Periferia

30 de Abril de 2026

Dudas en el INTA sobre los retiros voluntarios de Milei porque costarían más de cien millones de pesos

Bronzovich, apurado por Sturzenegger, lleva hoy otra vez el plan libertario al Consejo Directivo. El ojo sobre la letra chica porque sólo reconocería los años de planta permanente a quienes se adhieran.

El Consejo Directivo del INTA se volverá a reunir en las próximas horas fundamentalmente con el objetivo de aprobar el plan de retiro voluntario que ideó el presidente del organismo, Nicolás Bronzovich, y que empujan desde la cúspide del gobierno de Javier Milei. Tras los sucesivos fracasos de la motosierra, ahora la idea oficial es destinar nada menos que 101 mil millones de pesos para tentar a que abandone sus puestos el 20% del personal actual del instituto, es decir cerca de 950 personas.

Aceptará que lo tome el personal de planta permanente de hasta 65 años de edad, aunque quienes tengan menos de 60 años recibirán de 1,5 salarios (sin complementos no remunerativos) por cada año de servicio en tanto que los que tengan mayor edad tendrán un límite de 12 y 24 salarios, en tanto se acercan más a su fecha de jubilación.

Ahora, este medio accedió a una nota enviada desde el Ministerio de Desregulación del Estado, donde Laura Dora Casal, directora nacional de Sistemas y Estadísticas de empleo público, dictó su aval al plan para achicar el plantel de personal del instituto agro-tecnológico en un 20%. Actualmente quedan unos 5.800 empleados y la pretensión oficial es que se vayan 950, además de los cerca de 500 que ya lo hicieron desde que comenzó el gobierno de Javier Milei.

“En relación al costo de la medida, mediante informe de la Gerencia Liquidación de Haberes, Asistencia y Mejora a la Administración del organismo, se señala que para un total estimado del 20% de la dotación alcanzada (950 agentes) y aplicando los porcentajes de incrementos otorgados hasta el mes de mayo de 2026 (fecha de vencimiento del plazo para acogerse al retiro) surge un costo de aplicación de la medida de 101.717.324.723,32 pesos”, dice la nota oficial que consigna el medio Bichos d Campo.

¿Hay plata para los retiros voluntarios?

Para hacer frente a semejante gasto, la nota de Casal informa que “desde la Gerencia de Presupuesto y Finanzas se informa ue en base a lo estimado tramita el incremento de los créditos de ese Organismo correspondiente al Inciso Gastos de Personal de la Fuente de Financiamiento (Recursos Propios, del Presupuesto de la Administración Nacional para el Ejercicio Fiscal 2026), para atender el gasto en cuestión”. Para que eso ocurra debería suceder un decreto del presidente Milei definiendo ese movimiento de partidas.

El del financiamiento es un punto clave para convencer al Consejo Directivo del INTA (que se recreó luego de su intento de disolución el año pasado y cuenta con representantes de las entidades rurales y de las universidades nacionales) de aprobar el plan de retiro elaborado por Bronzovich.

El brutal ajuste libertario en el INTA

En el plan que ese funcionario envió al Ministerio de Desregulación de Federico Sturzenegger para su aprobación, surgen las ambiciosas metas que se puso el INTA para finalmente hacer por las buenas lo que no pudo hacer por las malas. Esto es, desde el inicio de su gestión Bronzovich nunca disimuló que su objetivo era prescindir de entre 1.400 y 1.500 investigadores, técnicos y personal de apoyo, además de poner en venta campos experimentales en desuso (se habla de más de 40 mil hectáreas) y cerrar muchas áreas dedicadas a la extensión rural,

Con ambas tareas ya comenzó, pues con aval del Consejo Directivo ya cerró el INTA AMBA y transfirió para su venta el predio de 34 hectáreas que ese área ocupaba al lado del INTA Castelar; en tanto que también se aprobó el cierre de varias agencias de extensión en Buenos Aires y Córdoba. En ese menester, los que peor la llevaron el la región atendida desde el INTA Balcarce, al cual le podaron cinco de las siete oficinas que tenía.

Pero la sangre en el ojo de los funcionarios libertarios todavía es el tema del ajuste del personal, ya que el primer retiro voluntario (a fines de 2024) solo cosechó 300 adhesiones, muy lejos de los 1.500 puestos de trabajo que deberían reducirse en el plan de los libertarios. Por eso, esta vez la “gratificación” será bastante generosa, de 1,5 salarios por año trabajado.

La letra chica que esconde el gobierno sobre los retiros voluntarios en el INTA

“De conformidad con los datos obrantes en esta Dirección Nacional y del análisis efectuado en relación al programa de retiro voluntario en trámite, surge que la adhesión del 20% de la dotación alcanzada ascendería a 950 agentes estimando un costo correspondiente a la gratificación extraordinaria de egreso del orden de los 45.900 millones de pesos”, dice la funcionaria Casal poniéndole monto al estímulo para que más gente se vaya.

Hay un problema no menor, y por el cual los consejeros del INTA ya rechazaron una vez este plan de retiro voluntario que Bronzovich vuelve a poner a consideración: para el cálculo de años se tomarán en este plan solo los años en que los agentes se hayan desempeñado en planta permanente, y no se los gratificará por los años transcurridos como becarios o como parta de la “planta transitoria”. Para muchos empleados, esto será motivo de que muchos no acepten dejar sus sillas en el organismo.

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