El Instituto Balseiro anunció los ocho proyectos finalistas de la edición 2026 del concurso IB50K, una iniciativa que busca impulsar la creación y el desarrollo de empresas de base tecnológica en Argentina. Los equipos seleccionados provienen de distintas universidades e instituciones del país y presentaron propuestas vinculadas con biotecnología, salud, energía, tecnología nuclear, materiales, bioingeniería e inteligencia artificial.
El anuncio se realizó el 11 de septiembre, en el marco de la decimosexta edición del certamen, que este año distribuye una suma equivalente a 50 mil dólares en premios. La definición de los ganadores se realizará el 30 de octubre, durante la jornada final del concurso, que tendrá lugar en el salón de actos del Instituto Balseiro, ubicado en el Centro Atómico Bariloche.
Desde la organización destacaron la trayectoria acumulada por el IB50K desde su creación. “El IB50K ya lleva 16 ediciones fomentando la creación de empresas de base tecnológica en el país”, informó la comisión organizadora. Según los datos difundidos, durante este período participaron más de 1.000 jóvenes emprendedores de 16 provincias, se presentaron 267 proyectos y se contribuyó al desarrollo de 15 emprendimientos y empresas.
El proceso de evaluación estuvo a cargo de especialistas vinculados con los ámbitos científico-tecnológico y productivo. Para seleccionar los proyectos se consideraron diferentes variables, entre ellas el grado de innovación tecnológica, la oportunidad de negocio, la calidad y amplitud de los equipos, el nivel de madurez tecnológica y la valoración del denominado Triple Impacto, que contempla las dimensiones social, ambiental y económica.
Ocho proyectos y distintas áreas de innovación
Los finalistas de esta edición están vinculados con instituciones de diferentes puntos del país, entre ellas la Universidad Nacional de Rosario, el Instituto Balseiro, la Universidad Nacional de Córdoba, el Instituto Tecnológico de Buenos Aires, la Universidad Empresarial Siglo 21, la Universidad Nacional de Tucumán, el Instituto PLADEMA de la UNICEN y la Universidad Nacional de La Plata.
El secretario de Vinculación e Innovación del Instituto Balseiro, Mariano Cantero, destacó el potencial de este tipo de iniciativas. “Cuando se combina el conocimiento, la formación de más alto nivel y el saber hacer, se logra impactar en el desarrollo productivo del país y así mejorar la calidad de vida de las personas”, afirmó. Y agregó: “La innovación es parte fundamental del espíritu IB50K”.
Cantero también remarcó la diversidad temática de las propuestas seleccionadas. Entre ellas se encuentran desarrollos de biotecnología aplicada al sector agropecuario, soluciones para el tratamiento de efluentes industriales, dispositivos médicos, tecnología nuclear y herramientas de inteligencia artificial orientadas a la salud.
En ese proceso de evaluación, el impacto social, ambiental y económico ocupó un lugar específico dentro de los criterios considerados. Para los organizadores, esta perspectiva permite analizar los proyectos no solamente desde su potencial tecnológico o comercial, sino también desde los efectos que podrían generar en diferentes ámbitos de la sociedad y el ambiente.

Los proyectos finalistas
Agrosintex, de la Universidad Nacional de Rosario, desarrolla un aditivo alimenticio biotecnológico para vacas que, según la descripción presentada al certamen, reduce más del 99% las emisiones de metano entérico en ensayos in vitro realizados en el INTA, sin afectar la productividad animal. El proyecto utiliza una tecnología propia de encapsulación destinada a estabilizar y controlar la liberación del principio activo en el rumen.
Gamma Tracker, desarrollado por estudiantes y graduados del Instituto Balseiro, propone un dispositivo médico de precisión destinado a asistir a cirujanos durante procedimientos quirúrgicos. El sistema busca localizar en tiempo real lesiones marcadas con radiofármacos PET y cuenta con un prototipo funcional y una solicitud de patente propia.
Feria de microemprendedores
El proyecto H2Hydra, de la Universidad Nacional de Córdoba, trabaja sobre un gemelo digital continuo y multivector destinado a proyectos Power-to-X. La herramienta integra inteligencia artificial, modelos físicos y datos para acompañar distintas etapas, desde la selección del sitio hasta la operación de plantas orientadas a transformar energías renovables en hidrógeno verde y sus derivados.
