Como consecuencia de la presión de los laboratorios argentinos, el Congreso demora el tratamiento del proyecto de Tratado de Patentes, mediante el cual Argentina reconoce la propiedad intelectual de desarrollo de medicamentos de la industria farmacéutica mundial (aunque en términos concretos se reduce a Estados Unidos).
El proyecto tiene en vilo al gobierno de Javier Milei porque es uno de los puntos que Trump le impuso a fines de 2025 como parte del “salvataje” económico de 20 mil millones de dólares, pero que afecta de manera muy negativa a la industria farmacéutica nacional.
Es que el reconocimiento de las patentes internacionales implica que Argentina desregule la producción farmacéutica local de laboratorios que ya desarrollan medicamentos similares a los del extranjero pero a valores mucho menores de los que se cobran en el exterior.
Por consiguiente, si avanza el proyecto provocará la suba de precios de medicamentos que en algunos casos multiplica por diez su valor respecto de los que se producen en la Argentina con el sello de los laboratorios locales.

Una medida que atenta contra los laboratorios argentinos y a los usuarios argentinos
A partir de la entrada en vigencia de esta norma, el INPI recupera la facultad de evaluar cada solicitud de forma individual, aplicando los requisitos generales de novedad, actividad inventiva y aplicación industrial establecidos en la Ley de Patentes.
“Con la derogación Argentina se alinea con los estándares internacionales de propiedad intelectual que respetan todos nuestros socios comerciales — incluyendo Estados Unidos, con quien avanzamos en un acuerdo que como contraparte de esta normalización le abre todo su mercado doméstico a nuestra industria farmacéutica”, festejaba el ministro de Modernización, Federico Sturzenegger. Sin embargo, a la norma le falta media sanción de la Cámara de Diputados. Fue en 1998 cuando se le dio media sanción.
Lo que viene: Subas de hasta mil por ciento en el precio de los medicamentos
La medida del Gobierno impacta en el precio de ciertos medicamentos como el antirretroviral Emtricitabina + Tenofovir, utilizado para el tratamiento del VIH, a partir de su no patentabilidad permitió un ahorro de USD 394.029.145 en los últimos ocho años.
Sin patente, se adquiere a U$S 0,17, fabricado por la industria local. Con patente el precio era de U$S 8,14 por comprimido. En cuanto al medicamento Sofosbuvir, para la hepatitis C, el ahorro estimado fue de USD 20.142.243: su precio patentado era de U$S 75,58 por comprimido y en Argentina ahora se paga U$S 4,34.
La medida del Gobierno impacta en el precio de ciertos medicamentos como el antirretroviral Emtricitabina + Tenofovir, utilizado para el tratamiento del VIH, a partir de su no patentabilidad permitió un ahorro de USD 394.029.145 en los últimos ocho años. Sin patente, se adquiere a U$S 0,17, fabricado por la industria local. Con patente el precio era de U$S 8,14 por comprimido. En cuanto al medicamento Sofosbuvir, para la hepatitis C, el ahorro estimado fue de USD 20.142.243: su precio patentado era de U$S 75,58 por comprimido y en Argentina ahora se paga U$S 4,34.
Perjudicar la industria farmacéutica local, parte del acuerdo Milei-Trump
Por este tema, la segunda semana de abril terminó con una seguidilla de reuniones de la Comisión de Relaciones Exteriores de Diputados, que tuvo una única y destacada suspensión: el plenario que iba a realizar junto a Legislación General e Industria para discutir la adhesión al Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT), clave en el marco del acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos.
Se trata de una iniciativa que cuenta con media sanción del Senado desde 1998 y que LLA busca desempolvar para cumplir con uno de los compromisos asumidos con la gestión de Donald Trump.

Nerviosismo en el Gobierno
Ante la demora en el tratamiento, crece el nerviosismo en el gobierno de Javier Milei, puesto que era uno de los puntos clave del acuerdo al que se comprometió Milei con el presidente estadounidense.
Aunque el 30 de abril era la fecha límite para cumplir con tal aprobación, fuentes del oficialismo descartaron que se llegue. “Es un tema que está llevando adelante Cancillería”, revelaron a este medio. Así, LLA se encuentra a la espera de las órdenes del Ministerio comandado por Pablo Quirno, pero ya da por sentado que no se tratará en una eventual sesión del 22 ni la semana siguiente, marcada por la visita del -cuestionadísimo- jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Varios motivos giraron en torno a la suspensión del plenario y, entre ellos, uno de los más resonantes fue el fuerte rechazo que salieron a manifestar los laboratorios nacionales, que se verían afectados al no poder copias fórmulas. Es que, de acuerdo al tratado, una vez que se registre una patente por parte de un país miembro, ésta tendrá 20 años de validez en todos los países adheridos.