El secretario general del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB), Marcelo Peretta, respaldó los cambios impulsados por el Ministerio de Desregulación sobre el régimen de propiedad intelectual en la industria farmacéutica y aseguró que abre una nueva etapa para el sector, con impacto directo en precios, producción y empleo.
“Hace 85 años que la industria farmacéutica argentina nucleada en CILFA, una industria poderosa, vive de copiar”, sostuvo el dirigente en declaraciones televisivas. Y profundizó: “Los laboratorios internacionales, que son los que más investigan y patentan, se veían dificultados porque tenían que entregar sus derechos innovadores de producción a los laboratorios argentinos, que luego copiaban esas patentes y vendían a precios carísimos”.
En ese sentido, Peretta cuestionó la política de precios del sector local: “No bajan los precios los laboratorios argentinos, parece que quieren todo”, lanzó.
Cambios en patentes
La modificación normativa, impulsada por el ministro Federico Sturzenegger, apunta a alinear la legislación local con estándares internacionales en materia de patentes, un reclamo histórico de empresas multinacionales pero también un punto de tensión con la industria nacional, que advierte sobre posibles consecuencias en la producción local.
Desde el gremio, sin embargo, consideran que el cambio puede reconfigurar el mercado. “A los laboratorios nacionales les llegó el momento de empezar a competir”, afirmó Peretta, marcando un giro en la lógica del sector.
El dirigente también defendió la necesidad de fortalecer la innovación: “Es una medida buena porque respeta el derecho internacional de la industria farmacéutica, que requiere inversión. Si no, no va a haber medicamentos para nuevas enfermedades”, explicó.
Y concluyó con un argumento clave en el debate: “Hoy siguen apareciendo medicamentos contra el cáncer, enfermedades cardíacas y nuevas patologías, lo que demuestra que la innovación farmacéutica es continua”.
El nuevo escenario abre interrogantes sobre el impacto en el precio de los medicamentos, el acceso de la población y el futuro de la industria nacional, en un contexto donde el gasto en salud ya pesa cada vez más sobre los ingresos de los trabajadores.