Periferia

12 de Enero de 2026

En 2025, Argentina llevó la inversión en ciencia al nivel más bajo de los últimos 50 años

Un nuevo informe del Grupo EPC-CIICTI registró que en la gestión libertaria se concretó el peor año para la ciencia argentina. Desmantelamiento de organismos, caída de programas y salarios en picada.

En 2025, la Función Ciencia y Tecnología del presupuesto nacional cayó al 0,167% del PBI, lo que representa un mínimo histórico en la serie iniciada en 1972, por debajo incluso del valor de 2002, cuando producto de la crisis tocó el 0,177%. Según el último informe del Grupo EPC-CIICTI, que analizó las principales variables del sector científico para el 2025, esta Función se deterioró un 44,5% en su incidencia respecto del PBI en los dos años del gobierno de Milei, lo que implica un ajuste muy superior al que hizo el macrismo entre 2015 y 2019.

A su vez, todos los organismos de ciencia tuvieron caídas en su ejecución presupuestaria en 2025, a excepción de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, que creció al compararse contra una base muy baja en 2024. Así, se ubicó un 79,9% por debajo de sus valores de 2023.

Entre estos organismos sobresale la Agencia I+D+I, que perdió el 42,4% en términos reales, seguida por el INTI y el Banco Nacional de Datos Genéticos.

Al mismo tiempo, la inversión en bienes de capital, clave para el sector, se desplomó un 43,9% en términos reales en 2024 y un 32,7% en 2025, lo que suma una caída del 62,2% en solo dos años. Sin esta inversión en equipamiento e infraestructura, las investigaciones encontraron crecientes dificultades para desarrollarse, fueron suspendidas o, en muchos casos, frenadas de forma permanente.

Ajuste y más ajuste en ciencia

En los dos años desde que asumió Milei, la ejecución del presupuesto científico no se retrajo de manera pareja en toda la Argentina. Según el Grupo EPC-CIICTI, “el ajuste en el bienio consolidó una estructura signada por desigualdades regionales muy profundas”. Mientras el promedio de la caída real de la ejecución acumulada de 2025 en relación a la de 2023 fue del 42,8%, en 15 provincias superó el 50%.

Por último, producto del ajuste, el presupuesto de las Universidades Nacionales retrocedió a los valores que tenía en 2008. Tras caer un 5,4% en 2025, lleva acumulada una caída de 26 puntos reales en dos años y perdió 37,4% desde su pico en 2017.

El grupo de investigación presenta desde 2023 informes constantes de la evolución de la inversión en institutos, organismos de ciencia y universidades así como la evolución de los salarios del sector.

En el último informe del año, el Grupo EPC-CIICTI, elaboró una síntesis con los principales ejes que explican el brutal ajuste que atravesó el sector.

Argentina, rumbo al paraíso medieval de Javier Milei

El ensañamiento del gobierno libertario con la ciencia no se condice en nada con el ideal liberal que dicen defender en el gobierno nacional, que justamente se fortaleció en el siglo XIX, de la mano de la ciencia y la tecnología y en oposición al llamado Antiguo Régimen monárquico y medieval en Europa. Pues bien, sin inversión en ciencia, Argentina parece querer volver al medioevo en lugar de impulsarse al desarrollo como lo hicieron las naciones modernas.

En primer lugar determinó que “el financiamiento público de la ciencia llegó a un mínimo histórico argentino: pasó del 0,30% del PBI en 2023 hasta el 0,164% en 2025. Se trata de una reducción del 43,8% en dos años. De esta manera, hoy se encuentra por debajo incluso del anterior mínimo en el año 2002”.

Entre otra de las conclusiones, definió que “los sueldos del sector científico cayeron hasta un 38%: investigadores, personal técnico y personal de apoyo de CONICET, de organismos dependientes del Sistema Nacional de Empleo Público y de Universidades Nacionales padecieron mes a mes un deterioro programado de sus ingresos“.

Por su parte, se restringió ferozmente la compra de insumos y bienes de capital: el gasto en insumos cayó un 51,2%, la inversión en bienes de uso y equipamiento lo hizo un 64,7% y las transferencias lo hicieron un 81,7% respecto del 2023.

Y además, se destruyeron empleos en todos los organismos y empresas de ciencia: se perdieron 4.481 puestos en organismos de CyT y 711 en empresas del Sector Público.

Casi 50% de ajuste a la ciencia en dos años

Así, el deterioro en el bienio alcanza el 45,5% en su incidencia respecto del PBI, luego de alcanzar en 2023 el 0,300% del producto. Este descenso implica un ajuste muy superior al que hizo el macrismo entre 2015 y 2019, que implicó una caída del 35,3%.

En particular, tras la noticia de la suspensión de los Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica (PICT) de la Agencia I+D+i, el Grupo EPC-CIICTI identificó que ha disminuido el crédito del organismo en un 82,2% en términos reales en dos años de gestión.

Al revisar sus presupuestos actuales en comparación con los del año 2023, puede identificarse que la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología y la Agencia IDI lideran la caída, acompañados por el INTA, la Comisión Nacional de Energía Atómica, el Servicio Meteorológico Nacional, el CONICET, el INTI y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales.

Pero, no se trata solo de caída del presupuesto porque, a partir de los decretos emitidos con los poderes delegados por la Ley Bases, el Gobierno busca, además, avanzar sobre la estructura de los principales organismos de ciencia y tecnología como son el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (al que le quitó su carácter de organismo descentralizado, su CUIT y su capacidad de emitir contrataciones con privados), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (al que le modificó el Directorio y le cambió la figura de organismo descentralizado) y el Banco Nacional de Datos Genéticos, entre otros.

Desfinanciar y desmantelar organismos de ciencia, el norte en la era Milei

El desfinanciamiento es la regla en todos los organismos (el CONICET, el SEGEMAR, el INIDEP, la CNEA, la CONAE), pero además Milei pretende avanzar con achicar organismos que considera “excesivos”, como es el caso del INTA y el INTI.

Los organismos en los cuales el sistema científico aplica su conocimiento son más, pero esos dos son los más emblemáticos porque allí se plasma la “transferencia” de conocimiento al sector productivo de manera más notoria y masiva en, por ejemplo, la producción de vacunas para frenar plagas de insectos en las plantaciones del campo o el control de calidad de maquinarias usadas para el sector industrial, alimenticio y sanitario (clave para evitar enfermedades e intoxicaciones).

El INTI y el INTA son nacionales en un sentido territorial porque llegan a todo el país y tienen centros de investigación, centros de transferencia y unidades experimentales, en todas las provincias.

El informe completo del Grupo EPC-CIICTI:

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