La foto del mes de agosto sumó un nuevo paso al deterioro de la ciencia argentina. En ese mes, la ejecución acumulada de la Función Ciencia y Técnica del presupuesto nacional retrocedió un 3,2% respecto del mismo período en 2025. Así, esta variable que incluye la mayor porción de la inversión estatal en ciencia se encuentra en camino a caer un 8,5% en el 2026 y con ello sumará un deterioro de 45,3% desde que comenzó el gobierno de Javier Milei.
Un derrumbe que afecta a todos los organismos de ciencia
Según el último informe de análisis de presupuesto de ciencia elaborado por el Grupo Economía, Política y Ciencia del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación, los organismos más voluminosos del sector (CONICET, CNEA, INTI, CONAE, entre otros) perderán entre 31 y 50 puntos reales de su presupuesto entre 2023 y 2026. En ese contexto, se destacan casos extremos como la Secretaría de ICT y la Agencia IDi, con pérdidas de entre 82 y 88 puntos reales.
En detalle, el Grupo EPC señala casos como la CONAE, clave en el desarrollo del Plan Espacial. Este organismo mostró un descenso de inversión del 12,8% y del 1,9% en 2024 y 2025. Para el 2026, la dinámica de ejecución, más allá de las recientes ampliaciones de crédito asignadas, supone una reducción adicional del 41,8%. Así, sumará una caída del 50,2% en tres años en términos reales, lo que también equivale a una merma del 85,0% desde su máximo en 2013.

Por último, el Grupo EPC resaltó la magnitud y transversalidad del ajuste presupuestario en ciencia, así como “la incidencia relativa de los diversos organismos que componen el sistema y la manera desigual en que se han visto impactados por la política presupuestaria del gobierno hacia el sector”. La consecuencia de esta política es la desarticulación y pérdida de capacidades científicas.