Uruguay fue sede del lanzamiento del Programa de Cooperación Latinoamericana y Caribeña de Ciencia y Tecnología “Pepe Mujica”, una iniciativa del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq) del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Brasil, con participación de la Asociación de Universidades del Grupo Montevideo (AUGM). La actividad se realizó en el Instituto Clemente Estable.
El programa busca impulsar el desarrollo científico y tecnológico en la región, con énfasis en la investigación, la innovación y la formación de redes de intercambio de conocimiento. El gobierno de Brasil financiará la iniciativa con una inversión aproximada de 50 millones de reales entre 2026 y 2030, destinada a proyectos regionales y al fortalecimiento de capacidades técnicas e infraestructura.
La argentina libertaria, afuera de los acuerdos regionales
Lo más increíble es que el acuerdo se dio con ausencia de Argentina, el país de la región que, a la par de Brasil, tiene el sistema científico, tecnológico y académico más vasto y desarrollado de la región. Pero, claro, no es fruto del azar esa ausencia, sino de las (anti) políticas en ciencia y tecnología de la argentina libertaria de Javier Milei, que desfinancia proyectos nucleares, satelitales, biotecnológicos, sanitarios y productivos de todo orden día a día, en un escenario de derrumbe salarial de los y las científicas y de caída de la inversión en ciencia y tecnología al piso histórico más bajo de los últimos 50 años.
En ese marco, los funcionarios libertarios ven la cooperación regional en ciencia y tecnología como una barrera ideológica, más proviniendo de Brasil y de Uruguay, mientras el país se pierde oportunidades de impulsar el desarrollo productivo con base en el conocimiento científico.
Redes de conocimiento en América Latina
Durante la presentación, la exvicepresidenta Lucía Topolansky destacó que la integración regional debe apoyarse en decisiones concretas y en una apuesta estratégica por el conocimiento, la ciencia y la investigación como herramientas de soberanía. Señaló que, en el siglo XXI, el conocimiento tiene más valor que el capital y llamó a actuar como bloque regional para construir una voz latinoamericana fuerte en el mundo.
Topolansky subrayó que la integración se consolida a través de proyectos concretos y recordó el diálogo histórico entre José Mujica y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en torno a ese objetivo. También remarcó la importancia de que estos procesos trasciendan el ámbito académico y cuenten con respaldo social, destacando el rol clave de una comunicación clara y accesible.
La exvicepresidenta mencionó la pandemia como ejemplo de la falta de coordinación regional y advirtió que América Latina no puede volver a pagar un costo tan alto por no articular capacidades científicas propias. En el cierre, agradeció a los equipos de Brasil y Uruguay que hicieron posible el programa y saludó especialmente al presidente Lula da Silva, señalando que la iniciativa representa un compromiso concreto para que la integración regional se traduzca en resultados.