El titular del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB), Marcelo Peretta, recomendó a los laboratorios nacionales “dejar de copiar y vender medicamentos caros” en referencia a la medida del gobierno nacional que desreguló las patentes farmacéuticas y habilitó al sistema local a reconocer las innovaciones en salud de los laboratorios internacionales.
La medida afecta a la producción de medicamentos local puesto que gran parte de la industria farmacéutica argentina está amparada en la producción de genéricos a más bajo costo, que están habilitados por los organismos nacionales a no reconocer las innovaciones de los grandes laboratorios del exterior.
Es decir que, se creó una industria local a partir de no reconocer las innovaciones del exterior. Pues bien, en octubre de 2025, el presidente estadounidense Donald Trump, como parte del “salvataje” económico al país, condicionó a la Argentina a homologar su sistema al de las invenciones en salud de Estados Unidos.
Ahora, la industria farmacéutica y los laboratorios tendrán que respetar la innovación en medicamentos de los laboratorios extranjeros, no podrán “copiar” genéricos de esos productos para venderlos a (mucho) más bajo costo en el mercado local y se espera que, por esto, haya una escalada de precios en el mediano plazo en los medicamentos en góndola de las farmacias.
Apoyo del SAFyB a la resolución del Gobierno sobre patentes de medicamentos
Peretta, se pronunció luego de que el Ministerio de Desregulación, a cargo de Federico Sturzenegger, dictara la Resolución 1/2026 que derogó las trabas vigentes desde 2012 para patentar medicamentos que favorecían el monopolio de los laboratorios nacionales.
“Ahora los laboratorios argentinos tienen la opción de dejar de robar inventos ajenos, apoyar la innovación y cumplir la ley internacional de patentes farmacéuticas, aunque intentarán voltear al presidente Milei, como hicieron con Arturo Illia”, disparó Peretta.
El también presidente del partido Movimiento Plural agregó que los laboratorios nacionales están obligados a cambiar su proceder. “Aquellos que están nucleados en Cilfa deberán optar entre competir o persistir con sus prácticas de vender remedios caros financiando a médicos, periodistas y políticos. Los laboratorios deberán cambiar de verdad, antes de que sea tarde y se abra la importación de medicamentos y terminen fundidos como las textiles, las metalúrgicas y empresas del caucho. Es hora de una Argentina sin trampas“, concluyó Peretta.