Especialistas del CONICET y del CEMIC lograron desarrollar un modelo que predice esas complicaciones y apunta a una medicina personalizada que aumente las tasas de éxito de ese procedimiento médico. El avance se publicó en el Journal of Clinical Virology.
“El modelo predictivo, que desarrollamos, resulta especialmente prometedor para identificar pacientes que tienen muy baja probabilidad de presentar rechazo al riñón trasplantado y a padecer infecciones. Asimismo, la incorporación de una herramienta de este tipo puede ayudar a identificar mejor a los pacientes con riesgo de desarrollar eventos adversos con el fin de tomar decisiones médicas apropiadas para esos casos. También podría ser útil para resolver uno de los grandes desafíos después de un trasplante renal que es encontrar en el paciente el equilibrio justo de inmunosupresión (con fármacos) para evitar que el sistema inmune reconozca al riñón trasplantado como extraño, lo ataque y desencadene un rechazo”, afirma Marcela Echavarría, líder del trabajo, investigadora del CONICET, médica, Bioquímica, Doctora en Ciencias Médicas y directora de la Unidad de Virología (UNVIR) de CEMIC-CONICET. Y agrega: “Nuestro aporte principal es avanzar hacia una inmunosupresión más personalizada, es decir, pasar de ajustar la inmunosupresión de acuerdo a sus concentraciones en sangre a poder ajustarla también de acuerdo con la respuesta inmunológica individual de cada paciente”.
La importancia del avance del CONICET
Los pacientes necesitan recibir fármacos inmunosupresores para evitar que el sistema inmune ataque el riñón trasplantado, sin embargo, una inmunosupresión excesiva aumenta la susceptibilidad a las infecciones, mientras que una inmunosupresión insuficiente favorece el rechazo del injerto. “En ese sentido, rechazo e infección representan dos de las complicaciones más relevantes después del trasplante renal. O sea, la problemática que atraviesan los trasplantes renales puede ser la pérdida del órgano trasplantado o las infecciones”, explica Echavarría.
Actualmente, gran parte del manejo del paciente trasplantado se basa en medir las concentraciones de los fármacos inmunosupresores. “Nuestro trabajo plantea que podríamos agregar otra estrategia: medir también cómo está respondiendo funcionalmente el sistema inmunológico de ese paciente”, destaca la científica del CONICET y del CEMIC.
Actualmente, el seguimiento del paciente incluye la evaluación clínica, la función renal, la medición de concentraciones de inmunosupresores y, cuando corresponde, la biopsia renal. “La biopsia sigue siendo la herramienta directa y confirmatoria para establecer el diagnóstico y el tipo de rechazo”, indica Echavarría.
En este contexto, los autores del estudio trabajaron en el desarrollo de un modelo predictivo que ayude a estimar el estado inmunológico del paciente y permita mejorar la estratificación de riesgo. “O sea, saber si un paciente está, desde el punto de vista inmunológico, muy inmunosuprimido o poco inmunosuprimido para brindar una atención personalizada y para ello proponemos medir al virus Torque Teno Virus (TTV) cuya carga viral en sangre varía de acuerdo al estado inmunitario del paciente”, puntualiza Echavarría.
Del estudio también participaron Fernando Poletta, del Laboratorio de Epidemiología Genética en el Hospital Universitario CEMIC (CEMIC-CONICET), investigador del CONICET y Director de la Unidad Ejecutora CEMIC-CONICET; Raquel Jara y Eliana Hermida, del CONICET y del CEMIC e integrantes del equipo de Echavarría; y Natalia Boccia, Carlos Díaz, Gervasio Soler Pujol y Gustavo Laham, del Departamento de Nefrología del Hospital Universitario CEMIC.
La información completa en:
https://www.conicet.gov.ar/desarrollan-una-herramienta-que-predice-el-riesgo-de-rechazo-e-infecciones-despues-de-un-trasplante-renal/