Periferia

1 de Agosto de 2026

Un estudio de la UBA desmiente cifras del Gobierno y apunta que el desempleo aceleró en vez de reducirse

El informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP-UBA-CONICET) apunta que el desempleo se profundiza mes a mes, crece la informalidad, cae el salario real y se expande el fenómeno del "trabajador pobre".

Un nuevo informe del Instituto de Investigaciones en Economía Política (IIEP-UBA-CONICET) sostiene que, frente al discurso oficial que proyecta una pronta recuperación económica, los indicadores del mercado de trabajo muestran un panorama contrapuesto.

Es que, lejos de frenarse, la sangría de empleos formales en el sector privado se aceleró en los últimos meses, acumulando una pérdida de más de 235 mil puestos asalariados registrados. El deterioro estructural no solo se manifiesta en la suba de la desocupación, sino también en el vuelco masivo hacia la informalidad y el desplome del poder adquisitivo.

Entrevistada por Radio Perfil (AM 1190), la investigadora de la UBA y especialista en economía laboral, Roxana Mauricio, analizó las causas de este fenómeno y profundizó en la brecha entre las expectativas del Ministerio de Economía y la realidad de las estadísticas, advirtiendo que ningún programa económico puede ser sostenible si la principal fuente de ingresos de los hogares continúa cayendo.

Aumento del desempleo en Argentina

Roxana Mauricio es economista, investigadora y doctora en Economía por la Universidad Nacional de La Plata. Se desempeña como investigadora principal del CONICET y dirige el área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales en el Instituto Interdisciplinario de Economía Política.

Además, ejerce como profesora titular de Economía Laboral y de Estructura y Políticas Económicas y Sociales en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. Ha colaborado como asesora y experta para diversos organismos nacionales e internacionales, como la Organización Internacional del Trabajo y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

Nosotros hacemos este análisis a partir de los registros administrativos de la Seguridad Social que publica la Secretaría de Trabajo. O sea, son datos oficiales que muestran que, efectivamente, el primer punto es que el empleo asalariado formal sigue cayendo, y esto ya viene cayendo desde mediados del año pasado“, dijo la investigadora.

“Cuando tomamos el dato de abril, que es el último dato con el que contamos, observamos la caída de 12.000 puestos de trabajo asalariados del sector formal y del sector privado. Efectivamente, tiene una caída que se acelera respecto de los 4.000 puestos de trabajo que se redujeron en febrero y de los 8.000 en marzo. 12.000 en abril. Entonces, efectivamente, lejos de disminuir esa caída, esto se acelera. Y esta caída explica el conjunto de los 235.000 puestos de trabajo menos, asalariados formales del sector privado, entre noviembre de 2023 a abril de este año”, sostuvo en la entrevista con Jorge Fontevecchia.

Informalidad laboral y expansión del “trabajador pobre”

Roxana Mauricio aseguró que “si uno mira efectivamente los datos oficiales del lado del mercado de trabajo, no hay buenas noticias. No solo por este indicador de esta pérdida tan importante de empleo formal que, insisto, viene acumulándose desde hace muchos meses, y en particular después de la fuerte caída que tuvo en el primer semestre de 2024. Vuelve a caer desde junio del año pasado, digamos, y mes a mes vemos una caída que incluso se acelera en el empleo asalariado formal. Pero la otra cara, que también son datos públicos oficiales, tiene que ver con la tasa de informalidad”.

Allí vemos un crecimiento, con lo cual, de alguna manera, es la contracara de esta caída en el empleo asalariado formal: el aumento en la tasa de informalidad, que estamos en el orden del 44% y que registró un aumento de dos puntos porcentuales respecto de 2024. Entonces, si uno mira la estructura del empleo, claramente tenemos un crecimiento de la informalidad laboral, que de nuevo es la contracara de este empleo asalariado formal que cae, y además tenemos un aumento en la tasa de desocupación“.

La investigadora sostuvo que “Si uno mira ese panorama, tenemos más empleo informal, menos empleo formal, menos empleo en su totalidad y mayor tasa de desocupación. Con lo cual, digo, si uno mira —y de nuevo, son todos datos oficiales de la Secretaría de Trabajo o del INDEC—, claramente muestran un panorama particularmente preocupante en materia de empleo”.

Por último señaló que “el “trabajador pobre” son personas que efectivamente tienen una ocupación, pero que, a pesar de estar ocupadas, viven en hogares pobres. Y allí, obviamente, no solo se consideran los ingresos laborales, sino el ingreso total familiar. Y ese fenómeno, que por supuesto no es nuevo en la Argentina ni tampoco en otros países de América Latina, sí ha venido aumentando. Hoy nos da que cuando consideramos justamente la masa total de ingresos en los hogares en los que viven esos trabajadores, el 20% de la población total ocupada vive en hogares pobres”.

Mauricio apuntó que “eso guarda una correlación muy directa con la informalidad laboral: esa tasa de pobreza entre los trabajadores escala al 30% entre los trabajadores informales. Lo que está por detrás es, obviamente, que los trabajadores informales no solo están desprotegidos en la normativa laboral, sino que tienen una penalidad salarial muy fuerte que hace que un trabajador informal cobre aproximadamente un 40% menos de lo que cobra otro trabajador similar que está en el mundo formal”.

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