Periferia

22 de Octubre de 2026

La UNaB abrió un espacio para acercar la ciencia y la tecnología a niñas y adolescentes

Niñas de entre 10 y 12 años participaron en el campus de Burzaco de una nueva edición de la Jornada Latinoamericana Ada Lovelace, una iniciativa que acerca la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la matemática desde el juego y la experimentación.

Por cuarto año consecutivo, niñas de entre 10 y 12 años llegaron acompañadas por sus familias para participar de la quinta Jornada Latinoamericana de Talleres STEM Ada Lovelace y tener, para muchas de ellas, uno de sus primeros contactos con el mundo universitario.

No se trataba solamente de acercarlas a la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la matemática.

La apuesta de la UNaB fue más profunda: generar desde edades tempranas experiencias capaces de despertar vocaciones científicas y tecnológicas y, al mismo tiempo, hacer que la Universidad forme parte de un horizonte posible y cercano para las chicas de la región.

Periferia dialogó con Luciana Boroccioni, directora de Desarrollo Territorial de la Secretaría de Extensión de la UNaB, al respecto, quien contó que “La experiencia del ciclo es muy posiiva porque son cada vez más las niñas que participan, para nosotros tiene que ver con un eje programático y estratégico que tiene que ver con la Popularización de la Ciencia, por eso se enmarca en otros programas como el Club de Robótica, los Simulacros de Competencias Carburo-Matemáticos o las jornadas Éureka´. Esto además tiene el plus de otra dimensión u otra barrera a sortear que es el género, que muchas veces los estereotipos condicona la elección de carreras de las niñas impactando en otras cuestiones como la brecha salarial“.

En el campus de la Universidad Nacional Guillermo Brown (UNaB), las preguntas, los experimentos y los juegos le ganaron al mal tiempo de los últimos días.

“Es muy trascendente lo que estamos viviendo hoy acá en la Universidad, en esta jornada en red con muchas otras instituciones dedicadas a derribar estereotipos, contribuir a cerrar brechas de género y generar posibilidades. De la mano de nuestras docentes y talleristas queremos, que estas niñas se sientan capaces de pensar, soñar y crear”, sintetizó. por su parte el secretario de Extensión de la UNaB, Ignacio Jawtuschenko.

Una graduada de la UNaB al frente de la jornada

La coordinación de la actividad estuvo a cargo de Fernanda Rodríguez, licenciada en Enseñanza de la Matemática y una de las primeras graduadas de la Universidad. Quien hoy acompaña a niñas de 10, 11 y 12 años en sus primeros acercamientos a la ciencia recorrió también las aulas de la Universidad y forma parte de la primera generación de profesionales titulados por la institución.

Rodríguez explicó que Ada Lovelace busca precisamente generar ese primer encuentro entre las chicas y el universo científico. “Es un proyecto donde intentamos que las nenas se vinculen con la ciencia. Nos conectamos de manera virtual con un montón de otras universidades y las nenas hacen diferentes experimentos”, señaló.

La propuesta forma parte de una red latinoamericana que este año multiplicó sus sedes en distintos puntos de la región. A través de videoconferencias, las participantes que estuvieron en Burzaco pudieron verse, saludarse e interactuar con chicas que realizaban experiencias similares en Rafaela y en países como Ecuador y Colombia, entre otros. La jornada reunió a más de 3.000 participantes inscriptas en 119 sedes. La pantalla permitió entonces que lo que ocurría en un aula del campus de Burzaco se conectara con una experiencia colectiva mucho mayor: mientras cada grupo desarrollaba sus propios experimentos, las chicas podían descubrir que, a cientos o miles de kilómetros, otras niñas estaban haciendo preguntas parecidas.

Aprender haciendo

Los talleres propusieron aproximarse a las disciplinas STEM desde una lógica alejada de la clase tradicional. Las chicas experimentaron, resolvieron problemas, jugaron y trabajaron colectivamente. La ciencia apareció menos como un conjunto de respuestas terminadas que como una invitación a preguntar por qué ocurren las cosas y buscar modos de averiguarlo.

La propuesta forma parte de la quinta edición latinoamericana de Ada Lovelace, creada para promover tempranamente entre las niñas el acercamiento a las áreas STEM y contribuir a reducir las brechas de género todavía existentes en estos campos. La elección del nombre tampoco es casual. Ada Lovelace, matemática británica del siglo XIX, es considerada una pionera de la programación por sus trabajos sobre la máquina analítica diseñada por Charles Babbage. Su figura funciona hoy como una puerta para recuperar el lugar que tuvieron —y tienen— las mujeres en la historia de la ciencia y la tecnología.

Boroccioni explicó que ya hay chicas que ya participan en la organización de los encuentros: “Los cambios respecto de la particiación de mujeres en las disciplinas STEM se visualiza en relación con los cambios en términos generales, se está incrementando la participación de las mujeres en estas disciplinas, en Programación, por ejemplo, sin embargo en otras como Automatización y Control son carreras más ´masculinizadas´“. aunque aclaró que “no solamente hay que mirar la elección de carreras de las mujeres sino también a qué se dedican después, como la elección de la docencia, una actividad menos remunerada“. “La actividad científica tiene que ver con producir nuevos conocimientos y nosotros buscamos que esos conocimientos se produzca desde todos los sectores, incluyendo a las mujeres”.

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