La empresa estatal, responsable de operar las tres centrales nucleares del país (Atucha I y Atucha II en Buenos Aires y Embalse en Córdoba), anunció que la central alcanzó nuevamente su nivel máximo de generación tras recibir la autorización de la Autoridad Regulatoria Nuclear.
“Más energía nuclear para impulsar el futuro del país”, celebró la compañía en su comunicado, en el que destacó que la puesta en marcha total representa un hito para el sistema eléctrico nacional.
Dentro de ese rango, no es necesario realizar correcciones porque la fluctuación es esperable y evita movimientos constantes de las barras de control, que también generan desgaste.
La central, ubicada en Lima, partido bonaerense de Zárate, es una pieza clave del parque nuclear argentino. Su regreso al 100% permite recuperar capacidad firme de generación eléctrica, aportando energía de base, sin emisiones de carbono y con costos de operación estables.
Al 100% en Atucha II
Actualmente, en el sector nuclear, el foco principal de extensión de vida está en Atucha I, que busca operar 20 años más tras una parada de reacondicionamiento hasta 2027, mientras que Atucha II ha vuelto a máxima potencia en enero de 2026 después de 7 años, y trabaja en un proyecto de almacenamiento de combustible gastado para asegurar su futuro operativo, no en una extensión de vida formal aún, sino en optimización de operación.
El objetivo es asegurar energía nuclear confiable para Argentina, con Embalse también reacondicionada para 30 años más, mostrando la estrategia energética del país.
La autoridad regulatoria otorgó la autorización luego de siete años de intervenciones necesarias para poner en marcha nuevamente la unidad a su punto óptimo de rendimiento.
Las centrales Atucha funcionan mediante fisión nuclear con uranio, un proceso en el que los núcleos de uranio-235 se dividen liberando una gran cantidad de calor.