Desde el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) llega MOFcore SAS, una propuesta orientada al tratamiento de efluentes industriales mediante estructuras conocidas como metal-organic frameworks (MOFs). El desarrollo busca remover contaminantes complejos, entre ellos metales pesados, compuestos orgánicos y antibióticos, mediante un método de fabricación patentado con proyección hacia una aplicación industrial.
Optimización de la Potencia Límite en Centrales Nucleares, de la Universidad Empresarial Siglo 21, propone una solución basada en principios físicos y herramientas de Machine Learning para mejorar la predicción del Flujo Crítico de Calor (CHF). El objetivo planteado es contribuir a una operación de las centrales nucleares con mayores niveles de potencia y confiabilidad, sin requerir grandes inversiones en infraestructura.
Desde la Universidad Nacional de Tucumán se presenta ReNerv, un conector nervioso tridimensional biofuncionalizado, conductor y bioabsorbible, combinado con una plataforma de inteligencia artificial. El proyecto apunta a asistir el diseño del dispositivo y predecir abordajes terapéuticos para lesiones del nervio periférico y de la médula espinal, y cuenta con validación funcional en un modelo animal.
El proyecto Retinar, vinculado al Instituto PLADEMA de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNICEN, es una spin-off argentina que desarrolla una plataforma de teleoftalmología e inteligencia artificial para el tamizaje de la retinopatía diabética. Según la información del concurso, sus modelos fueron validados con más de 61.000 imágenes y la herramienta ya fue utilizada en más de 500 pacientes.
El octavo finalista es ScleriX, de la Universidad Nacional de La Plata. Su propuesta consiste en una plataforma tecnológica patentada que utiliza un proceso específico de fermentación para producir estructuras fúngicas con mayor resistencia y estabilidad. El objetivo es desarrollar bioinsumos agrícolas con mayor persistencia y eficiencia destinados a estrategias de biocontrol.
Mentoreo y definición de los ganadores
La selección de los ocho finalistas no representa el cierre del proceso. Los equipos continuarán con una instancia de mentoreo prevista para el 28 de septiembre, durante la cual especialistas realizarán devoluciones sobre cada proyecto. La finalidad será optimizar las propuestas y fortalecer las presentaciones que deberán realizar en las etapas siguientes del concurso.
Los equipos finalistas expondrán sus proyectos ante el jurado el 29 de octubre. Al día siguiente se desarrollará la jornada de premiación, que incluirá presentaciones públicas de los proyectos y permitirá conocer cuáles serán los ganadores de la edición 2026 del IB50K.
El certamen es impulsado por el Instituto Balseiro, dependiente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y de la Universidad Nacional de Cuyo, con el acompañamiento de su Secretaría de Vinculación e Innovación. La iniciativa apunta a generar condiciones para que proyectos surgidos del ámbito académico y científico puedan avanzar hacia emprendimientos y empresas de base tecnológica.
La edición 2026 cuenta además con el respaldo de empresas, universidades, fundaciones e instituciones científicas y tecnológicas que aportan recursos para sostener el concurso. Entre los patrocinantes figuran Fundación INVAP, Universidad Nacional de Quilmes, Universidad Nacional del Litoral, Aceleradora del Litoral, INVAP, CONUAR, Siemens Energy, Fundación Balseiro, CONICET, Y-TEC, Nucleoeléctrica Argentina, SF500 y Amazon Web Services, entre otras organizaciones.
Además de los premios principales, el IB50K contempla reconocimientos especiales que pueden incluir aportes económicos, servicios tecnológicos, mentoreo y capacitaciones. Estos beneficios se distribuyen entre los finalistas de acuerdo con las áreas temáticas y características de los desarrollos presentados.
Con los ocho proyectos ya seleccionados, el IB50K 2026 entra en su etapa decisiva y vuelve a poner en el centro la vinculación entre ciencia, tecnología y desarrollo productivo. La final de octubre definirá los proyectos premiados de esta decimosexta edición, mientras el Instituto Balseiro mantiene el objetivo de promover que nuevas soluciones tecnológicas puedan transformarse en emprendimientos con impacto en Argentina.