La ministra para Ciencia y Tecnología de Venezuela, Gabriela Jiménez Ramírez, denunció este miércoles 7 de enero la destrucción de cinco centros de investigación del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) en Venezuela como consecuencia de los ataques perpetrados por Estados Unidos, los cuales calificó de criminales y multidimensionales.
El Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) es el equivalente a lo que en la Argentina sería el CONICET, en Brasil el CNPq o en México el CONHACyT. Es el ente que, a través del Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (FONACIT), financia la ciencia y tecnología en Venezuela, funcionando como un órgano rector y financiador de políticas públicas.
De acuerdo con Jiménez, estos ataques, los cuales afirmó evidencian un odio imperial contra el desarrollo tecnológico soberano de la nación, afectaron los centros de Física, Química, Ecología y la Unidad de Tecnología Nuclear, espacios fundamentales para el desarrollo de la salud, la ingeniería y la soberanía petrolera de la nación.
La también vicepresidenta sectorial de Ciencia, Tecnología, Ecosocialismo y Salud, detalló que el IVIC fue impactado por dos misiles. Los fragmentos hallados en el lugar confirman la agresión y el ataque directo a la infraestructura civil y científica venezolana.
¿Qué hay en los centros de investigación del IVIC?
La funcionaria precisó además que estos espacios albergaban servidores y equipos esenciales para las redes computacionales, los cuales fueron completamente devastados. Al tiempo, recordó la importancia de estos espacios para el aprendizaje de los jóvenes estudiantes, ya que la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán hace vida en el IVIC, utilizando estas instalaciones como un pilar fundamental para su formación académica.
En esta misma línea, Jiménez Ramírez enfatizó que el IVIC ha servido durante décadas para formar a los profesionales que sostienen la salud, ingeniería y soberanía petrolera del país. Este acto de agresión imperial es «sin precedentes contra el pueblo de Venezuela», afirmó la ministra, subrayando que «no existe justificación alguna para agredir un santuario de la ciencia».
La ministra también denunció que esta escalada de la guerra imperial no solo afectó los laboratorios. La agresión alcanzó el extremo del secuestro del presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y de la primera combatiente, Cilia Flores, en un intento desesperado por quebrar la voluntad de la nación.
La ciencia, atacada con misiles en Venezuela
Ante esta grave situación, la ministra expresó su rechazo absoluto a la violencia. Rindió, además, un reconocimiento a los caídos por esta agresión imperial, destacando su compromiso en la lucha por la soberanía nacional.
Jiménez Ramírez transmitió la indignación de toda la comunidad científica, reafirmando el «sentimiento de pertenencia» hacia el IVIC. La ministra indicó que «este instituto ha sido un templo para el desarrollo del país y no permitiremos que sea silenciado; nuestras instituciones son sagradas».
Finalmente, anunció que, siguiendo las orientaciones de la presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, la reconstrucción de los espacios destruidos iniciará de manera inmediata. La ministra puntualizó que «el IVIC seguirá siendo un epicentro para la generación de nuevos conocimientos y la cultura científica de la patria».
La denuncia publicada en el sitio del Ministerio de Ciencia de Venezuela: https://mincyt.gob.ve/ataque-criminal-de-ee-uu-destruyo-instalaciones-del-ivic
El misil que atacó los centros de investigación
El Dr. Alberto Quintero, viceministro de Aplicación del Conocimiento Científico del Ministerio del Poder Popular de Ciencia y Tecnología y director del IVIC, reveló detalles de la investigación sobre el bombardeo al centro científico en Venezuela. Según los hallazgos, el misil que fue lanzado contra el IVIC corresponde al tipo AGM-154C-1, de precisión y tecnología infrarroja, el cual impactó las instalaciones, utilizando además aviones de bombardeo estratégicos con capacidad de sigilo para neutralizar radares.
Este artefacto se identifica como una bomba guiada de planeo de precisión, con una longitud superior a cuatro metros, y diseñada con tecnología infrarroja y un enlace de datos específico para atacar objetivos en movimiento, tales como buques o defensas consteladas. Asimismo, el director del IVIC afirmó que la investigación evidenció la utilización de aviones de bombardeo estratégicos. Estos aparatos cuentan con tecnología de sigilo, lo que les permite neutralizar sistemas de radar y ejecutar ataques con mayor capacidad de penetración y evasión de defensas.

Ante esta situación, el viceministro Alberto Quintero exhortó a la comunidad científica, tanto a nivel nacional como internacional, a condenar este tipo de agresión. Tales actos, según Quintero, atentan directamente contra la paz de los pueblos y la integridad de las naciones.
Quintero puntualizó que “agredir a la población, promover la guerra y atacar instalaciones civiles, militares y centros de investigación científica, perturbando a un pueblo que dormía en paz, no son más que actos terroristas y crímenes de lesa humanidad”. El director del IVIC rechazó enérgicamente el uso del conocimiento, la ciencia y la tecnología como herramientas de guerra que destruyen comunidades y la vida.