Nicolás Bronzovich, el presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), sigue sin dar una sola pista de lo que el gobierno de Javier Milei quiere hacer en el organismo científico. Por el contrario, cada vez que algún trabajador lo encara para preguntarle eso tan elemental, el funcionario solo calla y pone “cara de piedra”.
El titular libertario del organismo, volvió a recibir a los trabajadores del organismo en la sede central, donde en medio de rumores y trascendidos sobre nuevos planes oficiales para llevar a cabo el ajuste en dicho organismo se producía una reunión del Consejo Directivo Nacional, según consignó el medio Bichos de Campo.
En ese contexto, delegados gremiales de ATE y de APINTA, los dos gremios con acción dentro de esa compleja estructura, pidieron reunirse con Bronzovich para tener de su mano algún dato certero sobre su futuro cercano, ya que las versiones hablaban que se iba a poner a votación del Consejo un nuevo plan de “reorganización”, que podría facilitar el pase a disponibilidad de 1.700 agentes, además de los 800 que ya dejaron sus puestos desde diciembre de 2023.
Un video grabado y distribuido por ATE mostró lo sucedido en parte de esa reunión, de la que los delegados informaron después no se llevaron ninguna definición de quien a esta altura debe ser considerado como el campeón nacional de los cara de piedra. Es que Bronzovich ya superó varias de estas reuniones con el personal, y no se le ha caído definición alguna, y mucho menos algún gesto comprensivo para con la angustia de quienes dependen de él.
La carta de APINTA
Antes de la reunión del Consejo Directivo, Bronzovich recibió una nota de parte de Paulo García, secretario de Prensa y Organización de APINTA, y de José Perea, delegado de ATE en el INTA Castelar:
En el caso de APINTA, la carta dirigida al presidente del INTA y a todos los integrantes del Consejo Directivo, “restaurados en sus funciones naturales de conducción del organismo, de las que habían sido destituidos recientemente por el Poder Ejecutivo”, recordó que además de la ley dictada por el Congreso -que devolvió al INTA su autarquía- está vigente una medida cautelar de la justicia dictada el 20 de agosto (expediente 33664/2025 del Juzgado Federal de San Martín 2), que prohíbe al gobierno hacer modificaciones administrativas por un plazo de 180 días.

“Desde APINTA rechazamos totalmente el desguace y destrucción del INTA. Este tipo de medidas degradantes para INTA, urdidas por las autoridades del gobierno de turno (el mismo que los depuso como consejeros) nada tienen que ver con los objetivos de innovación desarrollo de nuestra institución. De allí que se traman al margen del Consejo Directivo y le son impuestas a este, como hecho consumado para salvar las apariencias institucionales”, indicaron los gremialistas.