En plena temporada de verano, en un contexto de fuerte retracción de la cobertura privada y de fuerte crisis económica que atraviesa el país (y las universidades, que están siendo desfinanciadas por el gobierno de Javier Milei), el Hospital Odontológico de la Universidad de Buenos Aires (UBA) volvió a convertirse en un refugio sanitario para miles de personas. Entre el 5 y el 9 de enero, el hospital escuela atendió a 3.779 pacientes, casi cuatro veces más que en el mismo período de 2025, cuando habían sido 1.065.
Esto se da en medio del brutal ajuste libertario a la ciencia y las universidades. De hecho, la UBA denunció a mediados de diciembre del año pasado, que en el Presupuesto 2026 hay un recorte del 30% para los hospitales universitarios. La universidad señaló que el proyecto del gobierno nacional afecta al Hospital de Clínicas, el Instituto de Oncología, Juan Roffo y el Instituto de Investigaciones Médicas, Alfredo Lanari.
La Universidad de Buenos Aires (UBA) manifestó su “extrema preocupación” ante el proyecto de Presupuesto Nacional 2026 impulsado por el Gobierno nacional.
Según advirtió la institución a través de un comunicado, sus hospitales universitarios recibirían el año próximo un 30 por ciento menos de recursos en términos reales en comparación con 2025, lo que pondría en jaque la operatividad de centros de salud fundamentales.
Son hospitales que dan atención a más de 700.000 pacientes anualmente, según supo la Agencia Noticias Argentinas. Desde la universidad alertaron que este “ahogo presupuestario” no solo compromete la atención sanitaria, sino también la formación de profesionales y la calidad educativa.

Menos fondos y más pacientes
El incremento —del 255%— no solo se reflejó en la cantidad de personas que llegaron a la guardia, sino también en la intensidad del trabajo clínico. En apenas cinco días se realizaron 6.329 atenciones, mayormente por caries, tratamientos de conducto, extracciones y urgencias odontológicas, una radiografía clara del deterioro del acceso a la salud bucal.
Desde el 5 de enero y durante todo enero y febrero de 2026, la Facultad de Odontología de la UBA mantiene abiertas sus puertas en turnos mañana, tarde y noche. Por segundo año consecutivo, lo hace con una capacidad operativa ampliada: 300 equipos funcionando en simultáneo y más de 500 docentes y profesionales atendiendo a la comunidad.
La atención se realiza sin turno previo, exclusivamente por guardia, y con los mismos valores que en enero del año pasado. El arancel inicial es de $15.000 e incluye el fichaje y una radiografía panorámica que permite realizar el diagnóstico y definir la derivación correspondiente, una cifra muy por debajo de los costos del sistema privado.
A pesar del ajuste la UBA mantiene aranceles accesibles
Desde la institución explican que la decisión de sostener los aranceles responde a un objetivo claro: garantizar el acceso a tratamientos básicos y urgentes en un contexto en el que muchas personas quedaron fuera de obras sociales o coberturas prepagas.
Además, la estrategia de atención estival busca descongestionar el flujo de pacientes que suele incrementarse de manera abrupta en marzo, cuando comienzan las clases y se reactivan plenamente las actividades académicas y laborales.
Un hospital escuela emblema despreciado por la gestión libertaria
El Hospital Odontológico de la UBA es el más importante de Sudamérica. Atiende cerca de 250.000 pacientes por año y realiza más de 650.000 prácticas anuales. Brinda servicios de urgencias odontológicas y orientación de pacientes las 24 horas, los 365 días del año.
Cuenta, además, con seis móviles odontológicos equipados con tecnología de última generación que recorren distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires, con capacidad para atender gratuitamente a más de 500 personas por día.