El Secretario de Asuntos Nucleares de Javier Milei, Federico Ramos Nápoli defendió su “gestión” y la del presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) Martin Porro, pese a los escándalos por corrupción en Nucleoeléctrica, los incidentes con materiales radiactivos en Dioxitek y el ajuste sin precedentes al sector nuclear.
Ramos Nápoli, un abogado con cero experiencia en el sector pero amparado por Karina Milei, dijo que la CNEA, uno de los organismos de ciencia más prestigiosos de América Latina “se usó como un aguantadero de la política“.
Lo dijo a meses de conocerse el escandaloso caso de corrupción por el cual el asesor estrella de Milei, Martin Reidel, debió renunciar a Nucleoeléctrica sospechado de sobrefacturarle a una empresa de limpieza al triple de su valor para justificar el uso de fondos para cancelar una deuda personal de 800 millones de pesos.
Ramos Nápoli no quiso hablar de la corrupción libertaria en Nucleoeléctrica
Claro que el funcionario de Caputo y ex secretario de Karina Milei eludió ese hecho de su gestión y responsabilizó al kirchnerismo por la parálisis de proyectos que desfinanció su gobierno.
“Hoy vemos con claridad las consecuencias de décadas de malas decisiones y pérdida de rumbo”, dijo en redes sociales.
“Durante años, se utilizó a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) —y al sector nuclear en general— como aguantadero de la política”, aseguró y agregó que así “la dotación que se duplicó sin la incorporación de una sola línea de generación de ingresos más allá del Tesoro Nacional”.
“Pronto habrá novedades“, es la única referencia que Ramos Nápoli hizo sobre la actual gestión.
Proyectos cancelados, despidos y un funcionario con poco para decir de su gestión
Con bastante poco para decir de su gestión, Nápoli siguió hablando del kirchnerismo y dijo que “proliferaron proyectos para “dar trabajo” y “desarrollar capacidades” que demandaron inversiones multimillonarias sin ninguna fecha clara de finalización ni beneficio tangible”.
A pesar de haber sido su gobierno el que paralizó el reactor nuclear CAREM y el RA 10 y que desarticuló el proyecto de producción de uranio enriquecido “LASIE”, Nápoli, que jamás tuvo relación con el sector nuclear siguió con el relato del gobierno anterior: “Se acumularon costos fijos crecientes financiados exclusivamente por el contribuyente, sin la promesa de que algo concreto le vuelva a la sociedad“.
Ajuste y más ajuste sobre el sector nuclear
Por último para justificar el brutal ajuste por el cual el país está dejando que migren especialistas de altísima calidad que son irremplazables, dijo que “A eso se suma una estructura administrativa sobredimensionada (que representa más del 50% de la dotación total) pero fragmentada e ineficiente, con múltiples circuitos de compras, de contrataciones y de gestión superpuestos, algunos incluso por fuera de la propia estructura formal del organismo, que multiplican costos sin agregar capacidad operativa”.
Sin sonrojarse por los casos de corrupción en Nucleoeléctrica de la gestión libertaria siguió hablando “del pasado”.
Sin gestión para mostrar, Nápoli va a full con el relato del pasado
“Más gente, menos resultados. Una CNEA que cada vez hace menos, le paga menos a sus físicos y a sus ingenieros, y pierde una y otra vez oportunidades de brindar servicios de excelencia a un pujante mercado nuclear tanto local como internacional”.
“La inercia institucional que premió la expansión permanente nunca exigió resultados. Pedir más presupuesto sin cambiar la estructura es pedirle al Tesoro que financie indefinidamente un modelo que no cierra. Eso no es defender el sector nuclear, es perpetuarlo en su crisis”, aseguró el ex ayudante de Karina Milei.
“Nuestro camino es el contrario. Estamos trabajando en una reestructuración integral de la CNEA para que funcione como lo que debe ser: un organismo de investigación y desarrollo con capacidad de generar sus propios ingresos”, dijo, sin explicar por qué hace dos años y medio gestionan y lo único que hay son despidos y cierre de programas.
“Pronto habrá novedades“, cerró Nápoli.