El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lanzará el próximo 9 de abril, en la Ciudad de Buenos Aires el “Espacio Movimiento Derecho al Futuro – Universidad y Ciencia” junto a estudiantes, académicos y científicos, de cara a su construcción política nacional con vistas a 2027.
El acto será el jueves 9 de abril en el Aula Magna del Pabellón 2 de Ciudad Universitaria y se espera la presencia de unos 2.000 investigadores, docentes y estudiantes que ya se sumaron al armado.
La movida no es aislada. Llega apenas días después del acto en el teatro El Picadero y del lanzamiento del Centro de Estudios Derecho al Futuro (CEDAF), el think tank que buscará sistematizar políticas bonaerenses exportables a otros distritos.
En paralelo, el sistema universitario atraviesa una de las crisis más profundas de las últimas décadas, con tres semanas consecutivas de paro nacional docente, pérdida de financiamiento y un deterioro estructural que ya impacta en el funcionamiento cotidiano.
Paro, salarios en caída y universidades en emergencia
El conflicto universitario escaló en los últimos días con una nueva medida de fuerza nacional impulsada por Conadu y Conadu Histórica que ya lleva tres semanas consecutivas sin clases en numerosas instituciones. El reclamo central es la aplicación inmediata de la Ley de Financiamiento Universitario, en un escenario donde las paritarias están virtualmente congeladas.
Los números que manejan docentes y autoridades son contundentes: el salario real cayó un 35,6% desde noviembre de 2023 y se ubica incluso por debajo de los niveles más críticos de 2004. En términos acumulados, los gremios estiman una pérdida del 34% del poder adquisitivo, mientras que la deuda salarial ronda el 49%.
Sin interlocutores en Nación para la ciencia y las universidades
A esto se suma la falta de negociación formal. Los aumentos otorgados de manera unilateral por el Gobierno —2,5% en enero, 2,2% en febrero y 2% en marzo— quedan muy por debajo de la inflación y lejos de cualquier recomposición real. La consecuencia directa es una fuga creciente de docentes, con casos emblemáticos como la Universidad Tecnológica Nacional, que inició el ciclo lectivo con más de mil profesores menos.
El impacto no se limita a los salarios. El presupuesto universitario perdió un 45,6% de su poder adquisitivo desde el inicio de la actual gestión nacional. Las partidas para ciencia y técnica cayeron al 38% respecto de 2023, la infraestructura quedó sin financiamiento y las actividades de extensión se redujeron al mínimo. En paralelo, las becas estudiantiles sufren un deterioro que en algunos casos alcanza hasta el 96% de su valor real.

Kicillof capitaliza el conflicto y amplía su base
Es en este clima donde Kicillof busca posicionarse como referencia del sector académico y científico. El lanzamiento del MDF Universidad y Ciencia apunta a consolidar ese vínculo, en un momento en que amplios sectores del sistema se sienten desfinanciados y sin interlocución con el Gobierno nacional.
Dentro de su estructura, el área de Ciencia y Tecnología está bajo la órbita del Ministerio de Producción bonaerense, conducido por Augusto Costa, mientras que la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) está a cargo de Roberto Salvarezza. Ambos vienen articulando con universidades y centros de investigación en una estrategia que ahora busca escalar a nivel nacional.
El armado ya cuenta con respaldo de universitarios de distintos puntos del país e incluso del exterior, que alertan sobre una “etapa crítica” del sistema. En ese marco, dirigentes del peronismo comienzan a instalar la figura del gobernador como “candidato natural” para 2027.
La crisis también se hace sentir con fuerza en el conurbano bonaerense. Universidades como la de Quilmes y Moreno declararon la emergencia económica y salarial, advirtiendo que el deterioro no es coyuntural sino estructural. En algunos casos, incluso debieron cubrir gastos básicos con recursos propios ante la falta de transferencias nacionales.