producto total, por lo que se dispondría de aproximadamente 390.000 tn/año. En el país existen cinco plantas que procesan y purifican la glicerina, la cual mayoritariamente se exporta. Considerando los glicoles -ni propilenglicol ni etilenglicol se producen en el país- por lo que la demanda interna se resuelve importando, cuando, en paralelo, nosotros disponemos de la materia prima, estando así en condiciones ventajosas para agregar el valor en origen, satisfacer nuestra propia demanda y generar un cupo para exportar”. 

Este desarrollo de tecnología nacional ya obtuvo las patentes en Brasil, USA, países de Europa como Inglaterra, Alemania, Francia, Italia y Bélgica y en Argentina, donde el CONICET y la UNL  lo han licenciado a la empresa Varteco Química Puntana,  demostrando, según Raúl Comelli, “lo que es posible generar desde el sector de I+D en interacción con los actores productivos que han participado y acompañado el desarrollo?. El proyecto “Glicoles”, basado en la tecnología desarrollada en INCAPE, reúne un conjunto virtuoso de elementos que coinciden con las claves de la política productiva nacional expresadas en el Ciclo sobre Transición Energética: “enlazar la inversión con la innovación, convertir pesos en dólares al reducir importaciones y aumentar exportaciones y hacer que los tecnólogos sean artífices de la transformación de la industria para que Argentina no sea un país de energía y también de productos”. 

Fuente: CONICET. 

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