Periferia

21 de Julio de 2024

Cómo es la estrategia tecnológica con la que Argentina se abrió paso en la exploración geológica minera y petrolera

GEOMAP, una empresa de base tecnológica de Salta, logró determinar la edad absoluta de las rocas y caracterizar los procesos geológicos que las formaron y alteraron a lo largo de millones de años.

Geomap, una empresa de base tecnológica radicada en la provincia de Salta logró determinar la edad absoluta de las rocas y caracterizar los procesos geológicos que las formaron y alteraron a lo largo de millones de años.

El avance permite disminuir el riesgo en proyectos mineros y petroleros a partir del incremento de conocimiento, caracterizando cómo se forman los suelos, porqué están ahí, y cuál es el valor de los recursos. La idea siempre fue tener más y mejores datos para entender cómo se genera y se llena una trampa de petróleo o porqué el litio se concentra en tal salar y a tal profundidad. Lo central es “conocer para poner en valor y tomar decisiones”, explican desde Geomap, desde donde avanzaron generando una propuesta diferencial a modo de spin-off que nació en 2014 en la que se unieron el know-how y expertise internacional de 30 años como empresa petrolera y minera, y la ciencia aplicada de CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), para formar LA.TE. ANDES.

¿Y porqué en Argentina? ¿Porqué en Salta? La respuesta es sencilla y de distintos matices, llamados petróleo, gas, litio, oro, entre otras especias.

Ahora bien, volviendo al inicio: ¿qué es la edad de una roca o mineral y cómo se determina? La datación absoluta o medición de la edad de un material puede calcularse a partir de la cuantificación y relación entre ciertos elementos que son inestables y se transforman o “decaen” en otros elementos o formas más estables.

Sede de Geomap, en Salta.

El método

El método se basa en la comparación de la abundancia de un radionucleido de ocurrencia natural dentro del material con la abundancia de sus productos de decaimiento, que se forman a una tasa constante de valor conocido.

El uso de la datación radiométrica es incipiente en Argentina y la región, pero fue publicado por primera vez en 1907 por el radioquímico estadounidense Bertram Boltwood (1870-1927) a partir de una idea ya avanzada por el británico Ernest Rutherford en 1905. Lo interesante es que, tanto en el ámbito productivo, como académico, hoy no se concibe un análisis geológico sin edades. Sin tiempo la geología carece de sentido y viceversa.

Entre las técnicas más conocidas están las dataciones uranio-plomo (permitiendo medir edades de 4400 millones de años), hasta el “carbono 14”, permitiendo determinad edades en restos orgánicos relativamente recientes, de algunos miles de años. En su conjunto, estas técnicas constituyen la principal fuente de información sobre la edad absoluta de las rocas y otras características geológicas, incluida la edad de las formas de vida fosilizadas o la propia edad de la Tierra, y también se puede utilizar para datar una amplia gama de materiales naturales y artefactos antiguos.

Ahora bien, en el ámbito productivo, la determinación de edades y la geoquímica asociada afortunadamente ha ido progresivamente siendo incorporada a la mentalidad colectiva, lo que se traduce en usuarios de las compañías petroleras y mineras que entienden la importancia de tener estos datos, y, por lo tanto, gestionan y promueven la ejecución de estos análisis y el uso aplicado interpretativo, lo que se traduce en una expansión del mercado de la datación.

Modelos geológicos para conocer el suelo.

Área de vacancia

Este mercado de larga data a nivel internacional en el desarrollo metodológico y la obtención de resultados constituía una vacancia en la Argentina. En este contexto aparece LA.TE. ANDES, traccionado por GEOMAP, este último con un largo derrotero en el uso de edades absolutas para entender los Andes y los recursos que esconde, siendo usuario de laboratorios del exterior, hasta que se planteó la iniciativa local ya relatada.

Lo interesante de esta cuestión es que este tipo de análisis están disponibles en nuestro país, Argentina, y permiten concluir cuando se forma una estructura a perforar para petróleo o hacia dónde dirigir la inversión en una mineralización de oro, por ejemplo. En este sentido, la edad no lo es todo porque, además de la edad, en estos mismos cristales que se miden podemos cuantificar su química y modelar estos datos, para decir el oro está acá y no allá, por mencionar un ejemplo.

Información para conocer el suelo

Las derivaciones del desarrollo y aplicación tecnológica mencionada implica un ingreso de la economía del conocimiento a un sector en el cuál existen grandes “áreas con nada o escasos datos” en cuanto a información para cuantificar variables y procesos geológicos se refiere.

El geólogo Roberto Hernandez, dueño de GEOMAP, graduado en Geología en la Universidad Nacional de La Plata, inició el proceso pionero en la región para aplicar geología de superficie. Sus comienzos se dieron en el área de exploración de petróleo durante su trabajo en YPF, entre 1982 y 1992.

