La Mesa Federal de Ciencia y Tecnología denunció este lunes el desmantelamiento en Córdoba de la Unidad Operativa de Vectores, un centro clave de lucha contra el Chagas que funciona en el departamento Punilla.
La polémica se instaló tras la publicación del Decreto 192/2026, que dispone la disolución y fusión de diversos centros dependientes de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos G. Malbrán” (ANLIS).
Según el Gobierno, la medida busca “transparentar el gasto” y lograr una administración “más ágil y eficiente“. Sin embargo, científicos advierten que esto implica un vaciamiento de áreas estratégicas.
Punilla: el fin de un referente regional en Chagas
Si bien la decisión del Ministerio afecta también a Misiones y Salta, en Córdoba el foco del conflicto se sitúa en la Unidad Operativa de Vectores (Unove), ubicada en Punilla.
Este centro es la única unidad especializada en el mantenimiento de colonias de triatominos (vinchucas) a nivel nacional y provee material biológico para estudios científicos a todas las instituciones del país.
La Unove cuenta con uno de los insectarios con mayor biodiversidad de especies de vinchucas en América Latina y es un referente fundamental en el monitoreo de la resistencia a insecticidas, información crítica para el control químico de la enfermedad de Chagas.
Tras una serie de recortes, la unidad se encuentra actualmente sin funcionamiento efectivo y sin personal asignado para su mantenimiento.
Despidos y programas “huérfanos”
La denuncia de la Mesa Federal de Ciencia y Tecnología subraya que el ajuste no es solo administrativo. El pasado 1º de abril, 39 trabajadores de ANLIS en Córdoba, Salta y Misiones fueron despedidos.
Aunque el decreto oficial menciona una “fusión” de organismos para optimizar capacidades, los especialistas aseguran que en la práctica los programas quedan “discontinuados y huérfanos“.
La eliminación de estos espacios territoriales afecta la capacidad de respuesta frente a enfermedades como el dengue, la leishmaniasis y la fiebre amarilla. Según los denunciantes, la dispersión de equipos consolidados hacia otras estructuras no garantiza la continuidad de las líneas de investigación ni la soberanía científica del país.