Si bien YPF se retiró de las provincias del norte, Hernández y su familia continuaron en la provincia y motivado por la experiencia y el conocimiento adquirido en la petrolera nacional, decidió aplicarlo.

“Nos enfocamos en desarrollar y tecnificar las mismas actividades que realizábamos en YPF, incorporando software y herramientas avanzadas. Este camino lo recorrimos desde 1993 hasta principios del 2001-2002, cuando la crisis económica nos golpeó duramente, dejando en suspenso un proyecto que había demandado un gran esfuerzo por parte de todo el equipo”, explicó Hernández en una entrevista.

En medio de la crisis, con Geomap, encontraron una nueva oportunidad al vincularse con Bolivia para iniciar procesos de transferencia de conocimiento de sus capacidades y experiencia.

Geomap tiene en su génesis la alta incorporación de Investigación y Desarrollo (I+D), destinada a generar, interpretar y hacer seguimiento de datos para la actividad minera y de hidrocarburos, y cuenta con una trayectoria muy destacada al haber trabajado para gigantes como Shell, Petrobras, Total Energies, Repsol, YPF, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos y President Energy, entre otros. Hoy esta PYME con base en Salta, Argentina, está normada con normas  ISO 9001:2015 (Calidad) e ISO14:001(Medio Ambiente), certificación obtenida con Bureau Veritas, con un ampuloso alcance que se resume en “Servicio de toma de muestras, obtención, control de calidad e interpretación de datos geológicos- geofísicos de superficie y subsuelo, para la industria del gas, petróleo y minería en la República Argentina”.

Roberto Hernández, director de Geomap.

Incrementar conocimiento reduce riesgo y motiva inversiones

Las inversiones a ser ejecutadas en un área o proyecto de interés siempre tienen un riesgo asociado. En esta ecuación, con muchas variables, hay algunas dentro de la fórmula que dependen directamente de la cantidad, tipo y calidad de información. Acá entra Geomap, en la adquisición de datos, y el agregado de valor interpretativo. Hay que ser claro que el uso de las herramientas que propone Geomap, por específicas y de alta tecnología que parezcan, no se compara en inversión monetaria con lo que puede costar un pozo de petróleo o gas de 50 millones de dólares o una campaña de perforación minera de algunos miles de metros. Para cerrar con la idea, se pueden obtener datos valiosos a bajo costo y tiempo reducido, para tomar decisiones estratégicas de cómo y por dónde seguir.

Con el respaldo del CONICET

Como comentamos, Geomap es dueña de la mayoría accionaria del Centro Tecnológico Productivo LA.TE. ANDES, una empresa de I+D que comparte con el CONICET como socio minoritario, dedicada a realizar análisis químico-isotópicos aplicados al conocimiento geológico en pos de la disminución de riesgo en áreas y proyectos de interés en la industria minera y petrolera.

LA.TE. ANDES se encuentra hace cuatro años certificada en ISO 9001:2015 por la entidad de certificación de origen alemán TÜVRheinland® para todos sus procesos generando un servicio de calidad internacional estandarizado en geología, ampliando sucesivas veces el alcance de la misma transformando I+D en rentabilidad.

Roberto Hernández mira el proceso de 30 años de conformación de Geomap afirmando que “nos convertimos en referentes en geología de exploración en el NOA, y posteriormente expandimos nuestras capacidades hacia Bolivia, extendiendo el conocimiento de Argentina a ese país. Varios de los proyectos en los que participamos dieron lugar al descubrimiento de nuevos yacimientos de gas y petróleo. Durante este trayecto, todo el grupo, que se mantuvo unido, experimentó un crecimiento constante. La empresa se transformó en una pyme de operación geológica de campo exitosa, gracias a los concretos resultados exploratorios obtenidos y al cumplimiento impecable de los contratos que asumimos”.

Datación de rocas: Conocimiento de vanguardia para cubrir vacancias científico-tecnológicas históricas

Pero, uno de los quiebres fue, en el año 2002, la identificación de “vacancias tecnológicas” en Argentina y Sudamérica. “Junto al equipo, comenzamos a explorar la posibilidad de convertirlas en un proyecto concreto, aunque sin tener un plan definido. Interpretamos las necesidades del mercado y continuamos trabajando en el desarrollo de la idea. En el año 2009, desde Bolivia nos solicitaron el proyecto que estábamos desarrollando para aplicarlo en la Amazonía Boliviana. Esto marcó el inicio de una nueva etapa, donde nos embarcamos en la aplicación de una innovadora tecnología que nos permitía comprender la formación de trampas de petróleo y gas en relación con el momento de su generación. Para ello, implementamos una serie de técnicas de laboratorio en colaboración con expertos de Alemania”, explica Hernández.

Así inició el desarrollo de un laboratorio único para la datación de rocas en Sudamérica. Entonces, en 2013-2014, el Estado se enteró del proyecto de datación y lo reconoció como una “vacancia científica” y una necesidad operativa para la Argentina. El CONICET se propuso como socio para desarrollar el proyecto y cubrir esa “laguna” que Argentina tenía desde hacía 30 años: la determinación de la edad absoluta de las rocas a través de procesos geológicos, en millones de años.

Geocronología

Geomap presentó un proyecto viable junto a investigadores del CONICET y recibieron apoyo significativo de la provincia, no solo en aspectos burocráticos, sino también en la elaboración del proyecto. La agencia provincial y el BID, a través de sus asesores presentes en la provincia, guiaron en la correcta formulación del proyecto.

Hernández sostiene que el éxito del proyecto se debió en gran medida al apoyo de un gran número de personas que lo consideraban una necesidad estratégica. Un año después de su puesta en marcha, comenzaron a realizar dataciones de temperaturas bajas para determinar la madurez del petróleo.

Esto les permitió adquirir equipos únicos en Sudamérica y desarrollar, después de 30 años, la tecnología completa para realizar geocronología y dataciones en Argentina.

“No podemos permitir la exportación de salmuera sin procesar para que sea tratada en otro país. Del mismo modo, no podemos depender de la importación de carbonato de sodio cuando contamos con los recursos necesarios para producirlo en el NOA“, Roberto Hernández, director de Geomap.

A partir del 2020, e incluso durante períodos críticos, integraron a todo el equipo de investigadores del CONICET y pudieron ofrecerles datos que antes solo podían obtener en el exterior, ahora con una calidad excepcional y completamente dentro de Argentina.

Uno de los actores fundamentales para llegar a este grado de madurez tecnológica fue la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) que brindó asistencia técnica y acceso a químicos especializados, lo que resultó crucial para el desarrollo del proyecto.

Esta colaboración representa un ejemplo notable de sinergia entre el sector privado y el Estado. Se combinó el alto nivel de conocimiento y tecnología del sector público con los objetivos específicos de nuestro proyecto, logrando así un impacto significativo en la ciencia básica y aplicada.

Leé más: GEOMAP: Cómo el conocimiento y la innovación reducen el riesgo geológico

8 años de innovación y crecimiento: exportando servicios y generando desarrollo en Argentina

A pesar de las dificultades económicas, la empresa logra prosperar gracias a su inversión en I+D, la Ley de Economía del Conocimiento y la exportación de servicios a Bolivia

Ya hemos cumplido ocho años desde que iniciamos este proyecto. A pesar de no ser una empresa con grandes ganancias, logramos exportar nuestros servicios y sobrevivir en un contexto económico complejo.

Una de las claves que permitió avanzar a Geomap, fue su “ADN” con alta incorporación de investigación y desarrollo (I+D), lo que le permitió beneficiarse de la Ley de Economía del Conocimiento. “Llevamos dos años aplicando esta ley, tanto a nivel nacional como provincial, y nos ha permitido seguir creciendo”, explica Hernández.

De hecho, hoy exportan servicios a Bolivia, con el objetivo de aumentar su producción de gas y petróleo. Además, desarrollan nuevos proyectos de I+D en el área del litio, cobre y oro en el noroeste argentino. “Esto significa que ya no es necesario enviar estas muestras a Australia o Canadá para su análisis, ya que podemos hacerlo en nuestro país”, explica Hernández.

Ampliación tecnológica

Por ello, es crucial transformar estas deudas en proyectos de economía circular y ampliación tecnológica que beneficien a las poblaciones locales. Esto implica reorientar el uso del recurso restante hacia el desarrollo de actividades sostenibles, como el cultivo de papa andina o la generación de energía solar.

De esta manera, la minería no solo se enfocaría en la logística de extracción y producción, sino que también impulsaría proyectos de trabajo continuos y permanentes en el tiempo. Al capacitar a las comunidades en estas áreas, se garantiza que, cuando la actividad minera disminuya o se extinga, las personas tengan las herramientas necesarias para generar otros desarrollos productivos más estables y sostenibles.

Para Roberto Hernández, dos cuestiones son claves para lograr la soberanía en el sector minero: fortalecer su posición en las negociaciones con el sector privado, evitando la exportación en bruto del mineral y promoviendo su desarrollo dentro del país.

“No podemos permitir la exportación de salmuera sin procesar para que sea tratada en otro país. Del mismo modo, no podemos depender de la importación de carbonato de sodio cuando contamos con los recursos necesarios para producirlo en el NOA”, sostiene Hernández.

“Es necesario ocupar este espacio clave mediante la promoción de emprendimientos público-privados. Estos emprendimientos no deben limitarse a la minería de litio, sino que deben abarcar también la extracción de oro, cobre y tierras raras, entre otros recursos. La asociatividad entre el sector público y privado es fundamental para el éxito de estas iniciativas”, concluye, y para ello, sostiene, se requiere “la integración de las pymes en un enfoque estratégico que considere las necesidades de cada empresa, fomentando la equidad en la distribución de beneficios y promoviendo el desarrollo sostenible de las regiones productoras”.

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